¿Por qué el presidente escritor y periodista respalda una ministra que excluye al libro y la prensa?

En Casa Presidencial dicen que la ministra Sylvie Durán sabe venderse, otros asesores -que no quieren identificarse para evitar problemas- también dicen que es muy hábil y manipuladora.

En Casa Presidencial dicen que la ministra Sylvie Durán sabe venderse, otros asesores -que no quieren identificarse para evitar problemas- también dicen que es muy hábil y manipuladora.

Para nosotros es un misterio. Quizás al presidente Carlos Alvarado realmente no le interesa mucho la comunicación -su campo de expertise– o desconoce los hechos que vamos a relatar aquí sin más dilación.

El presidente Alvarado es escritor, pero…

Sin embargo, durante la administración de Sylvie Durán Salvatierra y Ada Acuña (Cpac) nada se ha hecho en beneficio de la literatura, los escritores y el libro, más de lo que ya estaba presupuestado y definido desde el Ministerio de Cultura y Juventud que lideró el músico Manuel Obregón en compañía de Iván Rodríguez.

Más bien, al contrario del gobierno anterior, bajo el mando de Ada Acuña frente al Cpac (entidad que administra los festivales de las artes y otras producciones del Ministerio) y con el respaldo de la ministra Durán la producción de una feria librera en el marco de los festivales de las artes fue eliminada, cercenada, de raíz, cortando así una vitrina urgente para el libro, más en estos tiempos de problemas con la lectura entre los costarricenses.

Lo mismo sucedió con programas como Enamorate de tu ciudad, donde los libros desaparecieron primero, y luego también desapareció todo el festival, después de fracasos en Paraíso de Cartago y la zona de Los Santos. Y ni pensar en aprovechar la interdisciplinariedad que permite la literatura con otras producciones para llevar libros, eso es inconcebible en el Cpac, es como pedirle chayotes al naranjo.

Lo más impresionante en este tema es que el padre de la ministra de Cultura, Fernando Durán Ayanegui, es también escritor, que además ha publicado buena parte de su obra con una editorial independiente. ¿Alguien me puede explicar eso?

El presidente Alvarado es comunicador, pero…

Y sin embargo, como no sucede en ninguna otra institución del Estado, el hermetismo y las puertas cerradas a la prensa son asunto impuesto desde que está la ministra Durán Salvatierra.

Solo hace unos días el Semanario Universidad, en este artículo sobre la molestia de los artistas visuales excluidos también del festival de las artes, el periodista José Eduardo Mora dejó ver que envió varias preguntas al Ministerio de Cultura y Juventud, pero al cierre de la edición, y después de su insistencia y llamada directa, no fueron respondidas.

Eso no es nuevo. Supimos de buena fuente que otros colegas de medios masivos como La Nación o la Extra han tenido dificultades para conseguir entrevistas o lograr respuestas de la cartera de Cultura.

La norma ordenada por Durán en ese ministerio es de poca transparencia, porque no permite a los periodistas preguntar directamente a los actores, evitando así la contra-pregunta después de una respuesta vacía o evasiva, por ejemplo. Además, las respuestas normalmente son cajoneras y genéricas, cargadas de objetivos, metas y un lenguaje sociológico que evade así respuestas concretas sobre lo que sucede.

Este medio, Culturacr.net, también tuvo que esperar, en este caso nada más y nada menos que 2 meses y medio en una ocasión (enviada el 25 de mayo y obtuvo respuesta el 9 de agosto), y luego hasta 2 semanas en otra, situación que denunciamos en su momento. En la actualidad estamos esperando respuesta a otras preguntas desde hace varias semanas.

Es decir, con irrefutable claridad podemos ver que el hermetismo y las puertas cerradas imperan en ese ministerio ante la prensa y los medios de comunicación en general. Eso, por supuesto, nos habla de poca o ninguna transparencia en el ejercicio del poder.

El presidente Alvarado impulsa la inclusión y la transparencia, pero…

Una entidad estatal, que maneja un presupuesto que anda entre los 42.000 y 48.000 millones de colones, debe ser TRANSPARENTE. No hay excusa que valga, y mucho menos en un país donde la libertad de expresión y la de prensa tienen nivel constitucional. Pero parece que eso les importa muy poco; los hechos así lo confirman con el manejo que se hace con la prensa.

De igual manera, un gobierno que defiende la INCLUSIÓN debería ser coherente de hacerlo en todos los espacios. No obstante, políticas que excluyen al libro, la literatura y las artes visuales cerrándole puertas que antes venían abiertas, nos habla de una «fortaleza de cultura» donde la exclusión y la discriminación imperan, alejados de los cultores y los artistas que no son de las artes escénicas y musicales.

Con toda razón artistas plásticos como Gilberto Aquino, presidente de la Asociación Costarricense de Artes Visuales (ACAV) y este servidor, entre muchos más literatos y artistas plásticos, hemos defendido que el llamado «Festival de las Artes» en realidad ahora es un Festival de las ARTES ESCÉNICAS. Es un hecho confirmado, después de años de lucha, que los creadores de los libros y de las artes visuales han sido excluidos y discriminados de la convocatoria de ese nuevo festival que YA NO ES DE LAS ARTES.

Hoy además circula un texto en el que se denuncia que las excusas interpuestas para no incluir a los libros en los festivales de las artes son absurdas y sin sustento fáctico. Más abajo, para no romper este hilo, las transcribo tal cual circulan.

Supongo, después de varios años de hacer estas denuncias de manera reiterada sin que nada, nada, nada, cambie, que al presidente Alvarado -de quien defendemos sus buenos actos como gobernante- NO se le informa y DESCONOCE esta deplorable situación, o tristemente no le importa.

Porque sabemos que don Carlos es una persona sensata y racional, entonces no sabemos qué magia extraña lo tiene anulado para ordenar que esto no suceda más, porque tanto la prensa, como la literatura, como los libros y como las artes plásticas y visuales, son de gran trascendencia en la cultura de un país. Y eso no es poco, como siente uno que piensan en esta administración de Cultura.

Es que ella sabe venderse en Casa Presidencial, nos dicen. Pero no es solamente ella, detrás hay un grupo poderoso de intereses creados entorno a los fondos estatales, a quienes no importa la exclusión, ni la transparencia ni «esas palabras huecas».

También están las afinidades selectivas y electivas, esos grupos que se tejen en torno para proteger «status quos» y que se conforman con las migajas o la ley del goteo, aunque otros recojan a manos llenas en su perjuicio. No sé, posiblemente una explicación ocupe un análisis multifactorial, pero finalmente lo que más importa es saber que estos sucede y que durante varios años nos ha tenido postrados en el asombro y el absurdo, además de la injusticia.

Las excusas para eliminar los libros del Festival de las Artes

Transcribo las razones para contrarrestar las excusas que han dado en el MCJ y específicamente en el Cpac para evadir la inclusión de los libros en el FIA y el FNA

Las excusas falsas:
Para los libros y literatura está la FILCR. Pero también hay festivales de teatro y de música organizados por el MCJ donde se invierten recursos del Estado. ¿Entonces?
No hay recursos. ¿Qué cuesta levantar un toldo con seguridad propia en el parque para facilitar el acceso al libro costarricense, cuando se tienen presupuestos que han llegado hasta los 1.400 millones para este festival?
«Propongan en la convocatoria abierta para artistas». ¿Cómo, de qué nos perdimos? La convocatoria está diseñada para incluir solamente categorías en artes escénicas y musicales. Piden que propongamos eventos escénicos con tintes literarios, pero lo que queremos TODOS es una feria del libro para TODOS, no iniciativas individuales de grupos literarios, como hacen ahora para justificar falsamente que el festival sí tiene literatura.
La ley o normativa no lo permite. ¿En qué momento la cambiaron? No, mentira. Antes de Ada Acuña y Durán Salvatierra, con Anselmo Navarro e Iván Rodríguez se realizaba feria del libro y había exposiciones de arte visual muy interesantes. Y con el mismo presupuesto.

En conclusión, si no hay libros y artes visuales en los festivales de las artes, como debería haber, es porque Ada Acuña y Sylvie Durán NO QUIEREN, porque su interés es otro y se ciñe en las escenas y la música concretamente, es decir, en el espectáculo, el show business.

NOTA: Este es un artículo de opinión y los criterios expresados en él corresponde al autor del mismo, no necesariamente corresponden a la línea editorial de este medio de comunicación.

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