El Che que pocos conocen: 277 fotos de su autoría muestran cómo él veía el mundo

“Che fotógrafo” comprende otras novedades, entre ellas, su viaje a China y Rusia en 1960 y los autorretratos de Tanzania y La Paz, ambos de 1966.

El argentino Ernesto Guevara de la Serna ha sido identificado en el mundo como médico, guerrillero, dirigente, estadista e, incluso, diplomático. Pero el Che, apodado así por el uso de esa palabra típica de su español rioplatense de origen, fue también fotógrafo. Una exposición en Cuba trae a la luz su trabajo restaurado.

Si bien 16 ciudades de Europa, Asia y América Latina ya habían acogido la exhibición, una treintena de fotos inéditas se han sumado a la muestra, tras la digitalización de diapositivas y rollos por la Fototeca de Cuba.  La nueva selección incluye las instantáneas de la lucha en la Sierra Maestra contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1959).

“Es conocido por testimonios de varios combatientes y por lo que él mismo escribe en su diario que, durante su permanencia en esa región suroriental, llevaba una cámara. El general Enrique Acevedo conservaba una foto de 1956 y pudo ser incluida en esta reedición”, comenta a Sputnik Daina Rodríguez, investigadora del Centro Ernesto Che Guevara, en La Habana. 

Comandante Ernesto Che Guevara, revolucionario cubano

Para recordar el aniversario del asesinato de Che Guevara en Bolivia, el 9 de octubre de 1967, se preparó en Cuba la muestra itinerante “Che fotógrafo” con un total de 277 imágenes tomadas por el argentino-cubano desde su juventud hasta su paso por la nación andina en los primeros años de la década de 1960. 

El Che tomando fotografías
© FOTO : CORTESÍA CENTRO ERNESTO CHE GUEVARAEl Che tomando fotografías

La histórica ciudad de Santa Clara, a 260 kilómetros de La Habana, fue la elegida para inaugurar la exposición renovada en 2020, organizada por el Ministerio de Cultura de Cuba y el Centro Ernesto Che Guevara. La programación de un año incluyó también Cienfuegos, Santi Spiritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Santiago de Cuba y La Habana. 

​Asimismo, “Che fotógrafo” comprende otras novedades, entre ellas, su viaje a China y Rusia en 1960 y los autorretratos de Tanzania y La Paz, ambos de 1966. El recorrido por la vida del Che, a través de su propio lente, comienza con su viaje en bicicleta a varias ciudades de Argentina durante su juventud. A esta etapa inicial corresponden dos autorretratos, a los cuales seguirían en orden cronológico las imágenes de su desplazamiento por América Latina con Alberto Granado y sus recorridos por Guatemala y México.

Foto tomada por el Che en la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos (1959)
© FOTO : CORTESÍA CENTRO ERNESTO CHE GUEVARA ◘ Foto tomada por el Che en la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos (1959)

La primera vez que se exhibieron las imágenes tomadas por el Che fue en 1990 en la Galería Latinoamericana de Casa de las Américas en La Habana, bajo el nombre de “Un fotógrafo llamado Ernesto Guevara”. La segunda ocasión en la Isla fue en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña de la capital cubana y tras una labor de rescate, conservación y restauración de las fotos, en colaboración con el Museo de Valencia, en España. 

Autorretrato en Tanzania
© FOTO : CORTESÍA CENTRO ERNESTO CHE GUEVARA ◘ Autorretrato en Tanzania

Rodríguez explica que desde ese momento ha mantenido un extenso itinerario en respuesta a la solicitud de varias instituciones a nivel internacional. En Japón, por ejemplo, se expuso para conmemorar el 50 aniversario de su desaparición física y recibió durante 15 días a 45.000 visitantes.  

“Existe una cercanía y diálogo permanente entre el Che y el espectador, un acercamiento sin intermediarios ni mediaciones. A su vez, las imágenes poseen un estrecho vínculo entre sus líneas de pensamientos y los textos que escribió. Es perceptible una búsqueda estética, intención y necesidad de transmitir un mensaje”, resalta. 

Foto tomada por el Che en los Juegos Panamericanos de México, en 1955
© FOTO: CORTESÍA CENTRO ERNESTO CHE GUEVARA ◘ Foto tomada por el Che en los Juegos Panamericanos de México, en 1955

Refiere la historia que el interés del guerrillero por la fotografía despertó cuando su padre le regaló una cámara de baquelita. Años más tarde, esa afición lo llevó a trabajar como fotógrafo ambulante y corresponsal de la Agencia Latina en los Juegos Panamericanos de 1955, en México.  

¿Por qué recordar al Che?

Casa donde vivió el Che en Cuba de 1961-1965
© SPUTNIK / DANAY GALLETTI ◘ Casa donde vivió el Che en Cuba de 1961-1965

El homenaje del Centro Ernesto Che Guevara es el rescate de obras inéditas del Che, sobre todo de su etapa juvenil para acercar su impronta a las nuevas generaciones, asegura a Sputnik, la doctora en Ciencias María del Carmen Ariet, coordinadora académica de la institución.

Creado como continuidad del Archivo personal del Che, el Centro busca que los jóvenes encuentren en sus fondos documentales, bibliográficos y fotográficos, así como en las investigaciones sobre su ideario y acción, la respuesta a preguntas fundamentales: ¿para qué nos es útil el Che? y ¿para qué nos sirve como un referente en nuestro combate cotidiano?

“Con los facsimilares hemos realizado una labor puntual para que ellos vean cómo escribía Ernesto, cómo valoraba determinadas cuestiones desde su puño y letra y que no solo tengan una idea emitida por las palabras y convencimientos de otros. Cada generación tiene su modo de interpretar la historia”, explica. 

Por ejemplo, el Centro apoyó la película biográfica Diarios de Motocicleta (2004), basada en los diarios de viaje del Che y su amigo Alberto Granado, dirigida por el brasileño Walter Salles y protagonizada por el actor mexicano Gael García Bernal y el argentino Rodrigo de la Serna. 

A su juicio, en ese filme los jóvenes encuentran el antecedente del Che adulto y adquieren más rigurosidad para interpretar su pensamiento y obra. Por eso también realizan talleres en la escuela primaria cercana, nombrada Combatientes de Bolivia. El objetivo es que los niños entiendan que la frase “ser como el Che” no es dogma ni pedestal. 

“Ser como el Che es una construcción cotidiana. Es imprescindible mostrarles que defectos y virtudes pueden ir a la par y que podemos llegar a ser, si no iguales, al menos parecidos a la estatura de ese hombre que ellos admiran. En los talleres, los pequeños trabajan sobre gustos propios del Che como: la fotografía, la escultura, ajedrez y la literatura”, cuenta la coordinadora.  

Che jugando ajedrez

El Centro proyecta extender esos espacios de intercambio a los adolescentes; así como ampliar la difusión de los libros sobre Che Guevara, publicados por la editorial latinoamericana Ocean Sur y el Instituto Cubano del Libro. 

Asimismo, divulgar investigaciones novedosas como el vínculo del guerrillero con la literatura, en fase de preparación. Los resultados de esos estudios son analizados por los especialistas de la coordinación de proyectos alternativos, cuya sede es la que fuera su casa en el periodo 1961-1965, situada frente al actual Centro Ernesto Che Guevara. 

¿Cómo se construyó la imagen del Che? 

Desde los albores de la Guerra de Independencia, iniciada el 10 de octubre de 1868 y que culminó con el triunfo de la revolución, las figuras internacionales que contribuyeron a la soberanía y emancipación de Cuba forman parte de la memoria histórica del país. De ahí que una de las primeras medidas asumidas tras la victoria revolucionaria del primero de enero de 1959 fue la promulgación del Che como ciudadano cubano. No obstante, su admiración y respeto, comenzó en Cuba desde mucho antes. 

Comandante Ernesto 'Che' Guevara, revolucionario cubano
© FOTO : DOMINIO PÚBLICO / ALBERTO KORDA : GUERRILLERO HEROICO

En entrevista con Sputnik, la comunicadora Daily Pérez Guillén advierte que sus hazañas en la lucha crecieron y se consolidaron como leyendas, a pesar de la censura impuesta por Fulgencio Batista y la ausencia de imágenes que describieran realmente al combatiente, salvo una foto divulgada por la dictadura para su identificación y captura. 

