Es inminente: Nuevo foco migratorio será en el sur por recolección de café; país busca alternativas

Los principales recolectores de café son de la comunidad Ngäbe de Panamá, quienes están en una realidad donde Panamá reporta 393 muertes, 16 solamente en un día y el sistema de salud de la comarca es muy débil…

Aunque hoy la amenaza se cierne sobre la Zona Norte, donde la solicitud de mano de obra barata nicaragüense, además de la necesidad de los trabajadores del país del norte, ha provocado una inmigración ilegal, en un futuro cercano el foco de ingreso de extranjeros y contagio podría ser la Zona Sur.

La maduración del café empieza en las zonas bajas de Coto Brus, Pérez Zeledón y Turrialba en agosto, con las primeras cosechas en setiembre. Luego es en el Valle Central y en el Valle de Occidente (Naranjo, San Ramón, Grecia y alrededores), y finalmente en las zonas más altas como en Los Santos a finales de año.

Desde agosto y setiembre empiezan a llegar los recolectores desde Panamá, se trata de los indígenas Ngäbes que vienen desde la comarca en Panamá y hasta diciembre e incluso enero se encargan de cosechar el café de Costa Rica. El Icafé calcula que el 60% de la cosecha la realizan extranjeros, también incluyendo algunos migrantes trabajadores desde Nicaragua.

Si no se permite el ingreso de esa masa de recolectores desde Panamá (y algunos desde Nicaragua), la cosecha estaría en grave riesgo y, con ello, uno de los ingresos más altos de este país, sustento de 38.804 de familias que plantan 93.697 hectáreas, cerca de un 1.8% del territorio nacional.

Sin embargo, hasta el momento el Ministerio de Salud ha sido claro: la apertura de fronteras no está garantizada, aunque se proyecta que se haga paulatinamente a partir de julio. Pero nada es seguro, mucho menos con los nuevos datos de contagio que reporta Costa Rica y los desastrosos números del vecino país del sur.

La situación de Panamá

En Panamá, en este momento, el Gobierno determinó una cuarentena y toque de queda estricto -cuya movilidad permitida depende del número de cédula-, desde que la cantidad de casos por contagio y las muertes aumentaron exponencialmente.

El país reporta 541 casos nuevos en un día y acumula 16.425 casos. En el último día el país reporta 16 nuevos fallecidos, en un solo día superó por 1.5 la cantidad de pérdidas que acumula Costa Rica desde que se detectó el primer caso. De hecho, al 1 de abril ya Panamá reportaba 3 veces las muertes que hoy mantiene Costa Rica. En total, suma 393 muertes al momento actual.

Panamá es el espejo claro de lo que podría suceder en Costa Rica si las medidas sanitarias no son aplicadas por la población.

Como se puede ver, este país ya tiene transmisión comunitaria después de relajar sus medidas de protección en días pasados. Las nuevas medidas responden, precisamente, a la desobediencia civil, cuando las autoridades reportaron en 5 días la detención de más de 1000 personas por violar el toque de queda.

La situación Ngäbe

El pasado 5 de junio se informó que el Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) abrió 7 infraestructuras para atención del Covid-19 en la comarca Ngäbe. Sin embargo, la preocupación es que -como redacta el Diario La Prensa de ese país-, “(…) el problema allí es su débil sistema sanitario. Ese problema se agrava porque los indígenas tienden a migrar hacia las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí, donde pueden contagiarse y llevar el virus con mayor fuerza hacia la comarca”.

La cultura Ngäbe es fundamentalmente nómada, es decir, tienden a migrar en busca de sustento. Por eso, aunque en este momento se reportan pocos casos en la comarca, es posible que en uno o dos meses el contagio comunitario sea una lamentable realidad por las razones indicadas.

En su rutina de migraciones está para setiembre la cosecha del café en Costa Rica, que empieza en el cantón de Coto Brus, adonde llegan a través de sus propios trillos y rutas ancestrales, bordeando las faldas del Volcán Barú, en la frontera. Los Ngäbes ingresan a Costa Rica sin trámites migratorios, no pasan por ninguna aduana y llegan directamente a las fincas donde se aprestan a la cosecha del café.

En años anteriores el Gobierno ha ofrecido permisos de trabajo a cambio de $10 o similar, pero estas son poblaciones muy pobres que no tienen para pagar ese importe y prefieren llegar por sus trillos a través de las montañas.

Así las cosas, con el contagio comunitario y débiles controles de salud en Panamá, ¿permitirá el Gobierno ingresar a la comunidad Ngäbe para realizar la colecta del café? Será dudoso, pero dependerá también de controles sanitarios para permitir un ingreso regulado. En todo caso, si el Gobierno y los finqueros no actúan para controlarlo a tiempo, los indígenas igualmente llegarán -como lo hacen los nicaragüenses en el norte-, porque dependen del café para sobrevivir, tanto como los productores dependen de sus manos para no perder las cosechas con las lluvias que arrecian en la época.

