El gran negocio de la espiritualidad humana (y no se trata de religión) ◘ Análisis

Se trata de las nuevas religiones del mundo y, quizás, las religiones del futuro, las que ofrecen la posibilidad de vivir y ser mejor, así como la posibilidad de una vida sublime…

“La fe está basada en algo que no se puede probar.
Sin fe no hay manipulación,
sin manipulación no hay miedo
y sin miedo no hay poder”.

Warrior Nun, Cap, 10.

El tema de las necesidades emocionales y espirituales humanas es aún insondable, no sobra decirlo. Los seremos humanos, habrá que manifestarlo de entrada, tenemos un gran vacío existencial o, más suavemente, una notable insatisfacción con la existencia.

Incluso los más positivos, resilientes y optimistas del mundo, así como los más creyentes en Dios, albergan en su mente muchas dudas existenciales. La cobertura de esos vacíos o satisfacción de esas necesidades posiblemente es a lo que llamamos felicidad. Por eso las personas están dispuestas a pagar lo que sea con tal de lograr satisfacer con felicidad su existencia.

No es extraño, entonces, que las religiones que amasan grandes fortunas en sus líderes, como los neopentecostales o evangélicos de la prosperidad, hayan proliferado. A cambio de salvación después de la muerte y “llenura espiritual” el pago de diezmos y jugosas ofrendas no importa al seguidor ingenuo.

Pero ese negocio no es exclusivo de algunas religiones (no todas, es justo decirlo), sino que ha sobrepasado los muros de las iglesias para posarse en otros tipos de templos, que ahora son principalmente cibernéticos.

Vamos al meollo: se trata de la muerte. El miedo a la muerte que deprime persistentemente a los poetas y la muerte que convoca a las mejores obras literarias y artísticas de la historia humana. El inmenso dilema de la existencia humana subyace, casi siempre, a la desesperanza por la inevitabilidad de la muerte. Por eso ofrecer la vida eterna o la vida después de la muerte es una oferta infalible y que la gran mayoría no puede resistir.

Vender soluciones a la muerte, desde la fe o la creencia, es lo único posible. No existe ciencia ni racionalidad alguna que pueda ofrecer algo más allá del gran apagón que nos tocará algún día. Y pretender racionalizar la fe o la creencia en algo más allá, normalmente termina en una notable falsedad, tergiversación o torcedura de conciencia. Y saber que eso es así, duele más.

¡Claro que duele! Somos humanos y sentimos profundamente, porque nuestro organismo está creado para eso. Por eso, donde la religión ha fallado con el cúmulo de sus falsedades (y aciertos), es donde surgen nuevas formas de espiritualidad que, sin duda, se configuran también como un prometedor negocio: las terapias alternativas. Y, por supuesto, para ser un excelente negocio tienen que vestirse de todo lo contrario: de valores espirituales y humanos más allá que el vulgar metal. Le muestro algunos ejemplos, sígame…

¿Sabía usted que existe una terapia que cree o tiene fe en el poder de las piedras para curar males físicos y hasta emocionales? La terapia geotermal o stone therapy considera que en el cuerpo existen 7 chacras (centros de energía) donde es posible obtener resultados favorables colocando piedras y realizando rituales muy particulares. Sí, las piedras inertes y más muertas que… ¡las piedras!, según esta fe, pueden curar y orientar la existencia.

En Instagram y otras redes encontramos innumerables perfiles de estas personas que ofrecen charlas (como coaching de vida o denominaciones similares) sobre terapias o meditaciones que hablan de energías invisibles (muy conveniente) que deben encauzarse a favor de uno. Muchos de estos farsantes incluso engañan diciendo a las personas que si realmente creen y llenan su alma de buenos y sanos deseos, pueden lograr trabajo (prosperidad) o mejorar lo que ya tienen; que deben desearlo con fuerza y atraer esas energías a su favor (¿recuerdan el libro “El secreto” y la famosa “Ley de la atracción?). No hay mucho diferencia con las expresiones de un pastor en un culto.

Si bien es cierto que la yoga, la meditación y el ejercicio aeróbico son comprobados beneficios para el cuerpo y la emocionalidad de las personas, en muchos de estos webinars “gratuitos” los utilizan para validar otras propuestas descabelladas.

Y basta mencionar acupuntura, auriculopuntura, reiki, hipnosis, biorretroalimentación, terapia geotermal, mindfulness, diversas terapias “holísticas” y tai chi, por ejemplo, para saber que estas expresiones tienen millones de adeptos y ya han sido normalizadas en nuestra sociedad. Algunas han logrado leve demostración científica y resultados reales, aunque limitados, pero otras se sustraen a la mismísima fe o creencia, unas tan o más absurdas que otras.

Es tan fuerte el poder placebo generado por el “gurú” o “profesional” que la aplica, que las personas sienten un alivio temporal (psicológico), pero luego se enteran (aunque no quieran aceptarlo) que se trataba del poder de su cerebro para generar alivio psicológico (el efecto placebo, precisamente).

Y entonces todo aquello que sea positivo y bueno será justificado como efecto de la terapia, pero si es negativo es producto de las fuerzas negativas y las malas vibras.

Una persona, por ejemplo, me contó que ella había creído que se trataba de una bendición de la Creación el encontrar y escuchar esos videos en Instagram y Facebook porque lo necesitaba, según ella el universo había creado todo para su beneficio y que por eso ahora en su timeline (posteos visibles de otros) solamente aparecían videos de esos temas. Luego tuve que explicarle que se trata de un algoritmo tecnológico, el que usan las redes sociales, para medir sus preferencias y entonces ponerle contenidos asociados una y otra vez (y así lograr más publicidad visible).

