Una lectura de Costa Rica a raíz de las elecciones 2022 ◘ Voz propia

Las grandes parvadas se mueven en Costa Rica codificando mensajes muy interesantes tras cada elección política.

Costa Rica requiere ser leída y comprendida, y la forma más directa que tenemos de establecer esa comunicación se da mediante los resultados electorales. Costa Rica envió un mensaje y creo que es muy interensante.

▬ Con la excepción de los emergentes (Chaves y Feinzaig) la base partidista sigue imponiendo condiciones, aunque no definitivas, predispone encuestas y eso genera empatías absurdas y emocionales, pero que son empatías electorales al final. Villalta ha hecho crecer el partidismo en el Frente Amplio y el PAC perdió su histórico de arranque, el 4% desde donde se proyectaba.

▬ Los indecisos en Costa Rica no votan por el candidato que consideran mejor, sino para evitar que el candidato que perciben como una amenaza no pueda ganar. En estas elecciones es claro que muchos votantes que hace 4 años se inclinaron por el PAC, hoy lo sacrificaron para elegir a Rodrigo Chaves o Eli Feinzaig, en una carrera de último momento para evitar un balotaje entre José María Figueres y Fabricio Alvarado. Como era muy difícil evitar que Figueres lograra uno de los puestos, a partir de las encuestas, muchos se inclinaron por Chaves como alternativa para poder ganarle a Figueres, por eso Feinzaig al final perdió apoyo esperado. Fue un cálculo simple: “Chaves tiene más posibilidades”, pensó la gente. Y así es, Rodrigo Chaves tiene más posibilidades de ganar.

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▬ El poder de los partidos emergentes se mide precisamente en su capacidad de ofrecerle a la gente una candidatura potable, ganadora y que pueda vencer las dos “amenazas” configuradas en el partidismo moderno: 1) los partidos tradicionales y su amplia estela de intereses creados y corrupción (PLN y PUSC) y 2) el fanatismo religioso ultraconservador (PNR y PRN). Como resulta bastante claro, esos partidos siempre empiezan con un apoyo de fieles partidistas importantes, como el “periquismo” que no puede tener ojos ni mente para otras opciones hasta el día de su muerte. Sucede parecido con el “fanatismo religioso” que lleva a decenas de miles a inclinarse por el candidato “ungido” o el partido “cristiano”. Así es como vemos que el PLN, el PUSC y el candidato religioso siempre se codean en los primeros lugares de la intención de voto en las encuestas al principio, tienen un partidismo fijo, peor también un partidismo variable según la coyuntura.

▬ Y por eso esos grupos siempre empiezan bien sembrados en las encuestas, pero con márgenes de indecisión muy altos que, normalmente, empiezan en el 70% de los electores que están dispuestos a votar. Las encuestas no fallan, porque las encuestas no predicen. Ese 70% poco a poco se va inclinando, de manera silenciosa, por los candidatos emergentes o incluso por los sembrados en los primeros meses, pero es claro que partir con un partidismo fijo genera ventaja, porque gana adeptos que piensan que los primeros al inicio serán también los primeros al final, y eso regularmente no es así, quizás con la excepción del PLN, el único que conserva una base partidaria fiel en grado máximo. Una vez más: un candidato que tiene un 15% una semana antes puede terminar con un 10%, otro que tenía 9% puede subir al 17% y el que tenía 17% puede bajar al 15%, TODO CAMBIA en la última semana y, como en esta oportunidad, en el último días de las elecciones. Por eso las encuestas no fallan, porque no predicen lo que sucederá, dicen lo que sucede en el momento, pero no puede predecir el cambio de elección o lo que los indecisos terminen por hacer (es increíble que esto deba decirse tantísimas veces y aún en redes y medios de comunicación insisten en decir que las encuestas fallaron).

▬ El gran fracaso del PAC, un partido político sin partidismo, desgastado, odiado y atacado de manera ingente y desde muchas vías por todos los demás actores (es claro que tocó intereses creados muy sensibles, como el caso de Welmer Ramos con la banca), tiene relación con lo dicho anteriormente. Hay una gran masa de votantes que prefirió al PAC en las 4 elecciones anteriores (Arias, Chinchilla, Solís y Alvarado) porque era la propuesta emergente y bien intencionada, que no representaba ningún peligro o amenaza para la gente. Por eso logró dos gobiernos, pero en las mismas condiciones en que se dará el próximo gobierno: fragmentado y de una pretendida “unidad nacional”. El PAC ha sido para la gente un cascarón útil para llevar propuestas progresistas e ilusionarse con nuevas visiones de mundo, sobre todo entre la juventud. El pasado domingo la gente sacrificó a ese partido (ese cascarón) para apoyar a dos candidatos que podían combatir lo que algunos definen como “la amenaza ramasheka” o bien “la amenaza neoliberal”, los dos extremos de la derecha (liberalismo económico y conservadurismo) que los indecisos no quieren para el país. Todo empezó cuando se generalizó la idea de que el PAC no tenía oportunidad de ganar, un pensamiento que también mantiene hundidos o en la mínima a partidos pequeños como el PIN, el PNG, UP y otros. ¿Para qué votar por Fulanito si se sabe que no va a ganar? Pero Chaves y Feinzaig sí. En esta oportunidad a Chaves lo afectó su antecedente de acosador sexual y por eso apenas llegó al objetivo, pero además que de último momento el liberal (pero no progresista) de Feinzaig surgió como la alternativa ante “el acosador”, esa división entre ellos bien pudo poner a Alvarado en la segunda ronda.

