El error de los abogados que puso a Mélida Solís y Carlos Cerdas en prisión de nuevo

Un caso particular: ¿A nadie se le ocurrió que la apelación de la Fiscalía iba a prosperar?

Fue un error o un exceso de confianza (que también es un error), lo cierto es que los abogados de Mélida Solís y Carlos Cerdas, dueños de H Solís y Meco respectivamente.

Nunca apelaron la resolución judicial que estableció los cuatro meses de prisión preventiva.

¿Creyeron que la Fiscalía no iba a apelar la fianza de $5 y $3 millones que señaló la jueza en primera instancia?

Había mucha seguridad en que la prisión preventiva no sería un hecho, pues la fianza estaba en firme.

No esperaron que prosperara la apelación de la Fiscalía. De hecho, no sabían que la Fiscalía iba a apelar.

La fiscal general de ese momento, ocurrido apenas este 30 de junio, era Emilia Navas Aparicio.

Es de conocimiento público que Navas es la pareja sentimental de Francisco Campos, el abogado de Mélida Solís y de dos exgerentes de Meco.

Costa Rica vacunó ya a más de la mitad de su población contra Covid-19

Coloridos buses eléctricos ahora tendrán ruta entre San José y Alajuela

LLuvias vuelven y anegan Caribe sur desde anoche ◘ Imágenes y video

Presidencia: Solo faltan ‘unas correcciones técnicas’ y Ley de empleo público será realidad

El abogado Erick Ramos, del bufete Zurcher Odio y Raven, tampoco apeló los cuatro meses de preventiva.

¿A nadie se le ocurrió que la apelación de la Fiscalía iba a prosperar?

Sin embargo, muchas cosas están cambiando a lo interno del Ministerio Público.

La presión mediática alrededor de Navas y Campos empezó a volverse insoportable una vez destapado el caso Cochinilla.

El 17 de junio, en medio del bochorno por el señalamiento de que Navas convivía con el abogado defensor de Mélida Solís y de dos gerentes de Meco, la entonces fiscal debió poner la cara en una conferencia de prensa para defender su puesto (y justificar que su relación sentimental y de convivencia, no afectaba su trabajo).

Ante los medios, aseguró que “al país le conviene que Emilia Navas Aparicio se mantenga al frente de la institución” y procedió a anunciar que se inhibía de conocer el caso Cochinilla.

Pero esta era la octava ocasión en que debía inhibirse para no afectar los intereses de su pareja, el abogado Campos.

Y pese a jurar y rejurar frente a las cámaras que nunca había tenido problemas con el papel de su pareja, se inhibió a regañadientes.

Empero, no fue suficiente y esta inhibitoria fue la última.

Muy pocos creían que, con el solo dicho de hacerse a un lado, a los demás fiscales no se les iba a generar ningún problema con el caso que defendía la pareja de su jefa.

Un semana después, Navas anunciaba su renuncia, el 25 de junio y al día siguiente, el 26, el Juzgado Penal emitía la resolución de medidas cautelares para los 28 imputados.

Entre estas medidas se contaban los cuatro meses de prisión preventiva que se le otorgaba a la Fiscalía (que había pedido un año), sin embargo, en la resolución, la jueza señaló que podían quedar en libertad a cambio de la fianza de $5 millones en el caso de Cerdas y $3 millones en el caso de Solís.

Ni Campos ni Ramos, ni ninguno de los demás abogados apeló la prisión preventiva, sino que se quedaron satisfechos con la posibilidad de pagar la fianza.

Esto a pesar de que como dijimos, el día antes, el 25 de junio, Navas había renunciado a la Fiscalía. Pero la presión sobre Navas era sofocante y el 28 de junio reventó.

Adelantó su retiro, presentó un informe chapucero a la Corte para justificar su salida sin hacer preaviso y prácticamente dejó tirado su cargo.

Lo curioso es que, ya sin Navas en el horizonte y con su salida consolidada del Poder Judicial, la Fiscalía anunció, el 7 de julio, que apelaría las medidas preventivas.

Esas mismas medidas preventivas que permitían, tras el pago de una fianza, que Solís y Cerdas estuvieran en libertad pese a contra con una resolución de prisión preventiva por cuatro meses.

Los abogados defensores no habían apelado, y no apelaron y ya no apelarán, y por ende, hoy lunes 19 de julio, ambos, Solís y Cerdas, vuelven a los pasillos carcelarios, para descontar los 4 meses de prisión preventiva que se habían impuesto 20 días atrás.

Hay cosas que el dinero no puede comprar, en este caso, el error de cálculo de unos caros abogados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *