Esto pienso sobre el matrimonio igualitario

Si los evangélicos y católicos se enojan porque la figura legal se llame “matrimonio igualitario”, deberían enojarse contra esos inútiles diputados evangélicos y contra la jerarquía católica que fueron miopes y no vieron venir lo que era inevitable.

Por Habib Succar G. OPINIÓN. Pienso que las personas, de cualquier sexo, cuando se juntan a vivir y hacen vida común, tienen derecho a que se respeten sus bienes gananciales. He visto que una pareja homosexual, cuando fallece uno de los dos, la familia del sobreviviente se abalanza como zopilotes sobre los bienes adquiridos por la pareja y logran en muchos casos despojar al sobreviviente de casa, carro, propiedades, etc. Creo que una pareja debe recibir protección legal de sus bienes gananciales, sea del sexo que sea.

Habib Succar G.

Igualmente, cuando en una pareja de homosexuales una persona enferma, creo que la otra, su pareja, tiene derecho a visitarle en el hospital o donde sea –incluso la cárcel– con todo derecho.

Asimismo, para efectos bancarios, creo que la pareja de homosexuales puede presentarse ante el banco con un “ingreso familiar” que le permita optar por un crédito para vivienda.

Y así otros derechos que se derivan de la convivencia en pareja, sean homosexuales o heterosexuales.

No me gusta que la figura legal que se ha establecido para resguardar los derechos de las parejas homosexuales se llame “matrimonio”. Así lo he publicado siempre a través de los años en mi página en Facebook (por si alguien quisiera buscarlo, lo encontrará).

Pero creo que los “diputados evangélicos” y la jerarquía de la Iglesia Católica, son los grandes responsables de que no se haya logrado desde hace 10 años una ley de “sociedades de convivencia” o de “uniones civiles del mismo sexo” o de “como quieran que se llame menos matrimonio”. Esos diputados “religiosos” con su intransigencia y su negativa a negociar, son los culpables directos de que se haya llegado a utilizar el término “matrimonio” que tanto significado tiene para nosotros los cristianos.

Si los evangélicos y católicos se enojan porque la figura legal se llame “matrimonio igualitario”, deberían enojarse contra esos inútiles diputados evangélicos y contra la jerarquía católica que fueron miopes y no vieron venir lo que era inevitable: el reconocimiento de derechos a personas y parejas sexualmente diversas.

Si se hubiera negociado una ley hace 10 años y se hubiera aprobado las “sociedades de convivencia” o las “uniones civiles del mismo sexo” o como fuera que quisieran llamarles menos matrimonio, no estaría pasando la confrontación que hoy vemos en redes sociales, donde los religiosos se rasgan las vestiduras porque “no aprueban” el matrimonio igualitario (como si alguna pareja homosexual les estuviera pidiendo su aprobación) y los demás celebran una conquista más desde el punto de vista legal de reconocimiento de los derechos de las personas sexualmente diversas.

Gracias al fundamentalismo religioso, quizás al cálculo electorero o a la incapacidad política y la miopía frente a los tiempos, tenemos hoy matrimonio igualitario y no otra figura jurídica que cumpliera la misma función. Pero eso es culpa de los religiosos no de los LGTBI+

5 thoughts on “Esto pienso sobre el matrimonio igualitario

  1. El matrimonio tiene su origen en el Plan de Dios y este lo dio a conocer en el Edén.
    El matrimonio tiene aspectos bíblicos y teológicos; no es un mero formalismo social o religioso, el matrimonio TIPIFICA en el nuevo pacto la unión de Cristo con la iglesia , su novia.
    En Genesis, aparece por primera vez este concepto cuando Dios da a Adán una ayuda idónea.
    Dios crea un varón , luego lo ´´llena´´, lo completa, Dios crea la iglesia, luego la ´´llena con su Espíritu´´.
    Hay aquí una relación de propósito no solo funcional entre los pares, sino entre ellos y Dios pues ahora son ´´una sola carne´´. Esto nunca será posible en el llamado ´´matrimonio igualitario´´.
    Dios desde siempre quiere una familia ´´ creced y multiplicaos´´ no es una licencia solo para tener sexo licito, es la manera que Dios quiere para tener una generación, esta debe ser santa y representar los valores comunicables de Dios y manifestar su gloria.
    Fue así con Adán y Eva, luego con Israel y ahora con la iglesia.
    Si estas en un territorio determinado, estas sujeto a la autoridad y leyes del mismo. Si estas en el Reino, te sujetas a la autoridad del rey y su concepción de lo que es legal y lo que no lo es, de cómo se concibe la legalidad, y como se aplica. No admite interpretaciones, cualquiera que lo haga no solo está en error, está en desacato; cualquiera que lo haga crea una falsa idea de Dios, esto es un problema frecuente ya que nos acercamos a Dios desde nuestra imaginación, nuestras excusas y razonamientos y no desde los suyos.
    Pensar que lo humano en este caso ´´lo civil´´ sustituye lo ´´legal espiritual´´ es abordar el tema desde una perspectiva equivocada. Lo humano nunca está por encima de Dios.
    Hay si una dirección de Dios de sujeción a la autoridad terrenal y esta tiene límite, hasta que esta sea opuesta a Dios.
    La unión civil igualitaria es exactamente eso una unión , no un matrimonio, no importa que lo rotulen así , no llena el estándar ni en lo conceptual ni en lo funcional para ser matrimonio, es una excusa humanista para mantenerse en estado al margen de la ley divina; pero esto no lo hace oficial y licito ante el Supremo , lo hace abominable ,esta en desacato, lo hace ser un error desde su base y una mala imitación de este.
    No habrá nunca igualdad ya que no hay puntos de igualar , no estamos hablando de ´´ diferentes´´ sino de ´´opuestos´´

