Detengan la casadora de Costa Rica, que me quiero bajar ◘ Opinión

Una semana para el olvido, pero también para reflexionar y rectificar cuando corresponda. ¿Nos bajamos o nos ponemos serios y responsables?

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Costa Rica aspira a un tren eléctrico, pero se comporta con los méritos para una “casadora” (bus viejo de los ochenta tipo Blue Bird). Exigimos con violencia cosas por las que no trabajamos, por las que no nos esforzamos. Nos convertimos en un país que exige de todo, pero no quiere ofrecer nada.

Pegamos el grito al cielo porque NO nos dan lo que queremos, pero somos incapaces de tender un puente, de levantarnos a abrir una ventana y sentarnos a conversar con respeto, educación y valores fundamentales en la mente. Y aplaudimos a quienes gritan, vociferan e insultan.

Hay grupos en Facebook, por ejemplo, creados solamente para insultar, donde asesores legislativos y partidarios políticos sin ética ni pena, mucho menos patriotismo, estimulan la violencia, la agresión verbal y física, así como el caos social desde las mentiras más descaradas que hayamos visto.

Dicen que la crisis puede ser una oportunidad, pero en mi país percibo que la crisis solamente sirve para justificar el hacer las cosas más aberrantes e inconscientes, para pelear cosas ante otros cuando nosotros no estamos en disposición de darlas. Es, ante todo, una crisis profunda de valores.

Tenemos una Asamblea Legislativa donde son capaces de recortar a educación, cultura, asistencia social, ambiente y otras materias sensibles que dañan poblaciones vulnerables, “porque son gastos superfluos o no son importantes en una crisis económica”.

¿Qué visión de país, de sociedad, tienen estos diputados a quienes no importa dejar al Estado inutilizado con tal de aprovechar los réditos electorales de un país destruido un año antes de las elecciones nacionales? ¿Qué podemos esperar de estos señores del PLN y PUSC (no todos), así como del fabricismo, que no pueden entender que esa oposición sucia e irresponsable no es bien recibida por el pueblo educado?

¿Será que la idea es pelear entre el nicho de los inocentes e ingenuos del espectro electoral? Si es así, tienen una competencia muy dura con el fabricismo y, posiblemente, lo que se llamará Rescate Nacional. Bueno, si nos queda democracia para febrero de 2022.

Muy fácil desde un salario de más de 4 millones dictar recortes a otros en precariedad. Porque, señores, estos recortes no dañan salarios onerosos del sector público, no, dañan a los beneficiarios pobres de la ejecución de los programas. No se vale imaginar y especular, se vale investigar, saber y analizar con sentido técnico y conciencia social para tomar decisiones.

Caso especial es el de Cultura, un sector que siempre ha sido cenicienta del presupuesto, el más bajo de todos, a quien no solamente le niega una ayudadita extra por ¢650 millones para apoyar al sector que está con hambre y en estado precario (el más afectado por la pandemia), sino que además se le recortan poco más de 4.100 millones que dejan fondos, programas y producciones prácticamente clausurados para el 2021. ¡Mandemos a los artistas a manejar tractores! ¡Y a esos diputados que no dan la talla a coger café!

SONDEO:

¿Está de acuerdo usted con los recortes al presupuesto ordinario en educación, salud, cultura y atención social?

Y tenemos 28 diputados ahí, incluyendo algunos que hemos llegado a estimar por su compromiso social, como Zoila Rosa Volio (independiente) y David Gourzong (PLN), votando a favor de la pesca de arrastre, sin tomar en cuenta el criterio científico que ha comprobado hasta el hastío que esa actividad afecta a 14.000 pescadores artesanales en beneficio de unos pocos que generan 500 empleos, pero que además destroza la vida marina.

Pero también tenemos gente bloqueando calles y un supuesto líder político, Célimo Guido, que con la sedición y la instigación a la violencia hoy puede asegurar que ya tiene, al menos, una curul asegurada para el 2022. Un líder que ha conseguido el perdón de un juez cuando todos en este país somos clarísimos de que el señor Guido ha sido sediocioso e instigador hasta la vulgaridad -literalmente-.

Un grupo que podría estar financiado por el narcotráfico, como estiman muchos estudiosos, pero que ha sido legitimado por 5 diputados irresponsables, la errática unión de cámaras empresariales del país, un sindicato liderado por otro sedicioso e instigador como Albino Vargas y lo más decepcionante hasta hoy: un grupo de sindicatos del Poder Judicial. ¿Alguien me explica semejante absurdo? Es que, ante la duda, quienes trabajan en ese Poder de la República no deberían nunca asociarse con ese movimiento belicoso que, de paso, ha demostrado irrespetar una y otra vez la legalidad costarricense.

Detengan la casadora, que me quiero bajar.

Por otra parte, el presidente Alvarado aparece firmando una convención colectiva con el sector educación oprobiosa, en la que obsequia con descaro una cantidad multimillonaria (por no devolución de pagos erróneos) a los docentes que, de paso, no han dado la milla (con sus excepciones) para el beneficio de la educación de este país, la que más invierte y tiene más pobres resultados. Y además, 3 días libres pagados más.

¿Cómo no se va a ofuscar la gente cuando suceden esas cosas?

La última semana ha sido, por mucho, la más decepcionante de la política costarricense durante el año. Antes habíamos exaltado el apoyo legislativo al Ejecutivo en la lucha contra la pandemia, también la oposición responsable con varios proyectos importantes, pero hoy, hoy solamente podemos pedir que detengan la “casadora” que conducen estas personas, porque nunca, en ninguna circunstancia, han pensado realmente en este país. Siguen prevaleciendo los rencores, los intereses gremiales y el egoísmo materialista e ideológico.

Pero también tengo esperanza (poca), porque en el Congreso he identificado diputados del PLN y PUSC sensibles a un pensamiento sociademócrata y socialcristiano verdaderos. Hablar de David Gourzong (que votó por el arrastre), de Yorleny León y de otros que según el tema no siguen línea de partido. Hablar de María Vita Monge, Óscar Cascante y Geovanny Gómez en el PUSC. Incluso de la Mileyde, la fabricista, que vota con alguna sensibilidad independiente y no siempre se adhiere al mandato del nefasto de Jonathan Prendas. Hablar de Zoila Rosa Volio (que votó por el arrastre) entre los independientes y de José María Villalta quien defiende temas sociales, ambientales y de cultura.

Y esperemos que de este proceso de diálogo multisectorial salga humo blanco, luz verde y una nueva oportunidad de entendimiento y acuerdo basado en la decencia, el verdadero patriotismo y el real interés en la necesidad de las personas más afectadas.

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