Ottón Solís, ‘el encantador de serpientes’ y estrategia política ◘ Voz propia

¿Qué sucedió en términos de estrategia política con el caso Ottón Solís y la OCDE? Esta reflexión le sorprenderá…

Opinión. No soy de creer ni poner atención a teorías conspiracionistas o percepciones rebuscadas de la realidad social, política o económica, excepto que podamos encontrar razones, elementos de juicio válidos y suficientes o criterios que realmente refuercen algo. Estamos ante un caso así.

Hace dos días, un contacto de Facebook llamado Javier Segura defendía que el nombramiento de Ottón Solís ante la OCDE no era más que un cebo a la oposición. La interesante visión de Segura es que ni al presidente Carlos Alvarado ni al PAC les interesa realmente el nombramiento de Ottón en la OCDE, pero lo hicieron porque saben la animadversión obsesiva compulsiva que tienen en el PLN y opositores hacia el fundador del PAC, por eso se “volvieron monotemáticos y amenazantes”.

“La respuesta será la aprobación del acuerdo con el FMI y la Ley de empleo público a cambio de quemar el nombramiento de Ottón. Se llama “cebar el cerdo” y es la forma clásica de manipulación política que ha usado el PAC en el gobierno (actual)”, escribió Segura.

Al momento de escribir este artículo sabemos que don Ottón Solís, después de varios días de tensión y discursos incendiarios en el parlamento, renunció al nombramiento. Un detalle: No desistió el Gobierno, desistió Solís y posiblemente ahora dirá que no quiere hacer daño al país, su gobernabilidad y salud económica. Con toda razón. ¿Fue encebado el cerdo?

Esta estrategia, en palabras de Segura, se define como el acto de engordar “una presa que a vos no te importa (realmente) y les sacas lo que quieras a la oposición a cambio de pequeñeces”. Y tiene sentido, porque la evidencia nos ha venido diciendo dando varios ejemplos previos: el reglamento legislativo reformado, el plan fiscal, la regla fiscal, la reforma del INA y la ley de empleo público usando el gancho de “la objeción de conciencia”, entre otros. ¿De qué otra forma podría gobernar Alvarado con apenas 10 diputados en el Congreso?, se cuestiona Segura.

“Mientras la oposición siga pensando que esas ‘victorias morales’ tienen real valor, el PAC seguirá usándolos”, sostiene.

Se trata entonces del “Encantador de serpientes” nuestro amigo, a quien pedí escribir este artículo, pero parece estar muy ocupado. Lo cierto es que, como politólogo, me recordó varias enseñanzas fundamentales de estrategia política: una de ellas es la capacidad de manipulación a partir de una estrategia inteligente y bien definida que debe tener un gobernante para poder salir adelante.

Es “El arte de la guerra” de Sun Tzu en su máxima expresión, el arte del engaño, de poner cebos al contrincante para que piense lo contrario o algo diferente de lo que realmente sucede. Se trata de aparentar lo contrario de lo que se quiere o se puede hacer: si se está ganando -por ejemplo- demostrar una pérdida para debilitar las defensas del enemigo.

No me queda duda que un presidente escritor y lector como Carlos Alvarado conozca de esta estrategia ancestral de Zun Tsu, que así haya sido porque los hechos lo confirman, pero que además estamos de frente ciertamente a un claro ejemplo de eso con el caso del nombramiento de Solís en la OCDE. El “Encantador de serpientes” volvió a encebar el cerdo y tuvo éxito.

Marco Vinicio Ruiz, en Hablando Claro, confirmó que el PLN votaría por cualquier cosa si se desistía del nombramiento de Solís en la OCDE, nos cuenta Segura. En efecto, ahora la oposición no podrá echar para atrás y el crédito con el FMI será aprobado pronto, así como el segundo debate de la Ley de empleo público, y el Gobierno cumplirá sus objetivos nuevamente.

Las debilidades de los demás pueden ser, en esta construcción de estrategias, sus obsesiones y creencias más fundamentales y dogmáticas. Este pensamiento será de interesante aplicación en el próximo proceso electoral de Costa Rica hacia febrero de 2022.

1 thought on “Ottón Solís, ‘el encantador de serpientes’ y estrategia política ◘ Voz propia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *