Fabricistas no pierden la fe y piden que Salud envíe pacientes Covid a El Salvador

Facricistas insisten en hablar de la ayuda que ofreció Nayib Bukele, aunque la prensa salvadoreña comprobó que no existe la disponibilidad de camas UCI en El Salvador, como dijo Bukele, además de que no hay equipo y personal necesario para hacerlo inviable.

El bloque de diputados fabricistas no pierden la fe de usar las camas ofrecidas por Nayib Bukele e instaron al ministro de salud, Daniel Salas que analice posibilidades para enviar pacientes Covid-19 a El Salvador.

A través de un oficio, el diputado independiente Jonathan Prendas le solicitó al Ministerio de Salud que le indique cuál sería el protocolo que dicha institución está preparando para utilizar las 100 camas UCI ofrecidas por el gobierno de El Salvador.

Y a pesar que el titular de salud afirmó en conferencia de prensa que el traslado de pacientes a El Salvador sería “imposible”, el bloque fabricista mantiene la fe que costarricenses sean atendidos en tierras cuscatlecas (a pesar que el ministerio de salud del país centroamericano no tenga la suficiente cantidad de médicos y busque galenos en Nicaragua).

Del mismo modo, Prendas pidió al ministro Salas que le brinde explicaciones sobre la capacidad clínica, la cantidad de camas UCI están siendo ocupadas solo por pacientes Covid-19 y si se ha rechazado alguna persona que necesitara internación.

“La vida de quienes por alguna situación ocupen las UCI está en las manos del ministro Salas. Por eso seguimos esperando respuesta a nuestras consultas sobre ocupación hospitalaria, tipo de pacientes e incluso protocolos para enviar pacientes a El Salvador”, señaló Prendas mediante sus redes sociales.

El 14 de diciembre anterior, el bloque fabricista (que se presentó como una fracción legislativa a pesar que no lo son desde hace dos años) remitió una nota formal al presidente tuitero, Nayib Bukele, en donde enviaban bendiciones al presidente salvadoreño por ofrecer en redes sociales una inviable idea de trasladar enfermos con la covid-19 de Costa Rica a El Salvador.

En la carta de una página, los diputados Carmen Chan, Jonathan Prendas, Nidia Céspedes, Ignacio Alpízar, Marulin Azofeifa y Harllan Hoepellman extienden “una felicitación por la labor que ha estado realizando en nuestra hermana República de El Salvador, la cual representa un ejemplo de gobernabilidad, no solo en Centroamérica sino en el nivel mundial”.

Además, reiteran el agradecimiento por tan gentil promisión de ayuda hacia nuestro país, para la atención de la pandemia ocasionada por el COVID-19. El acto deliberado de pensar en proporcionar ayuda hospitalaria a un país vecino, en una coyuntura en la que los recursos escasean y los esfuerzos nunca son suficientes, constituye un acto de solidaridad digno de replicarse y reconocerse”.

“Que Dios le bendiga y le siga dando sabiduría”, concluye el documento.

Días después, en conferencia de prensa, el ministro de salud Daniel Salas señaló que el ofrecimiento era inviable, además que “las camas UCI no son per se, sino se necesita de personal médico capacitado para atender y el traslado de la gente gravemente enferma por avión”.

“Tampoco hay un precedente, es muy difícil de pensar el traslado de estos pacientes hasta otro país”, aseguró el jerarca de Salud al ser consultado por la prensa.

Populismo puro y duro. La generosa propuesta del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de prestar 100 camas para tratar pacientes Covid en UCI’s de sus hospitales suena a maná caído del cielo, sin embargo, encierra una trampa de retórica populista irreal.

El 27 de agosto Nayib Bukele, había anunciado en cadena nacional la disponibilidad de 2.000 camas para este fin, sin embargo, esa información fue desmentida por medios independientes del Gobierno.

“Al revisar varias de las cifras expresadas por el mandatario, y compararlas con datos aportados por el mismo Ministerio de Salud y comunicaciones de Presidencia, resulta que lo dicho por Bukele a la población salvadoreña es inconsistente”, explicó el portal de noticias elsalvador.com.

Por otra parte, el vicepresidente de la Asociación Centroamericana y del Caribe de Infectología, Iván Solano Leiva,  cuestionó los alcances reales de la red hospitalaria de ese país.

Solano, quien ha sido una de las principales voces críticas por las malas prácticas en el sistema de salud para atender la pandemia, afirmó que el objetivo general de la creación del hospital El Salvador (obra estrella de Bukele) “no se cumplió en su momento”.

“El objetivo era evitar que colapsara el sistema de salud pública. Necesitábamos construir hospitales temporales, de campaña. Y eso sí nos hubiera ayudado a descongestionar el sistema. Pero bueno, el presidente se empecinó en eso y lo tomó como bandera política. ¿Cómo voy a inaugurar un hospital si no tengo el equipo técnico para atender a los pacientes? Lo inauguraron domingo en la noche y lunes y martes empiezan a salir convocatorias para contratar a personal que vaya a trabajar ahí. Eso no cabe en una estrategia de salud pública: decir que voy a construir el gran hospital, pero no tengo quién atenderá a los pacientes”.

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