Ministra Sylvie Durán: El presupuesto no es una “caja chica” donde uno puede mover la plata como quiera

Un ejemplo es la partida de fondos concursables que son parte de una partida llamada Transferencias, que tienen rendición de cuentas y reglas, pero son instrumentos diferentes al resto del presupuesto.

La ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán, explicó a Culturacr.net que el presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud, así como sus instituciones adscritas, “es un instrumento que, lamentablemente, no es fácil de leer (…) no se ve por proyectos con facilidad; digamos que es un poco contra-intuitivo”.

La jerarca intenta explicar así, en parte, las molestias del sector donde se proponen cambios en el presupuesto ante la emergencia, como si se tratara de una “caja chicha” que la ministra Durán o el Poder Ejecutivo pudieran manejar libremente. Pero no es así.

En las últimas semanas algunas personas han reclamado porque el gasto de las Becas Creativas es el mismo que la ceremonia en el Teatro Nacional para los Premios Nacionales, pero la ministra sostiene que son gastos ya presupuestados que no pueden modificarse fácilmente. “Como habrán visto si han ido, (la ceremonia de entrega de los premios) procura ser una ceremonia digna pero bastante austera. Si fuera aun más austera posiblemente terminaría siendo demasiado parca y siendo los Premios Nacionales, se supone que dignifique a los premiados y sea un espacio espejo de la comunidad significativo. Se entiende que parece superfluo en media pandemia”, aclara Durán.

Lo mismo atiende en el caso de la crítica por gastos en estructuras y escenarios en el Festival de las Artes. “También es cierto que una parte sustantiva de los costos del festival se invierten en estructuras y escenarios al aire libre. Es así en cualquier festival del mundo (no es un capricho), es como preguntar cuánto de varillas y de cemento se necesita en un edificio, si lo haces con menos de cierto monto no sale o se cae”, agrega.

“Las partidas y gastos no operan como un caja chica personal en la que uno mueve la plata de partida como mejor le resuelve. Al contrario, hay partidas inamovibles, partidas que podés mover con cierta flexibilidad si estás en un órgano desconcentrado y menor flexibilidad (mucha menos) si estás en la administracion central”, aclara la funcionaria.

Durán Salvatierra expone que desde que fue aprobada la Ley de Fortalecimiento de la Finanzas Públicas cambios en el presupuesto que antes solamente ocupaban aprobación de la Contraloría General de la República, hoy requieren además aceptación de la Asamblea Legislativa.

“La cosa es que los gastos de una cosa no pueden trasladarse a otra de cualquier manera”, comentó.

Un ejemplo conocido por el sector es el de los fondos concursables, como las Becas creativa y Proartes -que se crearon para ayudar por la crisis ante el Covid-19-, pero además los Puntos de Cultura, el Fondo el Fauno y las Becas Literarias del Colegio de Costa Rica, que son parte de una partida llamada Transferencias, que tienen rendición de cuentas y reglas, pero son instrumentos diferentes al resto del presupuesto.

En el caso de Centro de Producción Artística y Cultural (Cpac), que organiza los eventos más grandes como el Festival de las Artes, el Festival Internacional de Cine, la Feria Internacional del Libro y la Feria Nacional de Artesanía “Hecho aquí”, principalmente, se trata de una partida llamada “Servicios de Gestión y Apoyo”, que les permite contratar bienes y servicios para la producción de las actividades.

Aunque hay una convocatoria y hay un jurado que selecciona a los participantes en todos esos eventos, como sucede con los fondos concursables, administrativamente no son los mismos. Esa misma partida se usa en otras entidades en consultorías y tercerización de servicios, lo que la convierte en la visión del legislador como una partida de gastos superfluos o de uso abusivo.

“Por eso es una de las lineas consideradas “superfluas” y se ha vuelto recorte casi obligado”, acota la ministra Durán. Por esa razón, normalmente los recortes a Cultura afectan directamente la producción de esos eventos que son importante en la dinámica de las diferentes artes y manifestaciones que componen el sector cultural.

“Cada año la defensa del presupuesto es pública y su información perfectamente “buscable” y disponible. No hay nada oculto o cosa que se le parezca”, anota la jerarca.

En los últimos días un documento o carta abierta fue sometido al público para captar firmas, en el que se plantean varias propuestas ante la situación de precariedad y crisis económica que vive el sector.

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