Sólo el 32% de los docentes se siente capacitado para ejercer la enseñanza de la lengua

Ese dato es parte de un informe que arroja relevantes datos referidos a su preparación académica que hoy le presentamos en este artículo.

El Estado de la Educación revela en su reciente informe una realidad más que preocupante con la educación pública costarricense: solamente el 32% de los docentes de primaria se siente completamente capacitado para la enseñanza de la lengua.

“Pese a sus logros históricos,
este nivel (primaria) no es el bastión
del sistema educativo
que el país cree tener”.
Informe Estado de la Educación, 2019.

Ese dato es parte de un informe que arroja relevantes datos referidos a su preparación académica que hoy le presentamos en este artículo.

Aparte de esa autopercepción que tienen los docentes de sí mismos, el reporte concluye que “la probabilidad de que un maestro o maestra cuente con los conocimientos y prácticas adecuados para la enseñanza de los procesos de lectura y escritura es apenas del 50%“.

La probabilidad de aplicar con éxito la reforma curricular de Español se aumentaría al 99% si se mejoran las competencias universitarias de los docentes en servicio, indica la investigación realizada.

Eso se suma a que un 74% de ellos reconoce no tener gusta por la lectura y la asume solamente como un deber académico.

El documento divulgado al país estos días también concluye que “la oferta de programas de formación inicial en enseñanza primaria es altamente heterogénea en cuanto a duración, créditos, cursos en el área de Español, enfoques, acreditación, perfiles de salida y prácticas profesionales”.

Es decir, que las ofertas de las universidades son diferentes entre sí, lo que además implica diferencias notorias de calidad en la formación de los docentes.

EDUCACIÓN
Estado de la Educación 2019
confirma que los docentes no leen

Además, los vínculos entre el MEP y las universidades que gradúan más maestros son débiles o inexistentes, principalmente las universidades privadas que otorgan más títulos y en menor duración.

El cuadro anterior confirma un secreto a voces en la educación pública: la formación de profesionales de la educación ha sido en los últimos quinquenios de muy mala calidad, aunque el informe no lo dice así directamente.

¿Un problema estructural?

El problema no es solamente del recurso docente, sino un asunto también del alcance de la oferta educativa: la escolaridad pasó de tener índices superiores al 97% a un 93.1% este año.

En ese panorama no es extraño que en un 65% de las escuelas la matrícula esté disminuyendo año con año, por causa posiblemente de una disminución demográfica, pero además por la migración de estudiantes hacia la educación privada que ofrece más formalidad y sostenibilidad.

Mientras tanto, en la educación pública -además de las constantes huelgas y permisos para el ausentismo con cuentan los docentes- solamente el 6,3% de los centros educativos de primaria ofrecen el currículo académico completo a los estudiantes.

“De mantenerse el ritmo de crecimiento anual mostrado hasta ahora, la universalización de currículo de primaria no se logrará antes del año 2034”, indica el informe.

El informe plantea que “la calidad de la enseñanza en las aulas dista mucho de los parámetros exigidos en las reformas curriculares del MEP. Estas condiciones impiden mejorar los aprendizajes de los estudiantes para que logren avanzar, con bases firmes, en los ciclos posteriores de la secundaria y la educación superior”.

Recomendaciones

Entre las recomendaciones que da el estudio se “aboga por un cambio estructural en el modelo de gestión de la enseñanza primaria a favor de uno basado en menos escuelas, pero de mayor matrícula y concentración de personal docente, con la capacidad real para ofrecer el currículo completo y atender al estudiantado en las mejores condiciones de infraestructura y de acceso a las nuevas tecnologías digitales”.

Por otra parte, hace énfasis en la necesidad de revisar las ofertas y alcances académicos de las universidades para que, en conjunto con el MEP, se tomen medidas que corrijan y coordinen. Al parecer, el MEP va por un lado y las universidades hacia otro.

“Un punto medular para aplicar efectivamente el currículo de primaria es el cierre de la brecha entre la formación inicial de los docentes y los requerimientos del MEP”, indica el informe.

Además recomienda que sea el MEP quien nombre su propio personal, de acuerdo con sus requerimientos académicos y tomando medidas para cualificar a los educadores que contrate, así como darles acompañamiento en las aulas para conocer mejor su realidad.

Finalmente, el Estado de la Educación hace hincapié en “conseguir la continuidad y el logro de procesos de lectoescritura inicial”, recuperando los pasos perdidos.

Revise todo el informe “Estado de la Educación” en este enlace.

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