El cantón de Mora cuenta con cinco ermitas declaradas patrimonio histórico arquitectónico

Mora es un cantón que destaca por contar con gran cantidad de edificaciones declaradas patrimonio.

El Centro de Patrimonio de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura y Juventud declaró bajo la categoría de monumento cinco ermitas que son:  capillas de Corralar, El Rodeo, Picagres, Llano Grande y Balsilla. 

Las declaratorias reconocen el valor histórico, cultural, arquitectónico, de autenticidad, contexto espacial y simbólico de las pequeñas capillas. Estas se suman al templo católico Nuestra Señora de Los Ángeles, en Piedras Negras (1909), declarado patrimonio en 2007.

“Los bienes patrimoniales dan muestra de nuestra historia y ponen en valor la identidad de los pueblos; por ello, es tan importante que, al igual que Mora, cada comunidad trabaje por conocer, salvaguardar, poner en valor y difundir activamente sus elementos patrimoniales”, expresó Sylvie Durán, ministra de Cultura.

Además, dentro de las tantas curiosidades que encierran estas centenarias iglesias, se dice que con su ubicación estratégica todas están mirando al mar, marcando las vías de acceso a poblados de la costa pacífica, según reseñan los historiadores.

La propuesta fue presentada en 2010 por la Municipalidad de Mora a través del arquitecto Will Arce, quien calificó este conjunto arquitectónico, con rasgos del llamado estilo neo victoriano, testimonio claro del esfuerzo humilde desde principios del siglo pasado realizado por cada una de estas comunidades de la mano de la Iglesia Católica.

Con esta iniciativa se busca aumentar la oferta turística de la zona impulsando pequeños emprendimientos de comidas, transporte, empresas turísticas, venta de artesanías, así como otras acciones que se potenciarían gracias a la visitación.

El cantón de Mora cuenta, además de estas ermitas centenarias, con otras edificaciones declaradas patrimonio: la Casa de Enseñanza de Villa Pacacua, el Mercado y el Teatro La Palestra -en el centro de Ciudad Colón- y la escuela Lisímaco Chavarría, en el distrito de Tabarcia.

Los edificios patrimoniales de Ciudad Colón están unidos por un bulevar -en medio del cual se erige un árbol de jícaro que tiene 400 años- y se conectan con el Centro de Capacitación Artesanal, inaugurado en 2020.

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