El 10% de las empresas produce el 75% de los empleos: pymes generan poco empleo (EN)

Cada año nacen nuevos emprendimientos o pequeñas y medianas empresas que generan pocos empleos y en buena parte son empleos informales o de baja calidad.

El Estado invierte anualmente millones de colones en promoción de las pequeñas y medianas empresas (pymes) para la generación de empleo y sostenibilidad económica, pero lo cierto es que las pymes no producen empleos formales, según el Estado de la Nación.

Según la investigación realizada, solamente un 10% de las empresas más grandes en ingresos tiene el 75% de los empleos formales. El 30% de las empresas ubicadas en el grupo de «medias», produce el 17% de los empleos formales, y finalmente el 80% de empresas con ingresos bajos producen solamente el 8% de trabajadores formales.

Lo anterior se puede explicar porque, según explica el mismo documento más adelante, «la mayoría de los negocios tiene dificultades para crecer. Así, del total de microempresas existentes en 2005, el 88,5% de las que no murieron tenía el mismo tamaño doce años después».

Por otra parte, aunque no lo dice el informe, son innegables las dificultades que enfrentan las microempresas por causa de requisitos y cargas legales que impone el Estado para su correcto funcionamiento, muy a pesar de los esfuerzos realizados en los últimos gobiernos por aligerarlo. De todos conocido que gran cantidad de estos emprendimientos trabajan de manera informal.

Es importante considerar que las microempresas corresponden a 9 trabajadores o menos, las pequeñas van de 10 a 35, las medianas de 36 a 100 y las grandes tienen 101 o más empleados.

Sin embargo, es positivo indicar que «las estimaciones indican que durante el período 2006-2016 cerraron 19.203 empresas, pero se crearon 46.389. Esto significó la pérdida de 33.492 puestos de trabajo y la generación de 96.241, para un saldo neto de 62.749, lo que representó un promedio anual de 5.704 nuevos empleos». Desde el 2006 han sido creados 62.749 empleos más, no obstante eso no incide positivamente en los indicadores de desempleo.

Además, la gran mayoría de esas empresas grandes se ubican en la Gran Área Metropolitana, lo que nos indica que los empleos informales abundan principalmente en las regiones periféricas.

Las zonas grises

Cada año nacen nuevos emprendimientos o pequeñas y medianas empresas que generan pocos empleos y en buena parte son empleos informales o de baja calidad. Este tipo de empleos son cada día más abundantes en el país y generan «zonas grises» que no ayudan a mejorar la situación del desempleo, según el Estado de la Nación.

Esa situación, indica el informe, es medular «en el estancamiento de la pobreza por ingresos y el ensanchamiento de las desigualdades sociales y territoriales en Costa Rica».

Particularmente, se confirma que «las personas que laboran en microempresas y las mujeres que trabajan en servicio doméstico o por cuenta propia están entre los grupos más afectados por la mala calidad del empleo».

Otro fenómeno que interfiere en la calidad de los empleos, es el surgimiento de la internet y la cuarta revolución industrial se ha generado una tendencia a la automatización de las tareas y la flexibilización del trabajo. Plataformas como Uber han venido a producir fuentes de empleo informales y en dudosas condiciones de calidad, mediante relaciones de trabajo complejas que no se ajustan al ordenamiento legal costarricense.

El informe determina que grupos con mala calidad de empleo son los que más crecen en el marcado laboral. También se pueden apreciar zonas grises: «cuando no existe claridad o certeza legal para calificar una relación laboral». Ejemplos son Uber, Glovo y demás plataformas de este tipo, además de las pasantías y la educación dual.

La falta de regulación laboral de las nuevas realidades de empleo permite, según la investigación, que se den esas «zonas grises» en la materia.

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