¿Qué hacer con los resultados recientes y con la Mesa de Diálogo Multisectorial? ◘ Voz Propia

Artículo del fundador del Estado de la Nación, Miguel Gutiérrez Saxe, sobre los resultados de la mesas de diálogo multisectoriales que impulsó el Gobierno semanas atrás.

Miguel Gutiérrez S.

Por Miguel Gutiérrez-Saxe*. Se debate sobre una experiencia de diálogo entre representantes de sectores de la sociedad. Algunos observadores y responsables del problema: resultados fiscales insuficientes, obvios, tibios, una pérdida de tiempo. Para eso no hacía falta dialogar. Otro que no quiso participar: ¡Traición a la clase trabajadora! Varios participantes: Gran e indiscutible éxito.

La más profunda contribución del foro surge de sus condiciones:

Recordemos que el clima de confrontación social fue el contexto de inicio, la calle, el bloqueo, o las presiones más severas, aunque discretas (con la excepción de algunas vallas estridentes) eran las formas predominantes para resolver las controversias. Luego de décadas de polarización y conflicto. El zafarrancho en el legislativo encontró un tiempo de ratos altos, luego de un periodo de entendimiento de alta productividad con importantes premisas para mejor enfrentar el trabajo: cambios en reglamento legislativo, mucha legislación sustantiva con sus respectivos financiamientos en una proporción mayor; la cooperación dio sus frutos.

Pero esa colaboración estaba quedando atrás: el fantasma de un tercer periodo y los juegos -¿fuegos?- electorales comenzaron; la peor de las formas de debate y de hacer política abarcó a más actores y decisiones; las viejas prácticas de pérdida de tiempo, de afirmación sin fundamento y de descalificación rotunda ganaban espacio. Se retomó el pierde-pierde en lugar de la colaboración que genera ganar-ganar. Ese, el entorno del foro.

El Foro mostró las ventajas de tensar multilateralmente la solución de los problemas. Lo sabido pero no practicado: una negociación multisectorial (solo con autoexcluidos), autoregulada y parca en sus manifestaciones anticipa las soluciones en cuanto método y en cuanto a fondo. No tienen el poder, ni el mandato. Por no estar institucionalizada, no tiene los recursos -incluido el tiempo- para tener una gestión acelerada, enfrentar solicitudes concretas para pronunciarse y producir resultados completos.

¿Qué hacer con estos resultados del Foro? Usarlos de piso y tratar de construir sobre este, aprender de su estilo, institucionalizar el diálogo y resolver el tema fiscal de manera suficiente y con celeridad para salir del abismo. Y… por supuesto, no proceder a engañar a todos los posibles adversarios que fueron reunidos, sino profundizar el inicio de conciliación.

*El autor es académico, economista, fundador y exdirector del Programa Estado de la Nación 

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