Indígenas nicoyanos tenían ritos funerarios en honor a la fertilidad

Este descubrimiento no es extraño a la Gran Nicoya o a la cultura chorotega, que tenía fama de ser matriarcal y contar con las “prostitutas” más famosas de la región.

Antropólogos costarricenses descubrieron y estudian un cementerio circular donde se exaltaba la maternidad.

Según informó el Museo Nacional, se trata “de un cementerio redondo, con fosas circulares que, colocadas de forma equidistante, formaban un circulo aún mayor, además se encontró gran cantidad de piezas con rasgos de mujeres, algunas en estado de embarazo”.

Las excavaciones recientes fueron llevadas a cabo en el Pacífico norte del país (Guanacaste), a menos de 1 km del Golfo de Nicoya (Pochote de Quebrada Honda), en una loma con mirada al golfo, donde depositaban “a sus difuntos en un ambiente propio del bosque tropical seco caracterizado por sabanas, lomas, manglares y ecosistemas marinos”.

El trabajo dio a conocer formas particulares de enterramiento que tuvo una población que vivió entre el 800 y el 1350 d. C. (Período Sapoá – Región Arqueológica Gran Nicoya).

“Su concepción de la vida más allá de la muerte contempló la particularidad de un área funeraria estructurada mediante un diseño particular, se trata de la presencia de fosas circulares cavadas en el terreno arcilloso sin ninguna adición de materiales imperecederos. Las fosas están distribuidas equidistantemente formando, entre ellas, la periferia de un círculo mayor, con otros rasgos similares de la misma forma geométrica en su parte interna y un osario en el punto central”, explican los investigadores del Museo Nacional.

Un dato concreto es que fueron encontrados 42 cráneos alrededor de cinco individuos articulados, posiblemente como ofrendas de cabeza-cráneo trofeo.

Según los datos preliminares varios de los individuos (créneos) corresponden a los de mayor estatura de la población, se estima que hasta 1.75 m o más, lo cual sobrepasa la medida media conocida para las poblaciones amerindias del país (1.60 m para el género masculino). También, se colocaron individuos desarticulados o en paquete, en posición fetal o flexionados, acompañados, en algunos casos de restos de fauna, se informó.

Además de los cráneos y huesos, se suman 247 artefactos cerámicos que representan figuras o rasgos que destacan el género femenino, algunas en estado de embarazo, indicando, quizás, algún culto a la mujer, a la fertilidad o la existencia de un matriarcado. Entre estos, además, hay artefactos líticos tales como hachas pulidas y hachas desbastadas bifacialmente.

Cráneos y entierros en Pochote de Quebrada Honda, Guanacaste.

Este descubrimiento no es extraño a la Gran Nicoya o a la cultura chorotega, que tenía fama de ser matriarcal y contar con las “prostitutas” más famosas de la región. Según un ensayo de la investigadora Rima de Vallbona, indica que “aún no se sabe si el matriarcado existió como un ciclo independiente de cultura, o sea que hubiese habido una etapa de la historia que se caracterizara por un absoluto predominio de la mujer. Sin embargo, existen ciertas estructuras ─el matrilocalismo, la ginecocracia─ que realzan la importancia social, jurídica y religiosa de las mujeres, pero Mircea Eliade explica que importancia no significa supremacía de ellas.”

Según Vallbona, “el prostíbulo ocupaba un lugar muy especial en el mercado y las mujeres ejercían su “profesión” por la suma de diez granos de cacao por cliente (…), era tan importante la dote que las mujeres llevaban al matrimonio, que para obtenerla, algunas se dedicaban a la prostitución, oficio respetable en esa sociedad.”

Según la investigación de esta autora los hombres iban de casa y por bienes a la montaña para traer dote y obtener los favores sexuales de las mujeres. Cuando se embarazaban ellas se encargaban de los niños hasta cumplir unos 5 años de vida, luego los varones eran entregados a los hombres y las niñas se quedaban con las mujeres en los oficios de la aldea.

Estos descubrimientos confirman que las culturas chorotegas tuvieron predominio de una cultura matriarcal y que la fertilidad fue asunto muy importante en sus rituales de vida, y de muerte.

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