¿Objetividad de las calificaciones de Goldman Sachs? ◘ Opinión

“No hay peor ciego que el que no quiere ver pero torpemente quiere favorecer”.

OPINIÓN. Por Abel Víquez. La “objetividad y rigurosidad” de las calificaciones Goldman Sachs -en mi opinión- podrían verse seriamente desacreditadas frente las elecciones de Estados Unidos en noviembre 2020.

Abel Víquez

Su manera de evaluar cualquier país que no sea los Estados Unidos varía tremendamente (“tremendous”, palabra frecuentemente utilizada por Donald Trump) según el país que deseen calificar. No utilizan la misma medida equivalente, ni la misma regla ni las mismas “políticas”.

Su falta de objetividad y pensamiento racional-científico se queda corto, absurdamente inaprovechable y claramente favorecedor de los intereses políticos del presidente Donald Trump.

Pese a la incompetencia política: seguridad Nacional, múltiples escándalos sexuales, manejo interno de la Casa Blanca y su percepción muy, muy personal, de qué es la ciencia y para qué sirve: “el Covid-19 lo tenemos controlado, es solo una gripe, no representa un problema para ´América´, desaparecerá con el calor del verano, pueden tomar o inyectarse cloro (lejía), la luz ultra violeta lo cura, ya tenemos la vacuna, la hidroxicloroquina es un tratamiento ´tremendous´ prometedor”, y otras aberraciones de tipo “científico-payasada” como: “entre más pruebas más casos detectamos, la respuesta es hacer menos pruebas”.

Además, su mal ejemplo por el irrespeto a las medidas básicas de protección contra un pueblo gravemente afectado por el Sars-Cov-2. Donald Trump hace caso omiso a grandes científicos y especialistas de su país. “Él tiene su propia idea de la ciencia”.
Lamentables, lastimosas, perjudiciales e insensibles declaraciones.

Al parecer el presidente Trump no es el único que piensa así. Da impresión que Goldman Sachs pretende jugar el mismo juego que Trump. Automáticamente surge la pregunta: ¿Por qué?
La respuesta es sencilla: intereses multimillonarios alrededor de las próximas elecciones Estados Unidos 2020.

Me explico:

La publicación adjunta de Goldman y Sachs, carente de bibliografía científica seria que apoye sus TEORÍAS, que demuestre sus enunciados o la veracidad de lo publicado; convierten sus palabras en increíbles y podría decirse hasta temerarias. Probablemente politiqueras, las cuales chocan completamente con todos los modelos predictivos y epidemiológicos dictados por grandes científicos y universidades estadounidenses. Al contrario, “América” espera su segunda y más grave ola Covid-19 en octubre 2020:

  1. Resulta ilusorio pensar que la situación de transmisión del virus o número de contagios, el enorme subregistro de casos, número de hospitalizaciones, pacientes en cuidados intensivos y muertes producidas por Covid-19 en “América”, se recuperará en setiembre 2020, justo antes de las elecciones y segunda ola.
  2. El impacto socio económico y el desempleo hasta el momento, es uno de los peores en la historia de ese país.
  3. La despreocupación del Gobierno estadounidense en este tema, es uno de los factores agravantes más importante del crecimiento de la pandemia. Aunado, grupos de seguidores del presidente con un concepto muy “personal” sobre la ciencia, la pandemia, la “libertad”, los anti vacunas, supremacistas blancos, racismo y una extraña mezcla medieval entre religión, ciencia y política a conveniencia de quien tiene la biblia en su mano.
  4. Sin ser economista, si la pandemia empeora, empeora el consumo y confianza del consumidor.
  5. “Otras economías importantes han regresado a niveles similares de actividad”. Lo que omite Goldman es el repunte del número de casos y la nueva afectación o recaída de esas “economías importantes” (incluyendo los mismos Estados Unidos).
  6. Goldman admite que algunas medidas de protección (habla solamente de la mascarilla) ofrecen oportunidad para controlar el virus a un coste económico mínimo. Pero nuevamente omite decir que su presidente NO comulga con esas ideas y que la mascarilla no es de las más importantes medidas de protección, otra vez su ignorancia científica.
  7. Por último, contradiciendo su propia tesis mencionada: “y creemos que es probable que los Estados Unidos encuentre su camino hacia un mejor enfoque” y “es probable que la economía vuelva a la normalidad en setiembre”. Se contradice entre la propuesta de recuperación, la realidad que enfrentan y aceptar el punto más débil que tienen: Donald Trump.

Los diferentes gobiernos, sus presidentes y sus habitantes obligatoriamente, sin justificación alguna, deben entender que EL COVID-19 ES UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA y así debe tratarse. El impacto económico, social y psicológico es “daño colateral” (collateral damage) del virus.

Yo creo que si desde el inicio de la epidemia -actualmente pandemia-, se hubiera enfocado como lo que es, un problema de salud pública, hoy no estaríamos lamentando un sin número de problemas multicausales que terminan con el colapso de los sistemas sanitarios y la economía de los países.

Goldman Sachs, con esta publicación, y otras calificadoras, obviamente, pretenden ocultar el sol con la sombra de su mano para “evitar” un descalabre económico mayor, sin precedente en esta nación que alguna vez fue la más poderosa del planeta, hoy un hazmerreír mundial.

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