El material audiovisual de aquellos primeros días de 1959 refleja muestras de cariño sinceras, mientras el guerrillero de la nación sudamericana liberaba territorios en la mayor de las Antillas. “Como dirigente, [el Che] encarnó genuinamente la idea de lo correcto en la nueva sociedad que se construía, de la moral socialista, el esfuerzo constante, la superación, el diálogo y la entrega. Reconocieron en el Che al modelo del hombre nuevo”, observa Pérez Guillén. 

El Che con su familia
© FOTO : CORTESÍA CENTRO ERNESTO CHE GUEVARA ◘ El Che con su familia

A su vez, Ariet destaca la sensibilidad y humanismo del médico argentino y su profunda relación con el líder Fidel Castro. “Esa unidad de pensamiento esgrimida por Fidel desde siempre era el estandarte del resto de sus compañeros; eso no quiere decir que el Che estuviera de acuerdo con todo, porque era una época de debate y transformación absoluta”, explica. 

Ernesto Che Guevara

De acuerdo con la coordinadora académica del Centro, si Fidel no hubiera dado la noticia de la muerte del Che, muchos habrían dudado de la veracidad de la información: “Desde la carta de despedida que escribiera antes de partir hacia África, leída por el líder revolucionario en 1965, todos sabíamos que el Che continuaba con su perspectiva general de liberación de América Latina, pero nadie imaginó la probabilidad real de su muerte”. 

Durante la velada solemne en memoria del guerrillero argentino, el 18 de octubre de 1967, el entonces primer ministro de Cuba estableció un paradigma de héroe. “El panegírico de Fidel aquel día en la Plaza de la Revolución y los escritos sobre él de personalidades nacionales y foráneas ayudaron a establecer un ejemplo; pero no se impuso nada, los cubanos de modo espontáneo lo asumimos así”, observa Ariet. 

El Che ayer y hoy 

Che junto a Raúl Castro y Fidel Castro durante una marcha
© FOTO : CORTESÍA CENTRO ERNESTO CHE GUEVARA ◘ Che junto a Raúl Castro y Fidel Castro durante una marcha

Guevara conoce al líder Fidel Castro en 1955 en México. El Che fue, junto a Raúl Castro, de los primeros en la lista de los expedicionarios del yate Granma cuando aún no existía ni barco, ni armas, ni tropas. La llegada a la Isla de esa embarcación, el 2 de diciembre de 1956, marcó el comienzo de la lucha guerrillera en la Sierra Maestra.   

Desde ese momento, según María del Carmen Ariet, fue respetado por su valentía y humanismo como soldado, médico y comandante. “Luego por su trabajo en el Banco Nacional, al frente del Ministerio de Industria, su visión de política internacional y apoyo a los movimientos de liberación en naciones del tercer mundo presionadas por el capitalismo y la colonización”. 

No es de extrañar entonces que, en sus palabras del 18 de octubre de 1967, Fidel exclamara: “Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!”

La frase, arraigada en los niños cubanos de varias generaciones desde entonces, ha adoptado el simbolismo de nuevos contextos, demandas y luchas. Su imagen también ha variado con el tiempo, si bien la más difundida en aquellos años fue la foto icónica y solemne tomada por el entonces reportero del diario Revolución Alberto Díaz (Korda) el 5 de marzo de 1960.

 Edificio del Ministerio del Interior en La Habana, Cuba, con la imagen de Ernesto Guevara
© SPUTNIK / DANAY GALLETTI ◘ Edificio del Ministerio del Interior en La Habana, Cuba, con la imagen de Ernesto Guevara

En este sentido, el Centro Ernesto Che Guevara es consciente del pedido de los jóvenes de una imagen del Che sonriente y más cercano a la cotidianidad. “Rescatamos esas fotos donde está feliz junto a sus hijos y con la obra emprendida en los primeros años de la Revolución. Se puede, mediante sus fotografías, encontrar también una persona consecuente con nuestras aspiraciones y deseos como ser humano”, concluye la coordinadora.

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