El debate sobre lo que está mal y debe hacerse, pero no cómo hacerlo ◘ Tercer Debate CCE

El tercer debate del Colegio de Ciencias Económicas y 3 colegios profesionales más bajó la expectativa de los espectadores pero nos dejó conclusiones interesantes.

El tercer debate en el Colegio de Ciencias Económicas enfrentó a un tercer grupo de candidatos presidenciales: Eduardo Cruishank, Greivin Moya, Roland Jiménez, Eliécer Feinzag, Carmen Quesada, Martín Chinchilla y Marisela Morales.

En el primer debate que también reseñamos asistieron 6 candidatos, en el segundo estuvieron 7 y en este también 7 de ellos. Según se informó la invitación fue enviada a 26 candidatos y candidatas, pero solamente asistieron 21 de ellos, porque 5 no participaron, entre ellos José María Figueres (envió al vicepresidente), Lineth Saborío (canceló por participar en otro debate) y Fabricio Alvarado (aceptó pero canceló a última hora). Tampoco asistieron Rolando Araya (quien tuvo interés, pero finalmente no pudo) y Camilo Rodríguez (quien no pudo consolidar su inscripción en el TSE).

Resalta que el primer debate fue el que más expectativa generó con una asistencia mayor mediante Facebook: se llegó a tener más de 5.200 personas viéndolo, mientras el tercero apenas alcanzó los mil espectadores.

De este tercer debate tenemos estas conclusiones:

◘ En general, la mayoría de los candidatos se pasaron la mayoría del tiempo diciendo qué estaba mal, criticando a los “políticos de siempre” y culpando al Gobierno. Pero se les olvidó ofrecer soluciones. En este campo cabe destacar la propuesta liberal de Eliécer Feinzag, la más claramente planteada, pero la que no genera empatías en el estatus quo costarricense.

Muchos de estos candidatos no están bien preparados. La mayoría se ajustó a leer propuestas y discursos preparados, eso hace del debate algo monótono. Cabe mencionar como excepción a Eli Feinzag y Carmen Quesada.

El candidato más preguntado fue Eliécer Feinzag, quien se percibe cómodo respondiendo. El segundo en frecuencia de preguntas fue Greivin Moya, quien perdió la oportunidad para proponer soluciones. Es claro que las preguntas se hacen a quienes más representan una amenaza para los candidatos.

◘ Todos los participantes se manifestaron en contra de las restricciones por pandemia y se negaron a hacer obligatoria la vacuna. Eso es comprensible, porque de gobernar cualquiera de ellos desde mayo tendrá posiblemente mejores condiciones. Ninguno habla de responsabilidad social ni de hacerlo gradualmente, plantean el discurso maniqueo: es bueno o es malo. Una excepción a este discurso fue Eduardo Cruicshank, quien reconoció que en mayo sea diferente, pero dijo que eliminaría cualquier restricción, pero luego dijo que mantendría los protocolos sanitarios necesarios.

Repudio contra Wálter Céspedes, alcalde y exdiputado del PUSC por expresiones misóginas y racistas

Caso Diamante enfrenta a Figueres y Araya. alcalde renunció a su salario finalmente

Elecciones: 219.579 personas más votarán, en total poco más 3.5 millones de ticos

Heredia: Regidores del PLN y PUSC votan para extender contrato a MECO

Greivin Moya sigue siendo el periodista de Telenoticias hablando hasta la saciedad de la corrupción, pero sin decir nada sobre el cómo combatir realmente esa corrupción, un problema transversal y cultural en todo el país. Greivin Moya es el especialista en eso: su discurso es decir todo lo que está mal (y que la mayoría sabemos). Tiene buena presencia porque es conocido, popular, pero debe ponerse a proponer. Moya se reportó como otro anti vacunas más, en contra del QR y la obligatoriedad de su aplicación.

Eduardo Cruicshank, de Restauración Nacional, es muy ambivalente: a veces dice cosas interesantes y a veces solemnes tonterías. Es muy inestable en su dicción, se traba, pero tiene buena presencia escénica. Por ejemplo, habla de un 96% del gasto en el 4% del territorio nacional y dice que debe ser más equitativo, “que va a invertir más en la mayor cantidad del territorio nacional”. Imagino que el territorio se lo agradecerá, pero no así las personas que están en el 4% de ese territorio.

Martín Chinchilla de Pueblo Unido, el partido que apoya al dictador de Nicaragua, Daniel Ortega -hay que decirlo-, se ajustó al discurso izquierdista de siempre: criticando a los neoliberales, a la clase política, a las clases sociales. No obstante, se le debe reconocer que propuso cosas interesantes que deberían tomarse en serio, sobre todo a favor de los sectores desprotegidos.

Triste es la presentación de Marisela Morales, leyó (y mal) todas sus participaciones, lo que dejó en evidencia su desconocimiento sobre la mayoría de temas. Sus discursos preparados entraron en vaguedades y generalizaciones que no aportaron mucho al debate. Es muy limitada en su desempeño y conocimiento.

Carmen Quesada tiene un discurso un poco sindicalista, ese discurso altisonante (incluso molesto por ratos) que habla del abandono de los trabajadores, de los problemas de justicia social y de las atrocidades del gobierno de turno y de la clase dirigente. No obstante, me quedé esperando soluciones para los grandes problemas nacionales, que incluyen a todos los costarricenses. Otra negacionista de la obligatoriedad de las vacunas.

Eli Feinzag: Reiteró mucho su idea del “hub de innovación” y es claro que en temas de estado, tecnología, política y económicos. Sabe de lo que habla, sobre todo de temas anti estatistas. No obstante, maneja un discurso soberbio e incluso sarcástico. Es clarísima su posición a favor del ámbito privado como dogma ideológico. Dejó muy parado a Greivin Moya cuando lo acusó de ocultar su programa de gobierno (ciertamente no está disponible) y que eso no es transparencia política, a pesar de hablar tanto de corrupción. También se ensañó, cuando pudo, contra Chinchilla de Pueblo Unido, su antagonista ideológico. “Los comunistas tienen la mala costumbre de ocultar sus intenciones”, dijo Feinzag.

El segundo que menos lució fue Roland Jiménez, con un relato político gastado, redundante en críticas que ya se conocen, negacionista de las vacunas y finalmente desteñido. Parece uno de esos candidatos que están más enfocados en criticar las cosas que proponer algo. Muy limitado.

El debate en general fue organizado de manera excelente y con una transmisión televisiva de primer nivel. Punto alto para las entidades involucradas, en particular tres colegios profesionales: Ciencias Económicas, de Abogados y Abogadas y de Profesionales en Informática y Computación.

► Mañana viernes 12 de noviembre le estaremos presentando también el análisis crítico del segundo debate que se realizó ayer 10 de noviembre. La reseña del primero puede leerla en este enlace.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *