Pandemia provoca que los ticos recuperemos confianza en el sistema democrático

El CIEP lo explica así: “Costa Rica es un buen ejemplo de una comunidad política que construyó una reserva de legitimidad política para sortear episodios críticos de inestabilidad interna y externa”.

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Cómo las instituciones del Estado costarricense han enfrentado con éxito la crisis suscitada a partir de la pandemia por el coronavirus, podría estar provocando que los ciudadanos recuperemos nuestra confianza en la democracia.

Los acontecimientos con algunos minúsculos grupos subversivos que amenazaron con actos de violencia y estallaron bombas hechizas en algunos lugares como canal 7, así como llamados a la manifestación violenta desde redes sociales, la opinión pública se decantó más por opinar desfavorablemente sobre la democracia como sistema adecuado para el país. Así lo revelaron algunas encuestas realizadas, como las que frecuenta el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la UCR.

Del desencanto incluso con la institucionalidad y el Estado, al que muchas veces los ciudadanos confunden con el Gobierno, se pasó a recuperar la confianza, según esos mismos estudios.

Según reveló la investigadora y profesora universitaria Florisabel Rodríguez, la preferencia en la democracia como el mejor régimen de gobierno, “expresada por el 83% de la población en la primera quincena, aumentó a 90% en la segunda quincena del mes anterior.

“La satisfacción con el funcionamiento aumentó de 36% a 47%. Ambos son cambios estadísticamente significativos”, agregó Rodríguez.

Eso datos provienen de “un estudio llevado a cabo en el mes de marzo para los Círculos de Estudio de la Opinión Ciudadana y elaborado por Florisabel Rodríguez, Rowland Espinosa y Luis Miguel Calvo. Estos resultados son aún más fuertes en abril, según estudio llevado a cabo por CIEP-UCR (con otra metodología)”, amplió.

En la última encuesta dada a conocer por el CIEP, la calificación hacia las instituciones aumentó notablemente, normalmente entre 1.5 y 2 puntos más de una nota máxima de 10. La Asamblea Legislativa alcanzó una nota de 6, pero tenía 4.8. La CCSS subió de 6.2 a 8.5, el Gobierno de 4.6 a 6.9, la Policía de 6.3 a 8.3, entre otras.

Pero directamente en cuanto al apoyo promedio al sistema político costarricense destaca que se recuperó un dato que venía en picada: del 58% en 2019 al 75% en 2020. En el año 2012 se obtuvo el promedio más bajo histórico con un 56%, muy similar al del año pasado, pero desde ese año hasta el 2019 el promedio de todos los años no superó el 60%.

Lo anterior es muy significativo si consideramos que la nota del 75% que se obtiene en este 2020 solamente es comparable con la década de los ochenta, donde la aceptación en el sistema político andaba entre 74% y 87%. Fue en 1983, según el estudio del CIEP, cuando se obtuvo la mejor calificación de la gente al sistema político, con un 87%, en coincidencia con una época de vulnerabilidad política luego de la crisis del gobierno de Rodrigo Carazo, cuando Luis Alberto Monge ganó las elecciones con uno de los porcentajes más altos de la historia republicana nacional.

Por otra parte, la encuesta del CIEP hace un revisión de los mitos fundacionales, en los que considerar a Costa Rica “un país libre y democrático” aumenta su nota de 6.5 en noviembre de 2019 a 7.8 en abril de 2020. Parecido sucede con el de ser un país pacífico, que contrarresta el contexto previo de violencia social que algunos grupos han querido impulsar sin éxito.

“El año 2019 marcó dos décadas de una tendencia de largo plazo en la disminución del apoyo ciudadano a la democracia en Costa Rica. Durante este período, estos bajos niveles de apoyo a la democracia se combinaron con un descontento ciudadano particularmente intenso y complejo”, afirma el CIEP con base en los resultados de su estudio.

Ahora bien, el CIEP también reconoce que “la situación del país no ha sido muy distinta a la de otras naciones, pues el deterioro del apoyo ciudadano a la democracia de las dos últimas décadas no es exclusivo de Costa Rica”.

En el caso costarricense, como decía don Ricardo Jiménez Oreamuno, 3 veces presidente de Costa Rica, el asunto es como las mulas, que cuando están muy cerca del precipicio lo huelen y reaccionan a tiempo para evitar la catástrofe.

El CIEP lo explica así: “Costa Rica es un buen ejemplo de una comunidad política que construyó una reserva de legitimidad política para sortear episodios críticos de inestabilidad interna y externa”.

En las circunstancias de una pandemia mundial que exigen medidas extraordinarias el país ha respondido ante el sistema político, pero también el sistema político ha respondido con sapiencia y determinación para lograr que los ciudadanos del país no sufran las consecuencias de muerte y caos que han sufrido otros países que, incluso, son más desarrollados, como Estados Unidos, Italia, España, Francia y Gran Bretaña, quienes no supieron responder adecuadamente en el momento álgido.

Esa realidad la mayoría de los costarricenses la agradecen y premian con calificaciones que mejoran la credibilidad en la democracia, el sistema política y sus gobernantes. El presidente Alvarado triplicó el apoyo de un 21% de opiniones favorables a un 65%, por ejemplo.

No obstante, es previsible que las opiniones negativas vuelvan, si se piensa que una situación económica sin precedentes está a las puertas. Por otra parte, como conocen bien los especialistas en Ciencias Políticas, los ciclos de popularidad de los presidentes varían varían según los períodos en los que se tomen las encuestas. El descontento con el presidente Alvarado del año pasado fue igual al de fecha similares con los presidentes anteriores, lo que demuestra que es cíclico. La pandemia, en este caso, es una situación excepcional que podría romper esos ciclos.

En cuanto a la “popularidad de la democracia” como sistema de gobierno mejor, la situación es distinta a los ciclos de apoyo a gobernantes, y tiene que ver con situaciones económicas o problemáticas que vivan las sociedades en diferentes periodos, como sucede en esta oportunidad, donde la respuesta del sistema ha sido satisfactoria para proteger a las personas.

Lea también: Descontento con el presidente Alvarado es similar que otros presidentes en el mismo período

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