▬ Otro detalle: si usted es un político gastado, reconocido -de un partido gastado y conocido-, ya no pierda más el tiempo. Los costarricenses indecisos prefieren caras nuevas, limpias (en lo posible), equilibrados y capaces en sus propuestas y que signifiquen alguna esperanza. Wálter Muñoz, Sergio Mena, Óscar López, Otto Guevara, Federico Malavassi, Rodolfo Hernández, Rolando Araya ya deberían de retirarse y dejar al país en manos de nuevos cuadros políticos. Es bastante claro que la gente no los considera en serio.

▬ Es como si el pueblo costarricense se manejara como esas grandes parvadas de aves que parecen asumir un rol claro en el patrón de vuelo que llevan. Los grupos, como si fuera telepatía o magia colectiva, se mueven de un lado para otro según las necesidades del país y las amenazas que existan. De esa manera, la mayoría de esos grupos sigue su danza de un lado para otro calculando y calculando, hasta que de un momento a otro, cuando el reloj marca el día E, todos se lanzan a la posición en la que se les ocupa para protegerse de algún peligro.

▬ Me pareció bastante difícil de explicar por qué Figueres creció de un 17% a un 27%, superó así la base partidaria que dejó Álvarez Desanti y que él mismo parecía apenas lograr. Posiblemente ese “voto ganador” al final tuvo su desempeño, pero además el abstencionismo infló artificialmente ese porcentaje, porque los votos emitidos fueron menos de los esperados. Quedemos claros: 4 de cada 10 costarricenses no quisieron votar, posiblemente el abstencionismo en primera vuelta más alto en lo que va del siglo (el histórico es de 35% aproximadamente). Si votan menos, los porcentajes de cada aspirante suben, se inflan, aunque la cantidad de votos no sea significativa. Según el dato del TSE 498.000 votos tenía Figueres con el 88% de mesas escrutadas, eso nos dice que supera -hasta el último corte- en 100 mil votos lo logrado por Álvarez Desanti hace 4 años. Al menos Figueres sí logró proyectar una imagen de triunfo que el anterior candidato liberacionista no pudo.

▬ Hay otro factor que pudo ayudar a Figueres en su crecimiento de último momento: la idea de grupos de personas -de mayor edad- que pensaron la necesidad de volver al bipartidismo o la política tradicional como una alternativa a lo que consideran “un desastre de gobierno”, una base partidaria que el PLN había perdido después de la derrota de Johnny Araya y que podría haber recuperado de momento. Sin embargo, el CIEP y otras encuestadoras dejaron claro que un 60 – 70% de personas no votaría por Figueres en ningún escenario; por eso no me extraña que ahora salgan con la tontería de que Chaves es un nuevo PAC o es el verdadero candidato del PAC, o ese juego sucio de levantar miedos entre la gente. La campaña que viene será, por mucho, más sucia que las anteriores. Y eso, lamentablemente, podría generar un abstencionismo aún más grande.

La derecha triunfa en Costa Rica de nuevo. Figueres tiene poses de centro pero sigue siendo apoyado por un gran grupo de derecha con sus intereses claros. Chaves también tiene centro, pero su visión economicista lo pone tendiente a la derecha. Saborío, Feinzaig y Alvarado son derecha conservadora, más el último. Si bien es cierto que gana la derecha, los candidatos que podrían ganar no son extremistas y eso sostiene la idiosincrasia electoral tica de inclinarse hacia el centro, como la opción “menos mala”.

▬ A pesar de todos los desencantos, el costarricense sigue madurando el voto y vota, sale a votar, aunque sea por lo que en el ideario colectivo se llama “el menos malo”. Muy pocos logran total empatía con un aspirante y eso es muy natural del multipartidismo pero, más aún, de una sociedad sin partidos políticos (que están en crisis) y que prefiere escoger personas antes que partidos. Las organizaciones sociales finalmente se inclinan por una fuerza y otra, sin partidismo alguno. Eso a pesar del abstencionismo alto que se tuvo, claro está.

▬ El mito del “voto ganador” no desaparece, al contrario, en esta elección se refuerza cuando muchos fueron a votar por lo que parecían tendencias posibles, los crecimientos y sus posibilidades de alcanzar el podio. El “voto en contra” (silencioso) sigue teniendo papel predominante, gente que vota a favor de alguien para que no gane el que considera “amenaza”, como ya lo analizamos.

▬ Finalmente, una reflexión final: Quienes hoy celebran mañana estarán tristes en la derrota y viceversa. La política costarricense nos dice que ningún gobierno termina su gestión sin un gran reproche y una máxima desaprobación. Es un ciclo histórico que se identifica con toda claridad, por eso en Costa Rica los partidos políticos se desgastan y terminan por caer para la tercera elección. Por eso el PLN, después de Chinchilla, viene sufriendo derrotas consecutivas a pesar de sus fieles. Por eso ahora tiene una oportunidad que, podría ser, tampoco le alcance. Si el PLN no vuelve al poder, será claro que la gente prefiere -como esa parvada que se mueve a conveniencia- nuevos partidos y nuevos candidatos, antes que los candidatos y partidos conocidos. Claro está, cada coyuntura es una historia nueva.

▬ Que un gobierno con tantos logros -no divulgados- como el actual haya decaído en la opinión pública no es extraño, tanto las redes como la prensa viven de la negatividad y la gente consume con placer negatividad, por eso la opinión pública hoy se moldea desde el mal. Por eso el éxito de Crhoy, la Extra y otros medios masivos. La democracia está pensada y se fortalece, curiosamente, desde la posibilidad de alimentar el morbo de lo que está mal, de alimentar el miedo y la desconfianza, de alimentar a los grupos que destruyen lo que otros quieren hacer bien. Dentro de 4 años, la historia se repetirá, y posiblemente andemos buscando candidato que nos aleje de los extremistas, dogmáticos y fanáticos que se alimentan de la corrupción de otros para hacer la suya propia.

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