  2. La verdad nos guste o no el término los culpables no somos los lectores o los q opinamos sobre la transcripción de la denominada ley, conociendo muy bien tradicionalmente la hipocresía sociales donde juzgan a quien sea diferente no importa si es cojo ciego etc y los peores quienes tienen una vida sexual diferente, huy se llenan la boca los xenófobos antisociales, es anormal son esto son lo otro, pero yo les pregunto asesinarías a tu hijo o hija por haber nacido gays los despreciarías ellos no decidieron serlo nacieron siéndolo y saben porque la respuesta es sencilla busquen en su árbol genealógico y allí esta la respuesta, ahora si yo no estoy de acuerdo en q le llamen matrimonio aunque viéndolo claramente es un contrato de relaciones económicamente hablando y desgraciadamente con el machismo de la sociedades descompuestas esto se ha manejado como la compra de una propiedad, o como cuando compras un animal te da derecho sobre el bien sino vean cómo muchos terminan en femicidios o viceversa pero generalmente no tienen derecho a decidir cómo terminar su relación económica son los jueces las cortes los que al final te despojan de todo y de que sirvió el matrimonio de nada al final terminan odiándose uno al otro y buscando como despojarte de lo que con tu esfuerzo construisteis a lo largo de los años terminas en la calle sin nada y lo nuevo todo el daño psicológico a la pareja a los hijos etc, q quiero decir una cosa es el contrato del matrimonio y otra cosa es el amor integral que una pareja puedan construir a lo largo de su relación, el respeto es de ambos y no solo de una de las partes, ser personas íntegras es difícil aún entre nosotros los cristianos muchas veces los chismes y bla bla sale de nuestros hogares o de nuestras parejas, entonces cómo confiar en la institucionalidad de la palabra matrimonio para brillar en una sociedad en descomposición y hipócrita que estamos protegidos legalmente si al final te dejarán sin nada. Ahora en cuanto al contrato de las parejas del mismo sexo pudieron haber legalizado de otra forma sin llevarlo a la dimensión del matrimonio porque la hipocresía social lo ve como el contrato reproducción humana.

    1. De igual forma creo que las autoridades religiosas representadas en la Asamblea y la famosa iglesia tradicional que según dice defiende la familia, no tuvo ningún protagonismo en este asunto, dejando claro el aplauso silencioso.
      Que triste el hecho de que los mismos representantes del país no distingan entre un asunto civil y un tema de fe. Esto hace que se prudusca enfrentamientos ideologicos.
      Como teólogo, creo en que el matrimonio es una institución divina, donde la pareja es unida mediante el vínculo del amor. Esta institución en definitiva no está presente en los matrimonios igualitarios y su vínculo de unión no es el amor.
      El revolver los derechos civiles con el ámbito religioso no es una vuena idea, más bien como dije anteriormente, es un detonante para crear roces entre los dos grupos.
      No era tan difícil distinguir estos dos tópicos, no era tan difícil discernir sus concecuencias, ni siquiera era difícil preguntar si acaso no sabían..

    2. Aquí tenemos ejemplos de personas muy cerradas por sus prejuicios religiosos, que leen pero no entienden. Se trata de un asunto de derechos civiles no de pecados ni de religión. En la parte religiosa, expreso mi opinión como cristiano, pero aún así no entienden los “religiosos”. Diay, no se puede en un diálogo de sordos.

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