El cerebro humano sigue siendo un misterio para quienes lo tenemos, pero es claro que algunos lo utilizan con mucho ingenio y astucia: manipulando y conduciendo la necesidad humana de alivio existencial a cambio de costosos tratamientos o ingresos por concepto de publicidad directa o simulada (hay diferentes modelos de negocio). Algunos vivillos, además, saben muy bien cómo funcionan las redes y los sinuosos caminos de la red, y saben sacarle provecho.

Se trata de las nuevas religiones del mundo y, quizás, las religiones del futuro, las que ofrecen la posibilidad de vivir y ser mejor, así como la posibilidad de una vida sublime o de elevación que dignifique la existencia. Y es comprensible, por supuesto. No recuerdo si fue el Dalai Lama quien dijo que si no hay algo después de la muerte, esta vida sería un mal chiste, pero sí fue él quien dijo: “la verdadera cuestión no es si hay vida después de la muerte, la verdadera cuestión es si tú estás vivo antes de la muerte”.

El gran problema del asunto es que, como en todas las religiones, hay invasión de charlatanes y vividores que ofrecen terapias o soluciones tan falsas como un billete de ¢38.049. Y esos oportunistas no solamente están robando a las personas, sino que las están conduciendo por caminos erráticos que les producen peores males o sufrimientos.

Una asociación creada para proteger a los enfermos de estas terapias pseudo científicas plantea que estas representan un grave peligro porque: “1) existe el riesgo de que los pacientes abandonen terapias efectivas por prácticas que carecen de valor curativo, y esto puede ocasionar graves problemas de salud e incluso la muerte; 2) independientemente del abandono de tratamiento, algunas pseudoterapias pueden tener efectos negativos sobre la salud y; 3) suelen producir daños económicos o morales en los pacientes”.

Conozco el caso de una persona, por ejemplo, que confió ciegamente en esa palabrería para conseguir un gran trabajo, pero al final casi no consigue y el que obtuvo fue uno pésimo y mal pagado; la frustración y la decepción fue peor, sobre todo cuando el orgullo no le permitió aceptar su error.

SONDEO:

¿Considera usted que los diálogos intersectoriales lograrán soluciones viables y exitosas para las regiones y el país en general?
  • Add your answer

El otro problema asociado radica en el nivel de conspiracionismo que implementan estos “terapeutas” para justificar y validar su pseudo ciencia. Por ejemplo, la negación de las vacunas y la difusión de creencias absurdas, o no comprobadas, sobre cómo medicamentos o alimentos producen cáncer. Por supuesto, siempre será mejor la alimentación con productos orgánicos y naturales, sin aditivos artificiales o químicos, pero en muchos casos llevan el asunto a niveles absurdos, como considerar que la guanábana o la anona curan el cáncer o que comer ciertos alimentos es bueno o malo sin basarse en estudios serios y científicos.

No hace mucho en el programa mañanero “Giros” de Repretel, un supuesto especialista en “medicina naturalista” dio recomendaciones sobre ciertos alimentos y plantas para curar el cáncer, como el caso de la “Uña de gato”, pero el programa Doble Ckeck tuvo que desmentirlo. Y no se olvide al ingeniero y político Rolando Araya, en compañía de otros “holistas” y conspiracionistas, ofreciendo la cura mágica contra la Covid-19 con el dióxido de cloro o incluso otros casos donde se ofrecía el hipoclorito de sodio como la pomada canaria, todo ligado a un pseudo científico alemán, gurú falso de la medicina, de nombre Andreas Kalcker.

En esencia, bloquear las vacunas, como otro ejemplo, es una expresión de paranoia y/o neurosis asociada a escritos y suposiciones que nunca han sido comprobadas. El principio de las vacunas, en cambio, ha funcionado con éxito billones de veces en los seres humanos contra múltiples enfermedades que antes mataban a millones de personas, algunas incluso prácticamente erradicadas. Es el principio del absurdo: creer en algo a pesar de una demostración tan amplia de lo todo lo contrario. Evidentemente, el daño que se infringe a las personas inocentes, con estas creencias, es muy grave y puede producir peligro incluso de muerte.

Y estos supuestos gurús no son tan inocentes como parecen en sus videos y promocionales, para nada. Una vez una colaboradora de Culturacr.net quiso hacer una entrevista a uno de esos de origen mexicano (por cierto, también muy religioso), y cuando les hizo la solicitud de entrada y entrevista al encargado la respuesta fue una extensa lista de preguntas sobre el medio: cuántos seguidores en redes tiene, cuántos trabajadores tiene, cuántos suscriptores y otras cosas que no le respondería ni al mismo Papa. Solo les faltó pedir una ofrenda.

Las anécdotas son amplias, pero no importan. Finalmente, son negocios a quienes poco importan los cuestionamientos mientras haya incautos que adquieran sus servicios y compren sus productos. Y detrás de los más afamados, normalmente mexicanos o de países grandes (porque tienen grandes poblaciones), hay una gran fila de aspirantes que desean “aprender” de ellos para buscarse unos ingresos extra. Por supuesto, también están los centros de terapia alternativa serios, que hacen fisioterapia, quiropráctica y aplican la ciencia, principalmente, para lograr efectos beneficiosos en los pacientes.

En el fondo, siempre, hay una necesidad por llenar el vacío existencial y darle valor y justificación a la vida. No digo que no la tenga, tampoco digo que no crea en cosas, lo que yo crea es irrelevante, pero debemos ser claros que son eso: creencias, y nada más.

Si las elecciones fuera hoy, ¿por qué partido político votaría usted?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *