Le generación “Copo de Nieve”: una discusión actual que cuestiona la educación y crianza

En la película una frase retumba y da nombre al fenómeno que desarrollamos aquí: “No sois especiales, no sois un copo de nieve único y hermoso, sois de la misma materia orgánica en descomposición que los demás”.

Es común que las generaciones choquen por diferencias en la visión de mundo y en todas ellas hay características muy particulares que las diferencian.

La expresión “copo de nieve” se refiere a una generación hiper sensible, hedonista y que exige espacios propios y derechos a ser de cualquier forma sin producir los méritos o el trabajo para lograrlo. Nace del libro y la película “El club de la pelea”.

En la película una frase retumba y da nombre al fenómeno que desarrollamos aquí: “No sois especiales, no sois un copo de nieve único y hermoso, sois de la misma materia orgánica en descomposición que los demás”.

Esta generación tiende a adoptar un rol de víctima con escasa tolerancia a la frustración y la exigencia de que los demás deben darle lo que quiere por ser una entidad especial, en otras palabras, el eterno adolescente que exige sus derechos sin detenerse nunca en sus deberes. Normalmente, etiquetarán a quienes les definen así y les digan las cosas desde una perspectiva diferente como adultocéntricos o similar.

Contradictoriamente, son rígidos en su acción y pensamiento, pero exigen que los demás sean flexibles con ellos, so pena de cometer locuras o hacer berrinches en todo nivel. Algunos dirán que se trata de “adolescente malcriados”.

Lo preocupante de esta generación es que al vivir estas profundas contradicciones y no encontrar satisfacción de sus demandas ni esa condición especial que reclaman, tienden a la ansiedad y trastornos de personalidad de todo tipo. Es hoy un problema de salud pública.

Este video lo explica con detalle muy bien:

Una persona que pertenezca, por edad o por actitud, a esta generación, en este momento estaría sumamente ofendida e indignada ante la lectura de este texto y estas explicaciones.

La pregunta que cabe es si los estudiosos del fenómeno están en lo cierto al describirlo así o realmente son incomprendidos. Recomendamos ver los videos completos y trata de comprender mejor el asunto.

En la literatura y la ficción también se encuentran manifestaciones, donde algunas obras han sido restringidas y hasta rechazadas por tener contenidos racistas, machistas o que hieren sensibilidades modernas, aunque son obras escritas en el pasado. Tal es el caso “Cocorí” en Costa Rica o “Matar a un ruiseñor” en la literatura internacional.

El problema de fondo es que la realidad explota en el cara y desilusiona mucho y de manera impactante en la psicología humana. De ahí que aumenten las quejas y se hagan evidentes cada vez más entre estos grupos. Incluso, la pandemia de suicidios que podemos ver en esta generación; fueron criados para enfrentarse a una realidad muy dura con manos muy débiles.

“El problema no está en la queja en sí, sino en la naturaleza de ciertas quejas”, expresa Psico Vlog, un estudioso del fenómeno, quien elabora el video anterior y el próximo que le recomendamos ver también hasta el final:

La educación, incluso, ha impuesto un modelo donde a los niños y jóvenes se les hace entender que pueden reclamar sus derechos extensamente, pero falla en el convencimiento de que tienen deberes individuales y sociales que deben cumplir.

Los padres de familia, en particular, tienden a sobre proteger a sus hijos en el hogar, a entregarles todo lo que necesitan sin tener que aportar algo a cambio o merecerlo. Por eso cuando salen al mundo y el entorno no es así el choque suele ser incontrolable para la persona.

La generación X, padres de esta generación en mayoría, quisieron darle a sus hijos lo que ellos no tuvieron, pero olvidaron que para obtener lo que ahora tienen hubo un gran esfuerzo. El resultado: hijos yoístas, egoístas y hedonistas que no valoran lo que obtuvieron de sus padres, hasta que enfrentan los duros golpes de la realidad.

¿Hemos visto eso en nuestro entorno? Con toda seguridad, posiblemente con nuestros propios hijos e hijas.

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