La reducción del consumo tiene en crisis al comercio y la economía

Según el estudio las causas principales tienen que ver con alto endeudamiento de los hogares principalmente por tarjetas de crédito, el alto nivel de desempleo, el alto nivel de informalidad y la reforma fiscal.

  • Altos niveles de endeudamiento de los ticos y altas tasas de interés es una de las causas principales.

Desde principios del 2017 el país viene sufriendo un proceso descendente en el Índice Mensual de la Actividad Comercial, que supone una clara contracción del consumo de los costarricenses.

En otras palabras, los costarricenses consumimos cada vez menos y esto se debe varios factores que indica el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional en un reporte presentado hoy.

Según el estudio las causas principales tienen que ver con alto endeudamiento de los hogares principalmente por tarjetas de crédito, el alto nivel de desempleo (un 11.9%), el alto nivel de informalidad y la reforma fiscal, entre otros.

Ticos endeudados hasta el tuétano

Queda patente que un gran problema tiene que ver con que los hogares han tocado techo en sus niveles de endeudamiento. Muchos costarricenses sencillamente ya no pueden endeudarse más e incluso muchos están dejando de honrar sus compromisos, lo que podría también -aunque el estudio no lo dice- traer consigo una crisis financiera similar a la sucedida en Estados Unidos en la década anterior.

Pero además advierte que los “datos de endeudamiento formal en el sistema financiero (reflejados en las estadísticas del BCCR) hay que sumar las deudas en casas de empeño, prestamistas informales, endeudamiento en comercios para adquirir artículos del hogar, planes para adquirir teléfonos móviles, entre otros, los cuales tienen tasas de interés más elevadas que las tarjetas de crédito y los créditos para consumo del sistema financiero formal”.

Urge poner un límite a las tasas de interés (tasas de usura), de manera que aumente la liquidez en los hogares (disponibilidad de recursos) y se reduzca la carga financiera sobre estos”, recomienda el Observatorio.

“Para reactivar la economía se requiere un ajuste hacia la baja en las tasas de interés de los créditos ya existentes. Bajar las tasas sólo para créditos nuevos no daría el impulso deseado en el consumo”, se agrega.

Hábitos de consumo

Es curioso en este estudio que se reconozcan, además, cambios significativos en los hábitos de consumo de la población, como el caso de los planes fijos de telefonía celular y gastos por Internet, cuando los aumentos de salario no son significativos para aumentar consumos fijos que antes no se tenían.

La investigación indica que el consumo privado está perdiendo importancia en el impulso al crecimiento económico. “Por el momento no existen señales claras de que el consumo privado se esté recuperando, por cuanto una buena parte los indicadores asociados con esta variable (venta de vehículos, comercio de electrodomésticos, importaciones de bienes para el consumo, confianza del consumidor, etc.) continúan registrando resultados negativos”, plantea el documento.

Desconfianza

Por otra parte, la expectativa negativa a nivel político-económico sobre “el rumbo” del país y la necesaria contracción en los salarios de los funcionarios públicos por la reforma fiscal, que desestimulan el consumo en ese sector.

La confianza del consumidor ha disminuido y “es preocupante observar que el nivel confianza actualmente se ubica por debajo de la que hubo durante la crisis económica de 2008-2009“, informa el estudio.

Esa confianza se muestra en la clara disminución de importación de vehículos, aparatos para el hogar y otros bienes duraderos. Y eso contrarresta con un aumento del crédito para consumo, lo que sugiere un poder adquisitivo o de consumo por sí mismo -sin acudir al crédito- cada vez menor del costarricense.

De esta manera, actividades como el turismo nacional o el comercio evidentemente tendrán dificultades para funcionar, más aún si lo desean hacer en la formalidad con los nuevos impuestos creados.

El estudio fue dirigido por los investigadores Roxana Salazar, Marvin Rodríguez y Greivin Salazar, del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la UNA. El estudio consistió en un análisis de 7 indicadores, entre ellos el crédito y tasas de interés para consumo, el Índice Mensual de Actividad Comercial, el gasto de consumo final de los hogares, recaudación de los impuestos al consumo, importación de bienes duraderos, empleo y el índice de confianza del consumidor.

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