Pero la inmigración no termina en Coto Brus, porque los mismos Ngäbes -al terminar el fuerte de la cosecha cotobruseña- luego se trasladan a la zona de Los Santos (Tarrazú principalmente) e incluso al Occidente del Valle Central.

El gran problema de fondo, que ya se ha estudiado ampliamente, reside en que estas comunidades indígenas no tienen estabilidad social, lo que causa la ausencia de educación entre los niños y niñas hasta que ya adultos no desarrollan los mejores hábitos de higiene, salud y convivencia. Los niños Ngäbes reciben lecciones en Costa Rica de manera esporádica y sin ninguna articulación posible, mientras sus padres están presentes en la cosecha. Luego brincan a otro lugar y no es seguro que consigan atención del sistema educativo.

En el caso de la salud es similar, los hijos de estos trabajadores nacen en los hospitales de San Vito de Coto Brus o San Marcos de Tarrazú, entre otros donde ellos trabajan, y donde las autoridades sanitarias reportan serios problemas de desnutrición, parásitos y otros males propios de la migración descontrolada de campo en campo.

Es una población en serio riesgo social y sanitario, a pesar de lo grandes esfuerzos que realiza el sistema de salud costarricense mediante sus unidades de atención de la salud (Ebais, clínicas y hospitales). Culturacr.net ha sido testigo de cómo el Hospital de San Vito de Coto Brus, por ejemplo, realiza capacitaciones para que sus funcionarios en Obstetricia aprendan las particularidades de la cultura Ngäbe y darles un trato diferenciado a las mujeres en labor de parto.

Entonces, ¿puede contar con los costarricenses el sector cafetalero para recolectar café en una época de desempleo?

¿Pueden recolectar café todas las personas?

Como consecuencia de lo anterior, el Icafé está solicitando recolectores de café entre la población costarricense y desde ya están enviando este aviso:

Una práctica histórica entre los costarricenses, como “coger café” hoy ya no es tan común en las generaciones actuales que se han especializado en carreras profesionales. Además, según los finqueros, para esta labor se requiere desarrollar una habilidad que necesita tiempo y un trabajo físico para el que no todas las personas están preparadas.

El otro problema tiene que ver con que la ganancia depende de la cantidad de cajuelas (la medida de café) que cada persona recolecte durante el día, pero si una persona carece de la habilidad y fuerza necesaria no logrará ganar mucho; eso desestimula a muchas personas de entrada. Además, no pagan garantías sociales de ningún tipo, ni siquiera un seguro de riesgos laborales en muchos casos.

Infórmese de lo último sobre el Covid-19

En Costa Rica se calcula que el desempleo puede llegar en el siguiente informe del INEC a un 25-30% de la población (el último informe quedó en cerca del 14%), un dato alarmante e histórico para el país. No obstante, en meses atrás el sector agropecuario del país publicó la necesidad de más de 400.000 puestos de trabajo, pero solamente reclutó cerca de un tercio de la cantidad ofertada entre ticos.

El Gobierno costarricense financia con el Bono Proteger a cientos de miles de desempleados en este momento, pero hay fondos para solamente 3 meses. ¿Qué pasará después? Es una incógnita que el Ejecutivo ha respondido con una reiterada esperanza en la reactivación económica del país. Especialistas en Economía plantean que lo peor aún está por venir si el país no lo hace bien ahora.

¿Tendrá el costarricense que bajar sus expectativas y volver a la tierra ante la imposibilidad de conseguir un empleo en una eventual crisis económica?

El café de Costa Rica está bien posicionado en este momento en el mercado internacional, por lo que este será un punto alto de la reactivación económica del país, según reporta el Icafé.

“A la luz de la pandemia y según un informe del Fondo Monetario Internacional, el único mercado en el mundo que se manifestó con tendencia positiva de manera significativa fue el café Arábica, el cual es cosechado al 100% en nuestro país”, indicó la Directora Ejecutiva del ICAFÉ, Xinia Chaves.

Los principales puertos que reciben el café costarricense son Nueva York (12%), Oakland (35%), Baltimore (13%) y Bélgica, entre otros. En estos momentos tienen estrictas medidas de seguridad sanitaria, pero no ha sido problema para la exportación.

La calidad de nuestro café, cosecha amistosa con el ambiente, estabilidad política del país, legislación cafetalera vigente, entre otros aspectos, hacen seguro el alto nivel de trazabilidad de la producción”, aseguró Chaves.

La actividad cafetalera beneficia a 8 regiones del país ubicadas en el Valle Central, Tres Ríos, Turrialba, Brunca, Guanacaste, Tarrazú, Orosí y Valle Occidental.

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