El apoyo al presidente Rodrigo Chaves ◘ Voz Propia

Un análisis sobre el apoyo al presidente Rodrigo Chaves en este momento: números y percepciones de una realidad cambiante.

La última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR) establece el apoyo al presidente Rodrigo Chaves en un 79% de percepciones positivas. (Foto: Con fines ilustrativos, corresponde a marcha universitaria por el FEES).

Y no hay ninguna razón para dudar de este, como de ningún otro, estudio del CIEP. Es de fanáticos dudar de una institución tan seria y científica como el CIEP, sea que los resultados favorezcan o no a las preferencias políticas de unos y otros. Hoy es el dato estadístico y científico con mayor credibilidad que existe.

Editorial culturacr 1

No es un cheque en blanco

Según el estudio, el 79% de las personas entrevistadas (con representatividad estadística) indican que la labor de Rodrigo Chaves es muy buena o buena (positiva). El 12% indica que es neutro y un 9% se reparte entre mala y muy mala (negativa).

Ahora bien, quienes afirman que la labor del presidente es “muy buena” representan el 26%, mientras que los que dicen que es “buena” llegan al 53.3%. El grueso de la gente está en el calificativo buena que, en cualquier momento, puede transformarse en regular o mala, según los criterios de valoración que tenga cada persona.

Pero ese apoyo al presidente no es un cheque en blanco, porque el costarricense sigue dando un fuerte respaldo al sistema político y la democracia, cuyo índice llegó al 70%, el mayor desde 1995 (exceptuando un altísimo apoyo en época de pandemia). Aunque se vota por un presidente con indicios de autoritarismo, también se deja claro que la democracia es robusta. Por eso es común escuchar al presidente decir que está “completamente convencido de que la democracia es el camino”, buscando ese respaldo democrático.

El mismo CIEP establece que “cuando la población muestra un fuerte respaldo al sistema político, la ciudadanía ejerce una vigilancia activa de la política, constituyéndose así en un control social del poder, de quienes los ejercen y de sus decisiones“.

Ayer domingo 11 de setiembre se organizó una manifestación de apoyo al presidente que pretendía ser una presunción de fuerza o una muestra del poder que el “Rodriguismo o Chavismo” puede desplegar. Los organizadores y seguidores más fanáticos adujeron que serían miles de buses y de personas llegando a San José para saturar muchas calles alrededor de la Plaza de la Democracia, pero la verdad es que fue una manifestación de fuerza bastante modesta. (Continúa abajo…)

Esa situación evidenció que el apoyo al mandatario es principalmente figurativo, con presencia en redes sociales con troles y seguidores, pero con poco arraigo en el grueso de la población. Muy pocos seguidores, quizás los más religiosos y fanáticos, están dispuestos a empeñar su tiempo y recursos para evidenciar su apoyo. ¿Por qué muy pocos? Simple: si usted compara que 8 de cada 10 ticos (el 79%) respalda positivamente a Chaves, con la manifestación de ayer, se evidencia que se trata de un apoyo condicionado y de palabra solamente.

En otros países, como Venezuela, esas manifestaciones de fuerza tienden a llenar grandes sectores de una ciudad. El costarricense, por el contrario, no empeña su apoyo presencial tan fácilmente.

Las manifestaciones de apoyo a los 100 días de su gestión (CIEP) son un espaldarazo importante y poderoso, pero no un cheque en blanco.

Apoyo al presidente y sensibilidades

Rodrigo Chaves logró su clímax de apoyo en esa medición, pero poco a poco es natural que haya acontecimientos que empiecen a mermar esos números favorables, como sucede notablemente con la amplísima oposición a la venta del Banco de Costa Rica y del 45% de las acciones del Instituto Nacional de Seguros.

Un sondeo (no estadísticamente válido) en Telenoticias dejó números contundentes de rechazo con un 79% en contra. En Culturacr.net también hicimos un sondeo en los últimos tres días y con cerca de 1800 votos emitidos por nuestros visitantes (voluntariamente desde diversas ubicaciones) el rechazo es similar con un 88% para el NO.

El apoyo al presidente está condicionado.
Grupos feministas se opone férreamente a Rodrigo Chaves

El mandatario toca así sensibilidades de los costarricenses que posiblemente él no conocía como tales. La otra es el Instituto Costarricense de Electricidad, que se ha mostrado vulnerable y estaría muy cerca de hacer una manifestación de fuerza, según se den las negociaciones por el espectro 5G. Es decir, Chaves Robles está metiéndose con el sistema, la institucionalidad y la democracia costarricense; y eso lo está empezando a percibir la gente.

Semanas atrás tocó la primera de las grandes sensibilidades de los costarricenses, cuando quiso bajar ostensiblemente el presupuesto a la educación superior pública, un baluarte de todo el sistema democrático e institucional del país. Y frente a una marcha multitudinaria que llegó a Casa Presidencial no tuvo más que hacerse a un lado: por primera vez Chaves se desligó de un asunto de importancia pública de su Gobierno y dejó que su jerarca se encargara por completo, ante el notorio desgaste en la imagen que eso hubiera tenido.

El otro aspecto que está teniendo un peso sostenido es la inflación (el aumento en el costo de la vida y, particularmente, de los alimentos). Posiblemente habrá incautos que sean engañados con que el precio del arroz o del aguacate (que son simbólicos en la disputa política) están bajando, pero la realidad es que no es así según los datos del Índice de Precios al Consumidor.

Pero más allá de que suba o baje el arroz o el aguacate, lo cierto es que Costa Rica tiene una inflación de 21% en productos alimenticios y eso no se veía en el país desde una década. Eso pesa en la billetera cuando se va al supermercado y se hacen las cuentas, y genera molestia que se va acumulando y termina por reventar en algún momento. Se trata, ciertamente, de otra sensibilidad que desgasta la imagen de cualquier Gobierno y maltrata el apoyo al presidente de turno.

Al presidente le dijeron posiblemente “aprovechemos el momento de alta popularidad y hagamos cosas que antes eran impopulares”. Sin embargo, el desgaste puede ser significativo pronto, sobre todo cuando llegue diciembre y la inflación no se haya detenido, mientras los salarios siguen siendo los mismos. Los ciclos históricos nos dicen que la imagen de los presidentes y gobiernos se deteriora principalmente en agosto y diciembre, sobre todo cuando hay costo de la vida alto. (Sigue abajo…)

Así como las universidades públicas dieron un fuerte aviso, también el sector público amenaza con dar el suyo, uno posiblemente más grande, porque la sensibilidad es mucho mayor que una reforma fiscal: se trata de perder el empleo, de no tener suficiente para llevar comida al hogar y de meterse con las joyas de la abuela.

Curiosamente, las últimas propuestas para vender activos del estado, así como hacer modificaciones vía legislativa a la regla fiscal, la negociación por el espectro 5G y otras que ha venido implementando después del informe de los 100 días, son las primeras que podemos decir realmente son sus iniciativas por entero.

¿Cuánto le va a durar el rencor desplegado contra el Gobierno anterior para mantener niveles de apoyo entre esa población que terminó maltratada por la pandemia y las reformas fiscales? Eso tiene límite temporal, llegará un momento en que sus mismos seguidores le dirán al mandatario Rodrigo Chaves “ya es tiempo de ver hechos y no tanto humo”.

Por ahora nos queda un aprendizaje rotundo: valorar la institucionalidad y la democracia costarricense como un recursos de contrapesos ante las amenazas populistas, autoritarias y extremistas.

Imágenes con fines ilustrativos.

Sobre el autor del contenido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.