El teatro se vacuna contra el COVID-19 en México usando la virtualidad

Debido al COVID-19, desde hace ya 150 días las salas de teatro mantienen cerradas sus puertas en la capital mexicana, una situación inédita.

Por Víctor Flores García, Sputnik. Las luces de la sala se apagan, el telón se corre, los actores sobre el escenario comienzan la función, pero en la platea no hay público: solo hay asientos vacíos y dos o tres cámaras que transmiten la obra de forma virtual, ‘Contigo en la Distancia’, creada para hacer frente a la emergencia que el COVID-19 ha provocado en el teatro mexicano.

Mediante un donativo, sugerido, de 45 pesos (dos dólares) es posible acceder desde una conexión de Internet y disfrutar de alguno de los espectáculos programados y que tratan de resumir la variada oferta que tradicionalmente programan las salas mexicanas y que ha tenido que moverse hacia la virtualidad debido a los protocolos sanitarios.

“Para nosotros, el COVID-19 se ha convertido en una realidad incontrovertible que hemos tenido que afrontar con toda responsabilidad”, señala a Sputnik la productora de Teatro Insurgentes, Tina Galindo. La compañía debió suspender desde comienzos de la pandemia las funciones del musical Sugar, que empezaba su segundo año de presentaciones.

Galindo es parte de una comisión de la Sociedad Mexicana de Productores de Teatro que trata de conseguir con el Gobierno condiciones para que las salas vuelvan a operar de una manera que permita respetar las medidas sanitarias pero al mismo tiempo garantizar la rentabilidad mínima que permita hacer viable al espectáculo.

“Tenemos que defender, arropar y proteger a nuestros actores, los visibles y los invisibles, todos los que están detrás de los escenarios y que hacen posible que el teatro sea un espejo del alma”, dice Galindo.

Distancia teatral

Las plataformas virtuales se han erigido como una posibilidad, pero Galindo y otros participes del mundo del teatro mexicano señalan que tiene sus limitaciones, sobre todo cuando se trata de producciones de alto costo.

El Teatro Helénico, otra de las salas icónicas de la capital mexicana, ha puesto en marcha en colaboración con la Secretaría de la Cultura de una cartelera de 91 obras de grupos de teatro independiente.

Bandera de México

Estas obras se presentan mediante la plataforma virtual “Contigo en la Distancia” y se espera que a partir de septiembre se puedan exhibir en presentaciones en vivo con aforo limitado de público.

“Es que hace falta el aplauso. El contacto con el público para el actor es fundamental”, indica Héctor Guzmán, actor de Café Don Porfirio, un teatro sobre la plaza del monumento a la Revolución.

Debido al COVID-19, desde hace ya 150 días las salas de teatro mantienen cerradas sus puertas en la capital mexicana, una situación inédita que ni siquiera había ocurrido tras los terremotos de 2017 y 1985 o la pandemia de H1N1 en 2009.

“Esas veces fueron apenas unas semanas, ahora apenas intentamos sobrevivir al aislamiento que es lo peor”, agrega Guzmán.

En la plataforma de Contigo en la Distancia se presentan diversos formatos: desde monólogos, obras completas de teatro, danza y música, además de lecturas de guiones y hasta talleres de actuación.

Abrazos con traje

Pero la pandemia también ha comenzado a dejarse ver en la temática de las obras, como ocurre con Trajes de abrazos, comedia en la que una pareja se enfrenta en 2021 a las consecuencias del contagio.

Guitarra eléctrica
© CC0 / AKD835 / GUITARRA ELÉCTRICA ◘ La cultura: sostén anímico ante la pandemia y la incertidumbre económica en América Latina

La obra se representa en México a través de otra plataforma (Ticpass), pero los tres actores y el resto del equipo de la obra son dirigidos desde Chile por Paco Pimienta, su autor.

Los ensayos, relató ante periodistas una de las protagonistas, Yolanda Ventura, han resultado ser más complicados de lo esperado, pues deben realizarse con conexiones de Internet, que no siempre funcionan.

“La obra sucede en junio de 2021, cuando la pandemia continúa y la pareja que protagoniza la obra debe recurrir a ‘trajes de abrazo’ para poder contactarse sin contagiarse”, relata Ventura en una conferencia de prensa virtual.

En la primera presentación tuvieron 600 espectadores que pagaron cada uno 120 pesos (4,5 dólares) por ver la obra, que se sigue representando los jueves y sábados.

Mientras los actores de Trajes de abrazos realizan su función en tiempo real, otros productores han buscado posibilidades distintas como el streaming (difusión en tiempo real) de obras pregrabadas.

Es el caso de La Enamorada una obra protagonizada por la actriz y cantante Julieta Venegas, que había sido estrenada en Argentina y cuyo estreno en México había sido previsto en el escenario de La Teatrería.

Una versión de la obra grabada en Buenos Aires es ofrecida a quienes habían comprado boletos con anticipación.

Finalmente, otra compañía, Lobo Producciones, intenta además que la virtualidad sirva para apoyar a los actores, escenógrafos, taquilleros y demás personal que se ha quedado sin trabajo.

Permite asistir a procesos de primera lectura de guiones de actores, un estado al que difícilmente el público tiene acceso.

“Es una oportunidad única para ver lo que le ocurre a un actor cuando se enfrenta por primera vez a un texto”, señaló Ana Mancilla, una de las promotoras.

El dinero que se recaude será donado a beneficio de la Casa de Actores de Teatro en retiro que lleva el nombre de Mario Moreno, nombre real del gran actor cómico Cantinflas.

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