Por qué es un error para pymes y pequeños negocios usar WhatsApp Business ◘ Voz propia

¿Entonces qué pasa con los pequeños emprendimientos que usan la versión para empresas de WhatsApp?

En principio, usted pensará que es descabellado renunciar a una versión de esta aplicación que nos facilita muchas tareas, como la respuesta automática o incluso algún registro más ordenado de nuestros clientes. Pero ojo, aquí es necesario aplicar la “bendicia indígena” y desconfiar, porque normalmente “no todo lo que brilla es oro”.

En efecto, este software vino a revolucionar en mucho el cómo hacer negocios de manera efectiva y con menores costos; eso es innegable, principalmente por la inmediatez y diversos recursos para atender a los clientes o potenciales clientes.

Sin embargo, desde hace meses WhatsApp ha venido insistiendo desde la plataforma de Facebook en que usemos la versión para empresas de esa aplicación y, desde mucho antes, facilitó a las páginas poner un botón para que la gente se contacte con el negocio de manera directa. Así, poco a poco, Facebook fue monopolizando la comercialización y el social marketing en una conveniente mancuerna entre las dos redes sociales. Pero aún no llegamos al problema.

Ahora resulta que desde hace un par de meses la mensajería electrónica que conocemos como WhhatsApp impuso, sí o sí, nuevas condiciones o políticas de uso: si querés usar esa aplicación debés aceptar esas condiciones o te eliminarán la cuenta en mayo próximo.

Cuando la empresa del multimillonario Mark Zuckerberg anunció las nuevas políticas de privacidad la gente protestó y se generó un movimiento que condujo a cientos de millones hacia Telegram, por lo que la app predominante en el mercado hizo una pausa temeraria y trató de explicar que no afectaría la privacidad de las personas, pero que sí haría algo muy interesante y que nos trae al meollo de este artículo.

Tema aparte es que Telegram creció en usuarios, pero no ha logrado en muchas regiones que la gente use esta mensajería de origen ruso. Telegram está llena de usuarios que no usan la app.

WhatsApp le exigió e impuso así a sus billones de usuarios (que sí la usan) a autorizar la vigilancia, el uso y el abuso de todo contacto y comunicación que tengan con las empresas que usan la versión de WhatsApp para empresas. Es decir, Zuckerberg y sus magnates multimillonarios usarán la información que usted tenga con empresas para manipular y dirigir la publicidad que se ofrece en Facebook. Así las cosas, los clientes darán información más precisa a Facebook para que su anunciantes logren llegarle con más eficacia a los potenciales compradores de un bien o servicio. Aquí viene el asunto entonces…

¿Entonces qué pasa con los pequeños emprendimientos que usan la versión para empresas de WhatsApp? Simple: Cada vez que un cliente nos contacte toda esa información irá directamente a los grandes algoritmos de Facebook, que podrá ofrecer las promociones de la competencia a nuestros clientes.

Es decir, a los clientes que sume o logre una pequeña empresa mediante esa aplicación pronto llegarán anuncios de la competencia, posiblemente con mejores precios o servicios. Es, básicamente, entregarle nuestro trabajo de mercadeo a Facebook para que Zuckerberg pueda superar los $101.000 millones que ya acumula en algún banco de un paraíso fiscal. Ahí está el gran problema.

WhatsApp dejó muy claro que las conversaciones e información de mensajería entre personas seguiría siendo privada, con cifrado de extremo a extremo, pero que todo contacto con empresas podrá ser accedido, también de extremo a extremo. Usted dirá que de todas formas uno no acostumbra usar WhatsApp para relacionarse con proveedores, pero para nadie es un secreto que esta aplicación ha venido a sustituir la telefonía tradicional y, pronto, cuando usted menos lo recuerde, estará comprando algo mediante esa app y no recordará nada de esto.

Se lo pongo así: un cliente lo contacta a usted, Facebook se entera qué servicio anda buscando y en cosa de segundos le llegará publicidad mediante esa plataforma de los competidores sobre eso mismo que usted necesita. Así funciona. Por eso no le extrañe que en su línea de tiempo del perfil le salga de manera reiterada un anuncio como este:

Peor aún es esta dinámica para los pequeños que a veces deben competir en condiciones de desventaja, porque no pueden ofrecer precios muy bajos (por ventas en masa) o no tienen los recursos para ofrecer mejores servicios como algunas corporaciones o empresas grandes.

Así que, recuerde, detrás de esa carita de bonachón y dulce hípster que tiene Zuckerberg en realidad subyace un monstruo de mil cabezas cibernéticas, uno que no escatima ningún esfuerzo para apropiarse de su información, su privacidad y su vida misma.

Aquí solamente hablamos de un tema, pero le recomendamos ver el extraordinario documental (Social dilema) que explica cómo el algoritmo de Facebook invade todo en su hogar y hasta tiene el poder de destronar gobierno o imponer visiones de mundo en algunas regiones.

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