Una oportunidad perdida: Centroamérica cuenta en Costa Rica

El importante festival de Sergio Ramírez fue desaprovechado en Costa Rica, ¿qué oportunidades se perdieron por una mala gestión? Permítame contarle…

  • El importante festival de Sergio Ramírez fue desaprovechado en Costa Rica. ¿Qué oportunidades se perdieron por una mala gestión? Permítame contarle…

Hace poco se realizó por primera vez en Costa Rica el festival literario Centroamérica Cuenta y fueron destacables varios aciertos y alcances de este encuentro de escritores, pero también el cómo nuestro país perdió una oportunidad notable.

Resulta envidiable la capacidad que tiene el nicaragüense Sergio Ramírez, Premio Cervantes y seguro candidato al Nobel de Literatura, para convocar recursos económicos y destacados escritores de todas las latitudes. En Costa Rica se anunciaron cerca de 90 actividades, con un puñado más de escritores, para solamente 5 días de acción.

¿De dónde se sacan miles de personas para colocar en 90 actividades, entre semana, en horarios laborales y con lluvia, durante 5 días, en un país reticente a la lectura y los libros? Al final le tengo varias ideas.

LEA TAMBIÉN: Con escaso público y problemas, Centroamérica cuenta no lo logra en el FILCR

La riqueza de las conferencias, charlas y presentaciones de libros fue notable, amén de la calidad y variedad de temas y obras que los costarricenses pudimos haber aprovechado.

Sin embargo, la gestión de públicos fue un fiasco por parte de la organización del Ministerio de Cultura y Juventud. Mediante la observación, la consulta a expositores -que siempre estuvieron ahí- y otros informes de visitantes a actividades, logramos confirmar que la mayoría de ellas tenían un público más que lamentable, vergonzoso. En su mayoría, los 4 o 5 gatos -que no eran los de la producción del evento- fueron otros escritores y algunos estudiantes universitarios interesados por su carrera.

Fueron excepción a lo anterior aquellos actos donde asistieron autores de renombre como Gioconda Belli, Ángeles Mastreta y el mismo Sergio Ramírez, entre algunos otros.

La entidad gubernamental se dejó decir que a la Feria Internacional del Libro (FILCR), donde se realizó el festival, llegaron 70.000 personas. Consultamos al Departamento de Prensa sobre el método usado para establecer ese número, porque no vimos personas haciendo conteo en las puertas, y aún no tenemos respuesta.

Porque ciertamente la FILCR logró convocar a un público que ya «le pertenece», que les asiduo año tras año, es un público que siempre asiste a esta actividad haya lo que haya, es, digamos, un público fiel. Pero nadie consultado cree que haya sido 70.000 personas. Al parecer las ventas fueron similares o, en algunos casos, inferiores a las de años anteriores y el movimiento similar, según decenas de consultas que hizo este medio durante los 10 días de feria.

En conclusión, aunque la gente fue a la feria librera, se ausentó de la propuesta de Centroamérica cuenta. Y eso es lamentable, por el recurso que pudo significar y por la inversión realizada, tanto del Estado costarricense, como de la contraparte organizadora del festival con gran ayuda de la Cooperación Española. Para la realización de la FILCR se invirtieron 188 millones de colones.

Y eso nos trae al meollo de por qué se perdió esta oportunidad con la pobre gestión de públicos. Veamos:

  • Se perdió la oportunidad de convocar «públicos cautivos», es decir, de llevar a esas conferencias y charlas valiosas a estudiantes de universidades públicas y privadas, e incluso de secundaria. Sobre decir que el aprovechamiento hubiera sido grande, para encantar y promover la lectura y la escritura. Pero no se hizo.
  • Se perdió la oportunidad de crear una memoria audiovisual para publicar en todo lado y extender los alcances de esas fuentes de conocimiento y pensamiento. Crear una memoria del evento con gran potencial educativo que pudo significar un gran avance en muchos frentes de la cultura. Solo bastaba mirar cómo se hacen los TEDx para valorar y grabar todo ese contenido tan valioso. Se pudo hacer una alianza con el Sinart, con la UNED o la UCR para lograrlo. Pero no se hizo. Destaco aquí el valioso trabajo de los muchachos de Booktubecr, quienes sin duda recogieron valioso material que, por supuesto, estaremos publicando en Culturacr.net apenas empiece a surgir.
  • Se perdió la oportunidad de llevar todo ese dechado de talento y creatividad a miles de personas por medio de múltiples posibilidades que ofrece la red, hacer algo tan simple como un streaming vía Facebook pudo permitirle a mucha gente, desde sus oficinas o casas, apreciar y aprovechar todo ese recurso desperdiciado. Eso era esencial, más aún en una semana de lluvias como la que se tuvo. Pero no se hizo.
  • Se perdió la oportunidad de traer nuevos talentos de las comunidades, cuya pasión y encanto por las letras y el arte les hubieran significado un momento inolvidable. Para esto se hubieran creado un programa de becas (que financiaran traslado, hospedaje y alimentación para 2 o 3 días, incluso buscando padrinos escritores que hospedaran en sus casas) usando los centros culturales, bibliotecas del Sinabi y, por supuesto, los centros educativos. ¿Cuántos muchachos y muchachas hubieran salido maravillados, con ganas de leer y escribir, y contagiar, en sus comunidades?

Sin duda alguna, para muchos escritores este Centroamérica cuenta fue una linda y provechosa oportunidad de aprender y establecer lazos, un importante alcance, sobre todo si consideramos que en años anteriores ni siquiera había país invitado.

Y ni se diga de la negativa impresión que se llevaron los expositores de nuestro país y de cómo su esfuerzo fue en vano.

Pero se perdió la oportunidad, se desperdició el recurso, y eso nos comprueba una vez más que el Cpac (Centro de Producción Artística y Cultural) del Ministerio de Cultura y Juventud NO SABE, y no quiere saber, cómo producir eventos de orden literario.

Siguen utilizando un modelo diseñado para producción de escenas, sin considerar las particularidades del movimiento literario. Siguen desoyendo al sector y no hay curva de aprendizaje de un año al otro, solamente quieren seguir produciendo en su estado de confort. Siguen ignorando el conocimiento y experiencia de los otros, y no importan las consecuencias, porque parece que a muy pocos importa, ni siquiera a nuestro presidente escritor.

Ahora viene Colombia, ojalá se aprenda de este fiasco. Les obsequio mis ideas, considérenlas como sugerencias para corregir y hacerlo mejor.

*Artículo de opinión, responde al criterio del autor y no necesariamente es una posición de esta revista de cultura costarricense.

LEA TAMBIÉN ARTÍCULOS COMENTADOS:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios con Facebook