6 de febrero de 2023

¿El presidente de las vendettas? ◘ Voz Propia

El presidente de las vendettas contra quien se atreva a cuestionarlo u oponerse a sus mandatos.

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Muchísimo se ha dicho del presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, en particular sobre su comportamiento agresivo, confrontativo y contradictorio. ¿Se trata de “el presidente de las vendettas”?

Sus seguidores (troles y personas reales) están convencidos, aunque sea con textos de copiar y pegar en redes sociales, que están de frente a un presidente todo poderoso que realmente está luchando contra la corrupción y todos quienes se oponen a sus acciones son, por definición, también corruptos. No importa si las leyes y los hechos dicen lo contrario, todo es producto de confabulaciones en contra del gran presidente que ellos quieren ver.

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Y no es de extrañar, no pocos se identifican con esa actuación agresiva, incluso violenta, que demanda contra “los corruptos y criminales”, todo el peso de la revancha y el todo el maltrato posible. Hasta el mismo Juan Diego Castro, frustrado por su fracaso al no lograr ser presidente, con sus videos acusadores, escoba incluida, idolatra al presidente Chaves; aunque Chaves lo ignora.

Y no es de extrañar por qué sus huestes actúan así, si el máximo jerarca del Poder Ejecutivo actúa de esa manera; es el poder de la imitación y de la simbiosis con la fuerza que da el rencor y la necesidad de la revancha contra quienes le son adversos. Es un presidente que actúa con el rencor de la vendetta, de la venganza contra quienes en algún momento le fueron opuestos, aunque siempre dice que valora la democracia, la legalidad y la respeta.

¿El presidente de las vendettas? Los casos más conocidos

La primera y más reconocida vendetta del presidente Chaves, según la lógica clara y la evidencia de los hechos, ha sido contra esa “prensa canalla” que no le come cuento y denuncia, cuando corresponde, lo que no está bien. En particular está el caso del grupo La Nación, que se atrevió a dar a conocer las denuncias por acoso sexual que se dieron en el Banco Mundial, donde Chaves fue funcionario.

La vendetta en este caso fue muy clara, tanto así que la misma Sala Constitucional dejó claro que las acciones del Gobierno fueron apresuradas y desesperadas -aunque el Gobierno no lo aceptó-, para cerrar el Parque Viva. Tiempo después la periodista Vilma Ibarra, incluso, denunció que se habían girado órdenes por debajo para que algunos medios no tuvieran pauta estatal ni lograran acceso a entrevistas.

Un segundo caso se dio cuando la Comisión de Vacunación y Epidemiología le impidió eliminar la vacunación obligatoria y prácticamente dejarle claro que tiene más poder de decisión al respecto, porque tiene el poder del criterio técnico. Para Chaves fue impensable que una comisión técnica estuviese por encima del presidente y lo dejara tan mal parado por su ignorancia de la legislación nacional.

La espinita quedó ahí y cuando fracasaron otros intentos suyos y de la ministra Joselyn Chacón, como el de pretender anular las decisiones de esa comisión por supuestos nombramientos indebidos, entonces decidieron ahora reformar el reglamento para que la presidenta de la CCSS decida a dedo los representantes que corresponden al Hospital Nacional de Niños y a otros departamentos técnicos de infectología, farmacología y epidemiología de esa institución. ¿Vendetta?

Un tercer caso, también reciente, y más claro de vendetta se da con la denuncia que interpone contra 5 directivos de la CCSS y su ex presidente Álvaro Ramos, por oponerse a su “santa voluntad” de impedir un aumento a los funcionarios de esa institución. Ramos además destacó en su momento que el presidente había mentido al decir que la CCSS estaba quebrada y eso, según parece, lo enfureció bastante, porque se suponía que las relaciones habían terminado cordiales y hasta el presidente dijo que podría ofrecerle otro puesto por sus altas capacidades.

Vendetta: Denuncia ante la Fiscalía y destitución ilegal de directivos que son representantes del sector patronal y de los trabajadores, donde el Gobierno no tiene poder para remover.

En cuarto lugar, no se olvide el caso de las universidades públicas, que le doblegaron el brazo al presidente y su ministra Katherine Müller en una multitudinaria manifestación que le impidió bajar su presupuesto. El presidente ni siquiera se acercó a la negociación y lo dejó en manos de la ministra, para no exhibirse en una derrota pública. Müller ha sido denunciada por tener ligámenes familiares con varias universidades privadas, como la Ulacit.

La vendetta posterior fue crear e impulsar una ley para eliminar la autonomía universitaria y fundamentalmente destruirlas, además de ponerlas al mando del Gobierno de turno, sus intereses y arbitrariedades. El mismo Estado de la Nación reveló que el proyecto gubernamental había tergiversado datos y textos de su informe de la educación de 2017 para tratar de justificar el atentado a esa autonomía. Es decir, tratar de cumplir su revancha contra la educación superior pública.

Y claramente, como un quinto caso, más general y reconocido, porque es cosa de todas las semanas, resulta de su clarísimo rencor contra el ex presidente Carlos Alvarado por destituirlo precisamente por desacuerdos con su autoritarismo. Ese despido caló muy hondo en el afán revanchista del hoy presidente Chaves.

Vendetta: Todos los días en la conferencia y en sus declaraciones, apenas puede, culpa de cualquier problema que exista al Gobierno anterior (mientras se viste con el traje ajeno de ese Gobierno para apropiarse de sus proyectos). Sus expresiones en conferencias no dejan duda sobre ese sentimiento adverso que maneja y que busca hacer el mayor daño posible a la imagen de la administración anterior.

Con estos casos volvemos a preguntar: ¿es Chaves Robles el presidente de las vendettas?

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