La historia de la única persona golpeada por un meteorito, 65 años después

La familia tenía la esperanza de vender el meteorito. Sin embargo, en ese momento el mercado de meteoritos no estaba tan desarrollado como en la actualidad.

Los expertos aseguran que la posibilidad de que a una persona le caiga un meteorito encima es de 1 en 1,6 millones. Casi imposible para cualquiera excepto para la estadounidense Ann Hodges, quien hasta el día de hoy es conocida como la única persona en la historia en ser impactada directamente por un meteorito.

Sucedió pasadas las 14:20 horas del 30 de noviembre de 1954. Aquel día, Hodges, que en ese momento tenía 34 años, tomaba una siesta en el sofá de su casa en Sylacauga, Alabama, cuando un objeto extraño rompió el techo y cayó sobre ella.

Cuando la mujer logró entender lo que sucedía, vio un hueco en el techo de su casa. Hodges estaba en la casa con su madre y lo primero que ambas pensaron fue que la chimenea había cedido, provocando un derrumbe, según recoge la revista Smithsonian.

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Cambiaron de opinión cuando vieron la roca de más de 3 kilos en el suelo de la casa y se percataron del gran hematoma en la cadera de Hodges. Su esposo estaba trabajando en ese momento y, cuando se enteró a la noche, su compañera ya se había convertido en casi una celebridad.

Fuera de la casa, el paso del meteorito no había pasado inadvertido. Varios vecinos describieron luego haber visto una especie de bola de fuego. Muchos pensaron que se trataba de un avión cayendo en picada, lo que hizo que bomberos se prepararan inicialmente para asistir a decenas de heridos.

La mujer debió ser trasladada al hospital, no solo para que los médicos revisaran su herida sino como consecuencia del shock provocado por el incidente y la reacción de decenas de curiosos. Mientras tanto, la Policía decidió confiscar la roca y entregársela a la Fuerza Aérea para determinar si efectivamente se trataba de un meteorito o algún tipo de instrumento militar extranjero.

​Los militares efectivamente devolvieron el meteorito a los Hodges, una vez comprobaron que sí se trataba de una roca caída desde el espacio. A partir de allí comenzó una extraña disputa entre la familia Hodges, que alquilaba la casa en la que vivía, y la dueña, Birdie Guy, quien quiso quedarse con la roca, alegando que había caído en su propiedad.

Ann Hodges llegó a decir que la roca le había sido enviada por Dios y que Guy solamente podría hacerse de la roca a través de una demanda. Finalmente no fue necesario y alcanzaron un acuerdo extrajudicial: Hodges tuvo que pagar 500 dólares a Guy para poder quedarse con el meteorito.

¿Qué pasó con el meteorito?

La familia tenía la esperanza de vender el meteorito. Sin embargo, en ese momento el mercado de meteoritos no estaba tan desarrollado como en la actualidad. Como no lograron vender la roca, la utilizaron para trabar una puerta hasta que accedieron a donarla al Museo de Historia Natural de Alabama.

Ann Hodges falleció en 1972, con apenas 52 años, producto de una falla renal. Su esposo, que ya se encontraba separado de ella en sus últimos años, aseguró a la prensa que el episodio del meteorito había impactado para siempre en su salud.

Fragmentos del meteorito que cayó en Cuba

La historia del meteorito no terminó ahí. Otra pieza de la misma roca fue hallada por otro vecino de Sylacauga mientras conducía un carro tirado por mulas. Al comienzo solo quitó la roca del camino pero al enterarse de la historia de Ann Hodges regresó por ella e intentó venderla.

Un trozo de la roca encontrada por ese hombre fue subastado en 2017 por 7.500 dólares, a razón de 728 dólares el gramo, superando así el valor del oro. Una suma que hubiera significado una fortuna para Ann Hodges y su familia, que nunca llegaron a obtener ganancias por el episodio que los hizo famosos.

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