¿Dónde se extravió la bella poeta de alma joven que fue “La Chayo” Murillo, hoy dictadora de Nicaragua?

Este poema lo escribió Rosario Murillo, la joven idealista, la joven poeta que una vez miraba hacia su pueblo…

Rosario “La Chayo” Murillo fue profesora, activista y poeta, una hermosa mujer comprometida con las luchas políticas de su pueblo nicaragüense. Sí, no es broma.

El escritor costarricense Eduardo Alfonso Castillo expresa: “No, Rosario no siempre fue fea. Era realmente atractiva, inteligente, segura de sí misma, fresca, sencilla (sí, sin tanto chunche guindando)”.

Rosario Murillo, hoy convertida en dictadora de Nicaragua

Murillo, hoy vicepresidenta de Nicaragua mediante el imperio del nepotismo y la dictadura de su esposo Daniel Ortega Saavedra, es una extravagante “dama de hierro” que perdió toda sensibilidad humana.

Junto a su esposo han establecido una dictadura que domina corruptamente todos los poderes del Estado nicaragüense, lo que provoca la emigración de sus ciudadanos a otros países por la opresión, persecución y pobreza. En ese país incluso persiguen a la Iglesia Católica mientra Ortega se alía con cultos evangélicos, mientras la prensa independiente y adversa a la dictadura es perseguida.

Covid-19

Frente a la crisis del coronavirus Covid-19 la pareja presidencial desapareció del panorama y, de manera insólita, más bien organizaron concentraciones con los empleados públicos por las calles de Managua, contrario a todos los protocolos de protección de la Organización Mundial de la Salud contra el mortal virus. Según los datos oficiales, en ese país solamente hay unos 7 casos de coronavirus, un dato básicamente ridículo que absolutamente nadie cree. “La Chayo” abandonó a su gente y más bien la provocó a enfrentarse a la muerte.

Hoy miles de nicaragüenses rodean la frontera con Costa Rica esperando una oportunidad para pasar a ese país en un éxodo que irá creciendo, pero la Fuerza Pública los rechaza una y otra vez, mediante una barrera policial de miles de funcionarios.

Poesía y pueblo

Aquella activista que escribía poesía y luchaba por su pueblo, que para muchos fue un “personaje excepcional”, hoy es una dictadora, llena de accesorios en su rostro y vestimenta, extraviada en su mensaje y en su propia presencia ante sí misma y ante los demás, extraviada y sin identidad propia. Hoy es enemiga de la gran mayoría de su pueblo en un régimen que solamente hace recordar los tiempos más tristes de los Somoza en ese país.

En 1969, Murillo, con apenas 18 años de edad, ingresó al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, guerrilla de izquierda). Dos años después fue cofundadora del grupo cultural “Gradas”, en oposición a la dictadura de los Somoza. En 1977 tuvo que exiliarse y en Costa Rica conoció a Daniel Ortega, quien fue su pareja hasta el presente. Siempre estuvo ligada al movimiento cultural de izquierda.

Para el 79 regresó a Nicaragua con el triunfo del FSLN. Luego, desde 1990 vino el proceso democratizador y el FSLN tuvo que compartir el poder con otros partidos, hasta que se instauró una nueva dictadura de esa agrupación. Desde 2007 ha sido la primera dama de ese país y en 2017 fue convertida en vicepresidenta.

Y escribía buena poesía. Pero perdió el camino. Quiso la justicia y cuando llegó donde la podía construir olvidó para qué lado debía mirar. Creyó que la revolución era un gobierno y no un pueblo. Habría que decir que abandonó su poesía, o acaso que escribió para dedicársela a eso en lo que se convirtió”, comenta Castillo, gracias a quien obtuvimos la foto de ella cuando joven.

No siempre fue fea su alma, no siempre fue fea su apariencia y no siempre fue feo el ideal que tuvo esta gente que se corrompió con el poder, y se corrompió también absolutamente. Porque todos terminamos siendo feos, porque envejecemos, pero hay una fealdad más fuerte que incluso al más bello lo convierte en monstruo.

Un poema

Este poema lo escribió Rosario Murillo, la joven idealista, la joven poeta que una vez miraba hacia su pueblo:

Hombre, de qué nos sirven las noches

Rosario Murillo

Hombre, de qué nos sirven las noches
si hemos abandonado el amor
solo a su propia suerte
mudo y arrinconado como una anciana guitarra
que dejó de cantar.
Para qué sirve la brisa, este amarillo que encendimos
los barquitos de papel sobre el estanque del parque
los chingorros brillantes que dejamos
sobre la misma pared donde claváramos, ilusionados,
los sueños.
De qué nos sirve este montón de esperanza entre las manos
a qué jugar con gotas de rocío que nos empapen el cuerpo
con tardes que nos enciendan el pelo
a qué, si hemos perdido la tierra
y la batalla.

6 thoughts on “¿Dónde se extravió la bella poeta de alma joven que fue “La Chayo” Murillo, hoy dictadora de Nicaragua?

  1. Creo que a estas alturas ya no le importa la opinión pública, nunca le importó, ni antes, ni durante, mucho menos ahora, quien dijo miedo, con 17,000 policías armados y dispuestos a todo. Pienso que logró que los nicaragüenses odiaran al que abuso de su hija, no creo en violación (sexo con violencia). En Nicaragua conozco muchas jóvenes que terminaron en relación con su Padrastro. Esa es la historia, se cagó en nosotros los nicaragüenses.

  2. Cuando lo que se nos es dado no nos cuesta no importa lo que hacemos con ello y menos si engañamos y nos creyeron peor a la larga siempre fue así y se escondía en su cara de yo no fui pobre xq no es feliz

  3. Un claro ejemplo de cómo se esconde un monstruo en el cu!o de una bella mujer.

    Hay una canción de Elvis Presley que dice:
    “You look like an angel, walk like an angel, look like an angel, bit you are not so…
    You are the Devil on disguise…”

    Se convirtió en aquel monstruo que luchó a muerte en su juventud, o ya lo era y no lo vimos?

    Luchó contra una dictadura.
    E impuso su propia dictadura, tiránica, déspota, cruel, PEOR que el tristemente célebre Somoza.
    Una genocida desquiciada que está dispuesta a exponer al pueblo nicaragüense a esta pandemia. Las razones que tenga, no lo logró descifrar, la única explicación que le encuentro es la LOCURA, como el Rey Loco de Juego de Tronos: ” Quemenlos a todos”

    Dictadores crueles fueron decapitados, como María Antonieta en Francia.
    Fusilados, como el Zar y su familia en Rusia.

  4. Uno no puede aceptar que el ser humano se convierta en una especie de pandemia atroz que atenta contra el derecho y la vida de sus propios congéneres. Pero no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante. El caso del pueblo Nicaragüense, en toda su historia, ha sido seriamente poseído por nefastos señores feudales que se empoderan de su riqueza, belleza y de su pueblo, luego toman todo cuanto pueden para su propio beneficio. No ha habido casi ningun gobierno que haya sido para beneficio de la sociedad nicaragüense, todos han sido como ladrones rapiñeros y cuya estampa ahora convierte a la región en víctima también.

    1. Yo me alegre cuando el frente sandinista derroto al dictador Somoza, pero jamás pensé que Ortega se convirtiera en lo mismo por lo que tanto y tantas vidas lucharon y murieron… De verdad el adagio : “El poder corrompe!!!

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