6 de febrero de 2023

Títeres sin cabeza: Poetastro hasta los huesos

Con esta primera entrega inicia esta columna de sátira que el autor ha denominado “Títeres sin cabeza”.

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COLUMNA: Títeres sin cabeza.

Por Frank Ruffino*. El poetastro hasta los huesos había realizado todo un revuelo y autobombo por ganar en la ‘madre de todas las justas literarias’, España, cierto misterioso concurso poético de diez euros.

A su red social acudió a galope tendido y en tropel una legión demoníaca de pseudopoetas y supuestos lectores de poesía a acribillar con lisonjas baratas al galardonado.

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Dilapidé varios minutos leyendo aquellos comentarios de parabienes en su muro, no porque estuviese gratamente impresionado del supuesto triunfo de este poetastro de Cornelius, sino por determinar el grado de imbecilidad de los concurrentes ahí. 

Algunas de las zafias insensateces ante el triunfo de Cornelius Boomer, «…poeta tico con siete años de experiencia y formado en el taller poético del ‘Colectivo Carbunclos Alados y Lumínicos en la Noche Obscura’»: 

«Más temprano que tarde, sabía que lo lograrías, lo sabía cómo que tengo dos ojos azules bajo mi frente y encima de mi blanca nariz querido Cornelius». 

Respuesta del laureado fantoche:

«Gracias mi sirenita Mayeli Paola, estoy conmovido por la elección de ese gran jurado histórico que escogió mi poema “Pañitos de amor”. No me lo podía creer, pues sólo deseaba participar… Nunca, jamás, ni en una eternidad para siempre infinita sin tiempo esperé ganar nunca jamás.

…Aquí no se premia por cuantía de la bolsa, sino con el reconocimiento de la alta calidad literaria de los concurrentes, unos tres mil ochocientos poetas aspirantes a estrella literaria.

…Porque, reitero, no se trata del monto obtenido que no alcanza para sufragar en lo más mínimo mi esfuerzo por llevar a otro nivel la poesía de este país y Centroamérica…

…No: con diez euros (unos seis mil colones) apenas si podré alimentar con alguna yerba verde oliva mi pipa diamantina, testigo cósmico de mis noches delirantes cuando escribo frenéticamente bajo la luz de la luna ensortijada derramando gemas poéticas en incontenidas hemoglobinas los astrolabios y brújulas del alma…». 

De más vuelo escatológico, otro opinante apuntó: 

«Querido colega Cornelius: En mi taller de poesía Carbunclos (…) hemos recibido gratamente esta inmensa noticia de amplísimas repercusiones mundiales que nos impulsa y compromete a seguir en este afán denodado por construir la verdadera poesía del siglo XXI para esta nación y el universo.

…Tu poesía forjada aquí es más trascendentalista que la de los pasados jurásicos y egregios maestros josefinos fosforescentes.

…Con vos se abrirá una seguidilla, que no pesadilla, inesperada de triunfos jamás avizorados que hasta podrían eclipsar a las mismísimas Siete Cabritas.

Y vuelve el atorrante, tarugo y redundante de Cornelius que, ante el baño de masas prodigado por esta otra peste de zamacucos con diarrea, no desaprovechó el pinche tiempo de los quince minutos de fama por hacerse del primer lugar de ese enigmático y rocambolesco certamen: 

«¡No es para menos, atento maestro, elevado arcoíris de miel y volcán de azúcar, siempre creí en sus profecías mesiánicas respecto a mi ascenso pirotécnico y melifluo cuando también fui un pequeño carbunclo colisionando mis propios arpegios electromagnéticos en la noche de fuego y de almíbar, allá, por el lejano 2015 al desatarse este oficio arrasador dentro de mí.

…Gracias por creer en esta dulce lira de leche condenada, digo, condensada (estoy en electroshock, disculpas), que hoy chorrea lágrimas de emoción por el mundo pospandémico, como terroncitos de azúcar en una mina oscura de carbón de la noche intestinal de Gabriela Mistral y Alfonsina Storni.

…Los poetas debemos dejar un buen sabor de boca, nunca amargo o ácido». 

Bueno, jamás encontré alguna referencia formal de la susodicha convocatoria, ciertamente di con una oscura mención en las bases y resultados del maltrecho sitio Web de ese perdido ayuntamiento en el espacio geográfico español, diría, fantasmal, que organiza cada año tan lóbrego concurso internacional de aguas negras, a cuál más pestilente, mejor.

Confieso, en la página encontré este asqueroso, necio y más largo de la cuenta poema-chorizo maloliente del cazurro de Cornelius Boomer, a todas luces, una gracia sobre la acera que nos sale al paso en el momento menos oportuno. Disculpen por agredir la sensibilidad de ustedes, mis finos lectores literarios y casi extintos colegas de exquisita pluma: 

PAÑITOS DE AMOR

(Poema) 

La Convid-19 no sólo me hizo / más yigüirro cantaor de la cuenta / quebrando ramas / con mi barbijo azul / y alcohol Superdragón, / Caupolicán rubeniano, / sino que, este encierro propició / más estrechados / los vínculos cárnicos / noctámbulos
entre mi princesa Eleonora / y yo, en nuestro lecho regado / con pétalos y esencias

…puras de Fraiche, tránsito de fuego / en Avenida Central, / ruta de mi evasión / en esta herencia otoñal, / alcoba iluminada / y seminal lubricada / de sicodelia azul y roja / con burbujitas y acordes / cornetazos de placer, / Quijote entre almohadas / con su Dulcinea derribando un gigante / devorador de no natos.

Ahora, estos pañitos de amor, / alas fugadas de nosotros los hombres / como un milagro abierto / que yo, Gengis Kan del alba / y la aurora boreal, / cambio a cualesquiera / horas del día, / a tan amados / y esperados trillizos / que esperamos no salgan / como los tres idiotas / en La gallina degollada del gran Quiroga /

…y no sean más irreales / que sus Cuentos de la selva, / fecundos in vitro /
al no podernos Madre Natura / retoñarlos por sí mismos, / aunque sólo Marte, / secundado por Zeus y Afrodita / saben que sudamos / más de la cuenta
con Crema de Rosas / y aceite mineral, / peregrinos de nosotros mismos /  

…cabalgando lunáticos / sobre ígneas y eróticas sábanas / de espuma chantilly hogareña / y de Spoon encucharados / y enjorquetados que seguirán los pasos, / a peso vivo y sobre enjardinados asfálticos / …de esta delirante lira / alejandrina y magna, / cual crema pastelera en la estrellada noche / de mis talentosas

emociones olímpicas / y aristotélicas… cuando no platónicas / en este viaje de ausentes. / Nadie rechaza el arroz con leche / de tapa y coco rallado, / de ahí el buen sabor / de mi elevado canto aderezado / con clavo de olor asiático / y canela gitana.

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*** 

Ilustración: Lienzo del pintor y maestro costarricense Efraín Méndez Corrales “La fiesta de las cabezas”. Culturacr.net agradece su colaboración para Títeres sin cabeza.

*Este texto es satírico. Los criterios, opiniones, comentarios y afirmaciones realizados aquí son responsabilidad única y exclusiva de su autor, no de Culturacr.net.

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