Letalidad: 7 de cada 100 casos de Covid-19 mueren en el mundo; 1 de cada 100 en Costa Rica

Letalidad y mortalidad por Covid-19 en el mundo y Costa Rica. Qué factores y aspectos inciden en el éxito costarricense y el fracaso de los países desarrollados, en este análisis.

La peor tasa de letalidad (muertos por cada 100 infectados) más alta del planeta está en Bélgica con un 15.4% (Países Bajos con un 11.8%), seguida de Francia con un 14.1%, Italia con un 13.5%, Reino Unido con un 13.4%, Suecia con un 12%, Hungría con un 10.8% y España con un 10.3%.

El promedio mundial es de casi 7%, mientras en países como Estados Unidos se reporta un 5.7%, Brasil con un 6.8%, Irán 6.3% y China con un 5.5%, entre los casos más sonados. En una Europa golpeada resalta la excepción de Alemania con un 3.5%.

En cuanto a la tasa de mortalidad (muertos por cada 100.000 habitantes) igualmente Bélgica encabeza la lista con 63.1 (mueren por Covid-19 63 personas por cada 100.000 habitantes). Le siguen España con 50.3, Italia con 44.6, Francia con 34.8 y Reino Unido con 31.8.

En las últimas semanas los países donde más crecimiento de casos de Covid-19 se han reportado son Estados Unidos (el país más golpeado por la pandemia con uno de cada 3 contagiados del planeta), España, Francia, Reino Unido y Rusia. En Italia y Francia en los últimos días se ha detenido el crecimiento, no así en España, Reino Unido, Estados Unidos y Rusia, los dos últimos curiosamente las dos grandes potencias nucleares del mundo.

Al principio de la pandemia se decía que la tasa promedio de letalidad rondaba los 3-4%, pero lo cierto es que aumenta hasta un 7% en el mundo.

Ahora bien, debemos tener muy claro que los datos que maneja la Universidad John Hopkings y demás organizaciones del mundo, en muchos casos son datos irreales que manejan países con situaciones políticas, sociales y de salud distintas.

Un claro ejemplo de eso es Nicaragua, donde a estas alturas solamente se reportan 13 casos por Covid-19 con 3 muertos, un dato a todas luces inverosímil si se considera la situación del sistema de salud de ese país y la inexistencia de medidas y protocolos de salud estrictos. En Nicaragua se estima que los casos deben andar en miles y los fallecidos en decenas, registrados como personas con problemas respiratorios. Lo mismo se estima para el caso de Venezuela, donde el poder centralizado podría falsificar datos o sencillamente no registrarlos. En países de Asia y algunos de África no hay conteos fiables, ni sistemas de registro de los casos confirmados y las defunciones.

Se presume, en ese sentido, que los sistemas de salud de países desarrollados donde impera el profesionalismo no oculten datos, por eso Europa tendría datos más creíbles.

Por otra parte, en Europa el crecimiento de casos y muertes se podría dar por la estación de invierno y las condiciones climáticas en esos países, donde el virus se encuentra mejor, según algunos expertos. Caso contrario en África y los países en torno al paralelo del Ecuador. Aunque, curiosamente, en ese país -Ecuador- la pandemia cobró 871 vidas.

Al revisar el mapa queda claro que el SARS-Cov-2 se han ensañado con las poblaciones del Hemisferio Norte. En Costa Rica, por ejemplo, han muerto 6 nacionales, mientras en Estados Unidos son ya 15 de ellos. Casi 3 veces más muertos en EE.UU. que en Costa Rica, aunque resulta claro entender que el sistema de salud costarricense es uno de los más exitosos del mundo.

Algunos expertos consideran que la tasa de letalidad tiene que ver con muchos factores políticos, sociales y económicos, así como con las condiciones ambientales.

¿Habría tenido el mismo éxito el sistema de salud y las medidas políticas aplicadas en Costa Rica si el clima fuera como el del América del Norte? El caso de Canadá es un buen ejemplo que nos permite visualizar algo así: en ese país, más al norte pero con un sistema de salud estatal, los casos son menos que en Estados Unidos, 50.708 vs 1.005.000. Por supuesto, la población de Canadá es menor, por lo que ahí es donde la tasa de letalidad interviene, y en ese caso Canadá tiene 5.7%, es decir, exactamente igual que Estados Unidos. Pero en la tasa de mortalidad, Estados Unidos tiene 17.2 frente a 7.7 de Canadá. El aislamiento en Canadá es mayor que los grandes centros urbanos como Nueva York, por eso muere menos gente con respecto a la población total del país.

Por otra parte, los médicos han insistido en que cada país tiene condiciones diferentes en cuanto a la cantidad de enfermos por problemas respiratorios, cardiacos, diabéticos, de hipertensión, de cáncer y otras condiciones que son factor de riesgo. Además, hay países donde la cantidad de población adulta mayor es un porcentaje significativo del total, como sucede en Europa. Es decir, hay países que por sus condiciones ambientales y sociales presentan peores registros con mayor población vulnerable.

En conclusión, la letalidad y mortalidad no son un promedio a aplicar en cada país a la libre, sino que depende de cada particularidad. En Costa Rica, por ejemplo, no hablamos de 7 muertos por cada 100 infectados, porque tenemos muchas condiciones favorables: el sistema de salud, el clima de verano y la ubicación geográfica, un Gobierno democrático y responsable, una amplia institucionalidad al servicio de la población, un pueblo educado que en mayoría sigue indicaciones, así como registros de salud favorables en comparación con otros países.

Por todo eso, hasta hoy, en Costa Rica hablamos de un “lamentable fallecimiento” por cada 100 contagiados, uno de los mejores datos del mundo. Sin embargo, una actitud colectiva diferente podría invertir todo lo logrado en cuestión de días.

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