Trump usa la Biblia para respaldar agresión y amenaza con usar fuerza militar contra protestas

El presidente ordenó tirar gases lacrimógenos contra una propuesta pacífica frente a la Casa Blanca con el propósito de dispersar a la gente y él mismo poder avanzar hacia una iglesia cercana.

Las reacciones no se hacen esperar contra los actos del presidente de Estados Unidos contra las protestas sociales a raíz del asesinato de George Floyd y contra las políticas del mandatario en temas como coronavirus y salud.

El presidente ordenó tirar gases lacrimógenos contra una propuesta pacífica frente a la Casa Blanca en Washington con el propósito de dispersar a la gente y él mismo poder avanzar hacia una iglesia cercana -Saint John´s Church-, donde se tomó fotos y videos ondeando una biblia.

El rechazo de la pastora encargada de la iglesia, quien criticó que Trump ni siquiera oró o realizó algún acto espiritual, fue inmediata, pero también se dio en otros actores incluso religiosos que rechazan el uso de la biblia y la religión para fines políticos, tal el caso del reverendo James Martin quien envió un mensaje rotundo hacia Trump: “Dios no es tu juguete”.

Horas antes, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizó una nueva amenaza: usar al Ejército para dispersar las manifestaciones populares en todo el país.

Aunque la Ley no le permite actuar con las Fuerzas Armadas a la libre, como es común en este presidente, la amenaza ya está planteada. Según se informó, Trump necesita una convocatoria de un gobernador por cada Estado para poder convocar el uso de la fuerza mediante el Ejército y sería la primera vez que algo así sucede en ese país.

Días antes la amenaza fue disolver las redes sociales para evitar las fuertes críticas que su gobierno recibe diariamente.

El New York Times escribía hace unos días que en Estados Unidos se apaga con bencina el incendio social. Mientras Trump amenaza cada vez más, los líderes afrodescendientes hacen un llamado a volver a las manifestaciones pacíficas y dar el ejemplo.

Desde las protestas de Martin Luther King Estados Unidos no enfrentaba un movimiento social tan fuerte en muchos de sus Estados. La lucha contra el racismo vuelve a ser el disparador de nuevo, pero en esta oportunidad es la punta del iceberg, ante la errática política de Trump contra el Covid-19, que ha costado a la nación de casi 107.000 muertos, ante la inacción del Gobierno, que más bien convoca manifestaciones en contra de las medidas para evitar el contagio.

Hace dos días, Trump anunció la salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y eliminó sus fondos en apoyo de esta organización para trasladarlos a organizaciones locales. La OMS ha liderado el proceso de prevención y recuperación en los países más exitosos en la lucha contra la pandemia.

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