Respirador de la UCR: sin energía eléctrica, sin intubar, de fácil traslado y de bajo costo

Los suministros médicos requeridos para su elaboración, como los filtros, las válvulas o los tubos, están ampliamente disponibles en Costa Rica.

La Universidad de Costa Rica anunció la confirmación del primer modelo de respirador diseñado por talentos de esa universidad en conjunto con la CCSS.

El valor de construcción de cada pieza ronda los $2000, mientras uno tradicional llega hasta los $10.000 y este modelo funciona sin la necesidad de conectarlos a la electricidad.

Además no es invasivo, es decir, el paciente no debe ser intubado, sino que el respirador cuenta con una mascarilla de aislamiento y filtros biológicos que incluso disminuyen el riesgo de contagio del personal médico a cargo.

“Además, el mecanismo fue pensado con una clara ventaja: los suministros médicos requeridos para su elaboración, como los filtros, las válvulas o los tubos, están ampliamente disponibles en Costa Rica. Por lo tanto, en el país se puede realizar todo el ensamblaje y no depender de insumos extranjeros”, informa la UCR.

Otra ventaja asociada es que se trata de un dispositivo adecuado para zonas rurales. “Por eso se propuso un equipo sencillo de fácil transporte”, indicó la Dra. Lizbeth Salazar Sánchez, directora de la Escuela de Medicina de la UCR e integrante del proyecto.

La UCR trabaja en 4 modelos de respiradores, uno llamado “Respira UCR” y otro de la Facultad de Ingeniería, además de este que fue llamado Fluxus Mask y es obra del trabajo conjunto del Dr. Jean Carlo Segura Aparicio y la Dra. Lizbeth Salazar Sánchez, de la Escuela de Medicina de la UCR; así como el Dr. Olman Coronado García, terapista respiratorio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Este modelo listo ahora requiere el aval del Ministerio de Salud y el financiamiento para ser producido industrialmente, pero “el dispositivo superó de manera satisfactoria todas las pruebas preclínicas y está en capacidad de proporcionar soporte ventilatorio a los enfermos con COVID-19 en los primeros tres niveles de la enfermedad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS): leve, moderado y grave”, indicó el Dr. Segura.

Detalles técnicos interesantes

El respirador busca evitar que los pacientes lleguen a un estado crítico y así liberar recursos más elaborados de los centros de salud que pueden ser usados en pacientes más complicados.

El soporte ventilatorio se adapta a todas las instalaciones de oxígeno hospitalarias de la CCSS y a las unidades de traslado, sin necesitar espacio adicional para su instalación. De igual forma, el equipo puede ser ajustado para dar nebulización a pacientes asmáticos que tienen COVID-19″, agrega la información.

La idea de este diseño nace del buceo con una lógica sencilla: “el equipo de buceo usa un cilindro de aire comprimido, cuyo elemento sale con fuerza cuando se abre la válvula. La innovación de la UCR lo que hace es usar ese mismo principio, pero lo adapta a una presión “respirable” para pacientes con dificultades respiratorias a fin de evitar el colapso en los pulmones”, explican los creadores.

Se trata de un sistema mecánico y neumático que solamente necesita una toma de oxígeno, como las que existen en los hospitales de la CCSS, de manera que permite administrarle al paciente oxígeno de dos formas: flujo continuo o bajo demanda. 

Es un respirador que permite también ser reutilizado, es fácil de construir y es confiable. “Esto es un aporte a largo plazo. Cuando concluya la pandemia, el respirador va a quedar en los hospitales y va a funcionar por muchos años más. No es algo que posteriormente se vaya a desechar, sino que brindará un apoyo sostenido en el tiempo”, agregó el Dr. Segura.

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