El “nuevo” problema fiscal de Costa Rica: un resumen para comprender ◘ Voz propia

La estrategia del Gobierno es legitimar con los diálogos multisectoriales y proponer, pero el resultado dependerá de las fuerzas en el Congreso y de su disponibilidad de consensuar un resultado final, porque la política es “el arte de los posible”.

Novena sesión de trabajo Diálogo Multisectorial, Centro Nacional de Convenciones, Heredia. 14 Noviembre 2020. Foto: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto

Análisis. En los siguientes meses volveremos a un debate nacional sobre el problema fiscal del Estado costarricense, uno que apenas empieza con la propuesta inicial del Gobierno que fue presentada hace unos días.

En este esfuerzo de síntesis buscamos entregarle una visión del problema y de lo que sucede, para ir comprendiendo y asumir una posición responsable y correcta frente a este nuevo problema nacional.

Premisa del problema: El Gobierno tiene una deuda en la que gasta el 55% de sus ingresos. La crisis fiscal viene desde el gobierno de OAS. Se agravó con el tiempo, los gobiernos de Laura Chinchilla y Luis Guillermo Solís no pudieron aplicar un plan fiscal. Y este gobierno le entró de frente, generando perjuicio en imagen, pero corrigiendo.

Entonces se vino un imprevisto marca Covid-19: la pandemia. La reforma fiscal que se venía aplicando gradualmente había mejorado la recaudación y el Gobierno había realizado algunos recortes presupuestarios sin afectar ayudas sociales.

También estaba tratando de canjear deuda cara por barata, pero no es suficiente. Se requiere una negociación con el FMI, el banco que le presta al Estado en esa vía. Pero ese banco pone condiciones para prestar, canjear y sobreponer al Estado de manera que no caiga en default.

Entonces esta administración propuso soluciones que suponen dos medidas macro: recorte del gasto e impuestos nuevos (ingresos).

Gobierno propuso vender Bicsa y Fanal, 7200 empleados menos (movilidad voluntaria), y varios impuestos: 0.3% a transferencia, 0,5 a la propiedad, 5% a remesas y desde el 2,5% a salarios superiores a 830.000, entre otros. Propone rebajar el 5% en cargas sociales a empresas. Y otras medidas… ¡Pero el Ejecutivo retiró esta propuesta ante la oposición legislativa y popular!

En la Asamblea Legislativa la discusión tiene dos posiciones: Impuestos vs venta de activos y recorte del gasto público.

Reacciones legislativas y sociales:

Oposición populista: No más impuestos y combatir evasión, pero no dicen cómo. Eliminar zona francas y exenciones.

Frente Amplio y centro-izquierda: No vender activos y obligar a pagar a los evasores y elusores de impuestos (gran capital), no impuestos a la gente (transferencias, salarios y propiedad), pero sí al capital. Eliminar zona francas y exenciones a empresas.

PAC: Apoya medidas de Gobierno y negociación. Impuestos sí, pero progresivos.

PLN: Impuestos sí, algunos. Aflojar el martillo y liberar la economía, pero con cuido sanitario. Venta de activos, incluso el BCR sería negociable. También explotación de recursos como el gas y oro.

PUSC: Vender todo lo que sea: ICE, INS, BCR y los activos que sean, aunque afecte el empleo público. Explotar recursos como petróleo, oro y gas, aunque tenga daño ecológico. Propuesta abiertamente privatizadora en beneficio del capital.

Sindicatos: No vender nada del Estado, no impuestos y culpar al Gobierno. Propuestas no hay, solo una posición obstruccionista.

Cámaras: Vender activos (privatización), cero impuestos al capital y empresas, impuestos al salario pueden ser.

Es un resumen, faltan detalles.

Como se puede ver, la negociación y el lobby es lo que nos espera. No es tan falso y manipulador como decir “nos oponemos a los impuestos y todo lo que proponga el Gobierno”.

Vendrán propuestas además de las gubernamentales. Y habrá quienes simplemente aprovechen la crisis para hacer politiquería, en redes veremos toda esa basura en memes.

Ahora bien, cada propuesta tiene sus pros y sus contras. Por ejemplo, vender activos rentables del Estado afectará la generación de empleo, porque el empresa privada reduce los costos en recursos humanos para aumentar su rentabilidad (ganancia). Si se afectan los salarios, se restringe el consumo y eso inhibe el crecimiento económico. Si se ponen impuestos a la propiedad eso restringe también el consumo. Si se explota el petróleo o el oro hay un daño ambiental irreversible y nada garantiza que eso redunde en beneficio del Estado, ante el riesgo de concesiones corruptas en beneficio del gran capital. Y así por el estilo…

La estrategia del Gobierno es proponer, pero el resultado dependerá de las fuerzas en el Congreso y de su disponibilidad de consensuar un resultado final. De alguna manera la responsabilidad ahora está en manos de la capacidad de decisión en el Legislativo, pero el Gobierno es quien lleva la batuta.

Los diálogos multisectoriales que ha impulsado Presidencia buscan legitimar las propuestas que serán presentadas nuevamente al Congreso. Las soluciones que han nacido de estas mesas de negociación permitirán al Gobierno llegar frente a la Asamblea Legislativa con una posición clara: esto decidieron la mayoría de los sectores del país.

La política es el arte de lo posible y como decía Wiston Churchill: “la democracia es el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los demás que se han inventado”.

Y usted, ¿qué propuestas tiene o solamente critica por politiquería?

¿Apoya usted las protestas de manifestantes a favor de Trump en Estados Unidos, incluida la toma del Capitolio?

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