La cortina de humo tras la promesa de quitar impuestos al combustible

Poco o nada hablan del hueco fiscal de más de ¢500 mil millones que generarían al fisco.

Rachell Matamoros y Esteban Mata. Hacia el cierre de la campaña, entre las promesas más escuchadas por parte de los candidatos presidenciales salta a la vista la reducción de impuestos al combustible, pero ¿qué tan creíble y razonable es esta medida?

Eliécer Feinzaig y Lineth Saborío, el primero en el Liberal Progresista y la segunda por el PUSC, aseguran tener la fórmula mágica para que la gasolina o el diésel nos cueste menos, sin embargo, poco o nada hablan del hueco fiscal de más de ¢500 mil millones que generarían al fisco.

Feinzaig prometió desde setiembre cerrar Recope, con lo que asegura bajaría el costo de los combustibles.

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En tanto, Lineth Saborío afirma que aprobando el proyecto de ley 22.626 de Pablo Heriberto Abarca, se lograría una rebaja en el cálculo de los precios.

Lo que no advierten ni Saborío ni Feinzaig es la afectación en los recursos que dejarían de percibir el Lanamme, Fonafifo ni el Conavi, por solo mencionar tres impactos directos.

Para el 2015, la Aresep reportó que se dio una recaudación de casi “₡455 mil millones por concepto de impuestos en los combustibles, los cuales, de acuerdo con la Ley 8114, se distribuyen de la siguiente manera: 66,4% para la Caja Única del Estado para atender otros fines que el Gobierne considere pertinentes, 29% al Conavi para la conservación, mantenimiento, mejora y rehabilitación de vías; y el restante 4,6% es dirigido a destinos específicos como Fonafifo, MAG y a la UCR-Lanamme”.

En tanto, Fabricio Alvarado, promete desde Nueva República, hacer ajustes sobre el impuesto de la Renta que lo rebajen en 5% y el IVA, bajarlo del 13% actual a un 9%.

De la promesa al hecho hay mucho trecho

La reducción de impuestos del que tanto se habla en los últimos debates podría sonar como una excelente noticia y un hermoso gancho electoral en estos días donde la falta de esperanza en los partidos y la indecisión de los votantes marcan la agenda noticiosa.

Y no contento con eso, guardando un populismo más del oeste de la capital que el usado en los barrios del sur, Feinzaig, propone eliminar 90 impuestos que aportan “pocos recursos”.

Esta afirmación no se sostiene en ninguna explicación razonable sobre los vacíos que generarían en los ingresos del Estado y la atención de programas sociales, personas discapacitadas, adultos mayores y menores de edad que se verían desfinanciados.

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Según el informe de estadísticas tributarias del 2021, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los impuestos de mayor recaudación en Costa Rica son las contribuciones a la seguridad social (34%), el IVA (18%), renta (18%) y otros impuestos sobre bienes y servicios, como el de combustibles (16%).

El ministro de Hacienda, Elián Villegas, dijo a Noticias Monumental que esta rebaja afectaría la operatividad de los programas que atiende el Estado con dichos recursos.

Villegas agregó que sería inviable promover una rebaja al impuesto sobre la Renta sin generar un nuevo escenario de estrechez fiscal, pues dicho tributo constituye un tercio (alrededor de ¢2 billones, se subdivide en impuesto a personas físicas y el impuesto a las personas jurídicas).

Estos señalamientos también tienen eco en el Observatorio de Estudios Económicos de la Universidad Nacional.

“Particularmente la propuesta de Alvarado, porque sí va a generar un hueco bastante grande, solo con el IVA podrían dejarse de recaudar casi 2 puntos del PIB en ingresos tributaris, para una carga del 14% perder 2 puntos del PIB es una baja muy sensible”, afirmó Fernando Rodríguez, investigador y coordinador del Observatorio.

En cuanto a “la propuesta de Eliécer Feinzaig (de eliminar 90 impuestos); es un impacto extendido a la cantidad de entidades perjudicadas, muchos de estos impuestos sobre bebidas alcohólicas, algunos impuestos especiales, timbres, cánones y otros tienen destinos específicos que en muchos casos financian programas ambientas y sociales, como el sistema Nacional de Áreas de Conservación y los impuestos especiales, como los de cigarrillos y licores, financian programas destinados a atención de adultos mayores o menores de edad, e incluso desfinanciarían al IAFA o los programas contra el fumado en la CCSS”, aseveró Rodríguez.

“Habría que ver cómo lo va a compensar, pero no han clarificado cuáles serían los impuestos que vendría a reducir”, expresó Rodríguez, economista de la Universidad Nacional y Coordinador del Observatorio Económico y Social.

Una promesa sin asidero

A las observaciones técnicas sobre el hueco fiscal que generarían las promesas políticas poco revisadas, se suma la poca viabilidad política con la que cuentan.

Es como prometer algo que nunca dependerá de una sola voluntad. Toda reforma en materia tributaria requiere obligatoriamente el visto bueno de la Asamblea Legislativa, y para ello, por su puesto, se necesita del apoyo de las fracciones legislativas que la compongan.

Sin tomamos en cuenta que la dispersión del voto augura una Asamblea muy atomizada, con muchas pequeñas fracciones legislativas, la voluntad para mover los votos en una sola dirección es un tema aparte.

Juntar una mayoría de 29 diputados para el primer debate y 38 para la votación en segundo debate (recordemos que la materia tributaria requiere de mayoría calificada) es casi imposible poderle prometer a alguien, a cualquier votante, una cosa como la desaparición de una institución del Estado o una rebaja de impuestos sin que se genere una profunda discusión nacional.

A esto le sumamos los elementos de presión siempre presentes en los recortes de presupuesto que conllevaría una decisión de tal calado, por lo que si no se cuenta con la mayoría simple del Congreso como mínimo, lo que se está prometiendo es tan sustancial como el humo.

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2 thoughts on “La cortina de humo tras la promesa de quitar impuestos al combustible

  1. Muy buen articulo, otro tema que nos mencionan algunos candidatos es meter en cintura a los grandes evasores, quiza si esto se llevara a cabo se prodian reducir algunos impuestos directos que agobian a los menos favorecidos…digo yo

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