Fabricistas se presentaron a Bukele como fracción legislativa (aunque no lo son): ¿Por qué es importante?

Cuando un grupo de diputados o una diputada en particular se declara independiente, pierde una serie de potestades…

Por Pulsocr.com. Entre la correspondencia enviada al gobierno de El Salvador dirigida al presidente Nayib Bukele, figura la carta de un grupo de diputados costarricenses que se presentaron como fracción legislativa, pese a que hace más de dos años desertaron del partido que los llevó al Congreso y perdieron el título de miembros de una fracción legislativa.

Encabezados por la diputada Carmen Chan y Jonathan Prendas, quienes se presentaron como jefa y subjefe de fracción; los seis legisladores que conforman el llamado bloque fabricista o de Nueva República (en honor al partido fundado por Fabricio Alvarado) enviaron una nota formal, con el emblema de la Asamblea Legislativa, en la cual le enviaban bendiciones al presidente salvadoreño por ofrecer en redes sociales una inviable idea de trasladar enfermos con la covid-19 de Costa Rica a El Salvador.

El problema es que los diputados se atribuyeron, con carácter extraterritorial, una investidura que no tienen: la de fracción legislativa. Misma a la que renunciaron el 10 de octubre del 2010, cuando en medio e pleitos internos por el dios dinero, pastores, salmistas y motivadores hechos diputados por la gracia de la democracia, se dividieron como las aguas del mar rojo en la historia de Moisés.

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Producto de esta división, siete de los 14 diputados de Restauración hicieron casa aparte con Fabricio Alvarado, conformando el bloque de los fabricistas y declarándose independientes. Más tarde, en abril de 22 de abril pasado, la legisladora se separó de este grupo (algunos señalaban que ahora es doblemente independiente).

Así, el grupo de diputados independientes afín a Fabricio Alvarado, terminó con los seis miembros que ahora le escriben a Bukele: Chan, Prendas, Nidia Céspdes, Ignacio Alpízar, Marulín Azofeifa y Harllan Hoepelman, terminaron como bloque independiente.

¿Y por qué es importante esto?

Las fracciones legislativas tienen un rol importante en la estructura del Congreso. Cuando un grupo de diputados o una diputada en particular se declara independiente, pierde una serie de potestades (que generalmente trata de recuperar en medio de discusiones, apelaciones y pleitos), entre ellos, el derecho a la representación oficial de una agrupación política.

“Al no pertenecer a ninguna bancada, no son de aplicación para el diputado independiente las normas que hacen referencia a ellas, ni podría ejercer ninguna de las competencias reservadas para los jefes o voceros de las mismas, ni tampoco disfrutar las prerrogativas especiales que estos cargos otorgan”, señala el criterio”, según se desprende de las notas del Reglamento de la Asamblea Legislativa.

Es decir; cuando alguien se declara independiente de su fracción reniega del electorado que a través de esa bandera, les puso en la curul.

Pero el tema va más allá: esta abdicación, por así decirlo, conlleva perder la posibilidad de tener una silla en la reunión de Jefes de Fracción, pueden asistir, pero solo como oyentes.

Pierden la posibilidad de solicitar permisos especiales para ausentarse del plenario.

Pierden las potestades de proponer la conformación de las comisiones legislativas (es decir, tienen que asumir el espacio que los diputados miembros de fracciones les dispongan).

Sí pueden ser nombrados en comisiones permanentes especiales y subcomisiones y están en capacidad de ser designados para integrar comisiones especiales o cargos en el directorio de los órganos legislativos, solo si los jefes de las fracciones que sí reconoce el reglamento así lo disponen.

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