El legado Trump y lo que nos espera con la coalición (o sin ella) de la extrema derecha en Costa Rica ◘ Voz propia

Por Abel Víquez

OPINIÓN. Doble moral, corrupción, hipocresía y la búsqueda insaciable del poder. Un grupo considerable de senadores (diputados) republicanos demostraron de lo que están hechos: doble moral, mentira, una mal sana ambición descontrolada y desquiciada de la búsqueda del poder y diezmos (empleo la palabra diezmo para denominar grupos religiosos que lucran en el nombre de Dios).

La toma del Capitolio por grupos radicales extremistas de derecha, supremacistas blancos, racistas como los Proud Boys, Ku Klux Klan, locos conspiradores como QAnon, los “confederados”, grupo “Pepe the Frog” y Camp Auschwitz (racismo en su máxima expresión), senadores republicanos, algunos “red necks” y una cantidad nada despreciable de latinos que llegaron a los EEUU en calidad de “espalda mojada”… se apoderaron fácilmente el Capitolio, en una insurrección promovida, convocada y vilmente planeada por Trump, su familia, abogados y toda su “corte celestial” de cómplices corruptos.

El Capitolio representa el corazón de la política estadounidense, pero fue tomado tan fácilmente, en apariencia con el beneplácito de la policía de esa institución. Además, según algunos críticos, con la complicidad de otras agencias federales. La lentísima respuesta para actuar reafirma la tesis anterior.

¿Apoya usted las protestas de manifestantes a favor de Trump en Estados Unidos, incluida la toma del Capitolio?

También queda muy claro que si se hubiera tratado de una manifestación de personas afrodescendientes, hoy estaríamos lamentando una mayor cantidad de víctimas mortales y una exhibición desmedida del empleo de la fuerza y abuso de autoridad.

La profanación del Capitolio: pérdida de vidas, destrucción de propiedad privada, robo de documentos clasificados, colocación de artefactos explosivos, mostrarse portando armas de asalto o alto calibre dentro de sus instalaciones, irrupción del hemiciclo, amenazas de muerte, “adornar” sus paredes untándolas con excrementos humanos; todo eso se constituye en el sueño hecho realidad de Osama Bin Laden, Hasàn Rohaní, China, Rusia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, probablemente Asangge y quien sabe cuantos más que vieron cómo, sin mover un solo dedo, el terrorismo doméstico -liderado por Trump- de esa gran nación, se convirtió en una venganza anhelada por sus enemigos.

Llama la atención que el FBI, según ellos, ya identificó a la mayoría de los perpetradores de ese grotesco pero revelador hecho; en la lista proporcionada por ellos no aparecen los responsables directos como
Donald Trump, Ruddy Guilliani, Ted Cruz, Ivanka Trump (según ella los que invadieron el Capitolio son “patriotas”), los Trump’s junior, cuyo veneno calentó a los manifestantes, el equipo legal completo de Trump, entre otros.

Si tropicalizanos “el corrupto modelo trumpiano” a nuestra “banana repúblic”, podemos concienciar lo que tenemos y podemos tener para el 2022.

Un grupo de desquiciados en busca insaciable del poder, conspiradores y habituales lectores de un solo libro que lo interpretan a cómo les venga y gana, y según sus intereses.

No lejos los “chupa tetas” (a lo Rómulo y Remo) pegados del estado, que fácilmente lucran en el nombre de Dios.

Claramente no solo me refiero a los pentecosteses… en la Asamblea Legislativa usted puede observar un ejemplar modelo trumpiano de lo que hablo.

  • Las opiniones y criterios expresados en este artículo de opinión son responsabilidad del autor y no corresponden necesariamente a la línea editorial de este medio de comunicación.

Si las elecciones fuera hoy, ¿por qué partido político votaría usted?

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