Por qué no se eligen más mujeres en puestos de elección popular ◘ Análisis

«No es cierto que se nos esté reconociendo de igual manera nuestras calidades y nuestra igual dignidad de derechos», afirmó Elizabeth Odio.

OPINIÓN. Por: Gilda Aburto. La excelentísima presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), magistrada Elizabeth Odio Benito; la distinguida presidenta Ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), Lic. Patricia Mora Castellanos y la honorable representante de Costa Rica ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Secretaria Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la OEA, Lic. Alejandra Mora Mora, se han pronunciado sobre la escasa cantidad de mujeres que salieron electas como alcaldesas en las recientes elecciones municipales.

Gilda Aburto

Indignadas todas, alegan que eso es violencia de género y discriminación.

La magistrada Odio destacó las elecciones municipales como un ejemplo de la poca participación que tendrán las alcaldías con mujeres como líderes. «No es cierto que se nos esté reconociendo de igual manera nuestras calidades y nuestra igual dignidad de derechos», afirmó.

La presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), Patricia Mora, calificó como “una violencia estructural contra las mujeres los resultados de las elecciones municipales 2020”. En un comunicado oficial, el INAMU manifestó que:

“El Instituto Nacional de las Mujeres y las organizaciones feministas, de mujeres, organizaciones sociales y políticas firmantes denunciamos públicamente lo que consideramos el reflejo de la violencia estructural contra las mujeres en Costa Rica: en ocasión de los resultados preliminares de las elecciones municipales 2020, donde se eligieron autoridades en los 82 cantones del país, se estima que apenas quedaron electas 9 mujeres en las alcaldías”.



Y continúa:

“Exigimos un compromiso contundente y efectivo del Estado costarricense, incluido el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), así como de los partidos políticos, para garantizar la efectiva participación y representación de las mujeres en los puestos de mayor poder, así como espacios de participación política libres de toda manifestación de violencia por la condición de género”.

Alejandra Mora, de la OEA, declaró que “una democracia sin mujeres no es una democracia“.

El Foro Nacional de Mujeres Políticas por Costa Rica expresó en un comunicado que: “Por este medio, manifestamos nuestro profundo pesar, por los resultados preliminares del proceso electoral municipal en el que apenas resultaron electas 9 mujeres en las alcaldías. Con fuerza nos unimos a las voces de distintas organizaciones, instituciones y lideresas que en este momento denuncian que sin mujeres no hay democracia y que estos resultados, son un fuerte golpe para la igualdad en el poder”.

Gracia Arrieta Ramírez (qepd), cc La Niña Pochita. Voto en 1986.

Sin embargo, ninguna de esas distinguidas líderes femeninas menciona o parece no estar al tanto que el padrón electoral de Costa Rica consta de 3.438.555 ciudadanos, de los cuales la mayor parte, más de un 50% corresponde a mujeres. Los votantes son 1.711.231 hombres y 1.727.324 mujeres.

El abstencionismo a nivel nacional en las recién pasadas elecciones municipales marcó un altísimo 63.6%, lo que significa que más de dos millones de personas no se acercaron a las urnas a emitir sus votos. Aunque aún no hay datos oficiales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) sobre los votantes por género, es de suponer que una gran cantidad de esos dos millones de personas son mujeres.

No podemos exigir que haya paridad de género, ni que las mujeres sean elegidas en puestos de elección popular, si las mismas mujeres no se interesan por la política ni por cambiar los paradigmas, saliendo a votar por candidatas de su mismo género.

Los partidos políticos no pueden ser obligados por nadie a poner mujeres como candidatas, ni se pueden imponer a la fuerza, si no son las mujeres mismas las que dan el primer paso, participando activamente en los procesos de los partidos, y luego yendo a emitir su voto.

Instituciones como el INAMU deberían intentar educar a la mujer en la importancia de los procesos electorales, y el valor de su voto, antes que emitir “comunicados” mostrando tristeza e indignación porque las mujeres no fueron elegidas.

Por ejemplo, en el cantón central de San José, había una mujer, Denise Echeverría, como candidata a la alcaldía por el partido Alianza por San José, pero el abstencionismo en ese cantón fue de más del 75%. ¿Cuántas mujeres que se quedaron cómodamente en sus casas pudieron haber salido y ayudado a elegir una mujer en la alcaldía de San José? ¿Se puede culpar al Estado, al TSE, o a la dirigencia política de los partidos, porque no haya quedado una mujer electa como nueva alcaldesa de San José? ¿Y cuántas de las que sí fueron a votar, lo hicieron por reelegir al actual alcalde, y no por la candidata mujer?

En una democracia, tenemos que respetar la decisión del electorado. Creo que es muy fácil protestar y exigir, pero las primeras que tienen que dar la lucha son las mujeres mismas.


* Gilda Aburto Arrieta. Periodista. Bachiller en periodismo por la Universidad Latina de Costa Rica. Miembro del Colegio de Periodistas de Costa Rica (COLPER). Especializada en periodismo ambiental, deportivo y política. Fue Oficial de Comunicaciones para Centroamérica del World Wildlife Fund (WWF). Ha publicado numerosos artículos de opinión en distintos medios nacionales.

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