El caso de Filadelfia: “Quien no conoce la historia está condenado a repetirla”

La pandemia de 1918-1920 tuvo tres olas, pero fue la segunda la más mortífera con un 75% de las muertes registradas en el período.

En 1918 se originó en Estados Unidos la pandemia conocida paradójicamente como “gripe española” (porque fueron los medios españoles quienes primero informaron ante el secretismo), la más devastadora que la historia registra en el mundo, cuyas muertes se calculan en más de 50 millones de personas, de los que 30 millones fueron en China.

Curiosamente, el virus de esa pandemia mataba niños y personas jóvenes y fuertes, al contrario del actual coronavirus SARS-Cov-2. Se estima que surgió en el otoño de 1917 en Kansas, donde se contagiaron varios campamentos militares. En agosto de 1918 llegó a Francia.

Fue en el verano de 1918 en Estados Unidos, donde la devastación sería extensa. Y fue en Filadelfia, Pensilvania, donde se dio un hito que provocó una segunda oleada de muertos. En esta situación, ante es descenso de enfermos, se rompió la cuarentena y se realizó una marcha multitudinaria para celebrar el “triunfo” de la ciudad. Tres días después los hospitales estaban abarrotados y se quedaron sin capacidad. En pocas semanas había más de 4.500 muertes y tiempo después los números crecían decenas de miles.

El virus (H1N1) mataba gente sana entre 20 y 40 años, así como niños, que no habían desarrollado defensas del sistema inmune. No había medicinas como la acetaminofén ni antibióticos, por lo que la mayoría moría de neumonía bacteriana secundaria, con hemorragia pulmonar masiva. La gente usaba máscaras de tela que eran inútiles y no había protocolos de prevención como los actuales.

En 1920 la gripe desapareció de manera sorprendente y se convirtió en un virus estacional, cuando ya la mayoría de organismos se habían adaptado al virus. Sin embargo, en aquella época los científicos no conocían la existencia de los virus, no existían vacunas y no se podían detectar estos organismos como causa de la mortal gripe. El cuerpo humano finalmente logró vencer, a pesar de los millones de muertes.

La pandemia de 1918-1920 tuvo tres olas, pero fue la segunda la más mortífera con un 75% de las muertes registradas en el período, cuando la población creyó haber vencido la enfermedad y algunos parecían recuperarse.

Hoy el SARS-Cov-2 ha causado la muerte de aproximadamente 183.000 personas y se han contagiado más de 2.628.000 de personas. Sin embargo, sectores económicos, algunos políticos y economistas presionan a los gobiernos para retomar la actividad económica normal de nuevo, al momento en que pareciera pasar la primera ola, pero deja las puertas abiertas para una segunda ola que podría causar mayores daños.

Eso nos enseña la historia. ¿Estamos condenados a repetirla por querer desconocerla?

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