Informe PEN: 4 de cada 10 ticos están vulnerables ante la pobreza por la desigualdad

La desigualdad va de la mano de la pobreza, que se evidencia en un 23% en este momento.

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Según el Programa Estado de la Nación (PEN), recientemente presentado, el año pasado se caracterizó por un alto nivel de “pobreza por ingreso”, en total 23% de los hogares, y registró una estimación del Gini de 0,524, el nivel de desigualdad de ingresos más alto desde 1987.

Según el reporte realizado, la mayoría de los indicadores sociales, como la pobreza, el desempleo y la desigualdad social, permanecieron peor a los niveles prepandemia, es decir, hubo un retroceso notable.

Según Natalia Morales Aguilar, investigadora y coordinadora del capítulo “Equidad e integración social”, Costa Rica como sociedad “no está creando oportunidades suficientes para que las personas vivan la vida que desean y valoran, ni está ofreciendo espacios de convivencia sin exclusiones. Ambos ámbitos sustentan las nociones de equidad e integración social”.

Entre los datos más agobiantes, son los que presentó el pasado 20 de octubre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) acerca de la insuficiencia de ingresos. Según esos datos, en 2022 se mantuvo sin cambios con respecto al 2021: un 23,0% la pobreza total y 6,4% para la extrema.

“Esto significa que 399.439 hogares y 1.329.757 personas estaban en pobreza total. De los cuales, 110.631 hogares y 393.385 personas vivían en extrema pobreza“, explica el PEN.

Esas cifras son menores a las de 2020, pero superiores a las de 2019 (cuando este indicador era del 21%).

Vulnerables por la desigualdad

Otro dato interesante es el de la cantidad de hogares en vulnerabilidad a la pobreza, que en 2021 ascendía a 198.034 (12%). Eso significa que aumentó la cantidad de familias que podría convertirse en pobres en los meses y años siguientes.

Según el informe, en 2021 más del 40% de los hogares en Costa Rica no tuvieron certeza de que sus ingresos serían suficientes para cubrir sus necesidades básicas durante todo el año. En dos platos, 4 de cada 10 costarricenses es vulnerable a ser considerado pobre.

Con respecto al 2020, el año pasado un 14,0% de los hogares permanecieron pobres, un 11,7% salió de la pobreza, mientras que un 9,4% entró a esta condición, de los cuales 1,8% se ubicaron en extrema y 7,6% en no extrema, según el informe.

La región Brunca fue la más pobre (33,5%) y la Central la menos pobre (18,1%). En alta pobreza también se encuentran las regiones Huetares Caribe (32,4%) y Norte
(31,9%); y en pobreza intermedia la Pacífico Central (30,9%) y la Chorotega (26,2%).

Estas brechas, sin embargo, no son coyunturales sino estructurales. El Informe ha señalado en ediciones anteriores que ambos grupos rezagados, junto con las personas de baja calificación académica son las más excluidas del mercado laboral desde hace años”.

No obstante, el INEC dio a conocer que “la estimación del Gini en 2022 fue un 3,9% menor que en 2021, un porcentaje estadísticamente significativo y la mayor disminución registrada desde 1988″. El PEN no ahondó en este dato reciente, que Morales indicó que la disminución de la desigualdad “no pareciera sugerir que la disminución de la desigualdad social registrada este año se sustente en una mejor distribución o mejora generalizada en los ingresos de la población”.

Sin integración social

La situación explicada tiene relación también con problemas de integración social, según el informe Costa Rica “muestra dificultades para garantizar la cohesión o integración social de amplios sectores de la población, especialmente por la persistencia de brechas territoriales en el acceso de oportunidades“.

Esta situación se podría agravar con los recortes realizados en Educación y Salud para el presupuesto 2023. El informe PEN habla de “un panorama de menor inversión social (que) se conjuga con la falta de políticas concretas para atender la exclusión social en asentamientos informales y el riesgo mayor que tiene la población joven de ser reclutada por el crimen organizado en un contexto actual de alta violencia social”.

No existe una ruta nacional clara en la dirección de combatir con seriedad, confluencia de actores y buenas ideas estos problemas estructurales que destruyen poco a poco al país.

Desigualdad y pobreza en Costa Rica.
La pobreza y desigualdad deben ser menos los juguetes electoreros y más una ruta nacional seria.
  • Próxima noticia sobre Informe PEN: “La CCSS pierde sus fortalezas históricas”.

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