Desempleo por pandemia aumenta depresión en ticos: 7 de cada 10 la evidencian

El amplio estudio reporta que, además, un 88.3% de la población reporta temor al Covid-19.

Un estudio activo de la Universidad Nacional (UNA) en conjunto con la Universidad Estatal a Distancia (UNED) ha logrado determinar que los costarricenses con desempleo o subempleo presentan síntomas de depresión y ansiedad notorios.

Siete personas de cada diez sin empleo presentan síntomas de depresión y ocho de cada diez (un 79,6%) evidencian afectación en su salud mental en general, principalmente con desajustes en la alimentación, aumento del consumo de cafeína, nicotina y alcohol.

Además, un 43.7% presentó alguna sintomatología asociada con ansiedad generalizada severa, lo que contrastan con los resultados al estudio realizado en marzo pasado, cuando únicamente un 13.8% de las personas.

Además un 74.6% de las personas dicen sentirse más cansados ahora que antes de la pandemia, con dolores musculares, de cabeza, aceleración de corazón y respiración, así como malestares digestivos, eso a pesar de que se supone que el teletrabajo y el estrés diario de trabajo habrían disminuido.

Más preocupante es que 9 de cada 10 personas presentan problemas para dormir por su propia situación y la de otras personas y resulta muy difícil relajarse y concentrarse en las labores diarias.

Además, el 85% indicó presentar constantes indicadores de mal humor e hipersensibilidad ante los asuntos cotidianos.

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Es notorio que un 53.8% de las personas que laboran en el sector privado presentan más síntomas de ansiedad, en contraposición a un 31.6% del sector público.

Quienes presentan más rasgos depresivos son quienes operan maquinaria y ensamblaje (90.7%), producción artesanal y otros oficios cualificados (84.8%), ventas en locales y servicios directos (67.9%), los que trabajan en el sector agropecuario y pesca (66.7%).

El 61.0% de la población costarricense presentó en octubre pasado alguna sintomatología depresiva, un aumento del 50% en términos absolutos, al compararse con los resultados obtenidos en marzo de 2020.

El amplio estudio reporta que, además, un 88.3% de la población reporta temor al Covid-19, principalmente por miedo a perder la vida, si piensan en la pandemia o escuchan noticias en medios sobre el tema, con palpitaciones en el pecho y dificultad para dormir.

Además, a mayor educación mayor presencia de ansiedad.

La investigación tuvo el aval del Consejo Nacional de Investigación en Salud (CONIS), la CCSS y el Ministerio de Salud, además del apoyo de expertos españoles.

Recomendaciones para mejorar salud mental

El estudio deja además una lista de recomendaciones para evitar caer en problemas de salud mental:

  • La búsqueda de soluciones colectivas, en el marco de redes de colaboración comunitarias frente a los malestares y afectaciones generadas por el COVID-19.
  • Fortalecer las dinámicas colectivas y comunitarias en busca de mejores condiciones de vida durante la pandemia, sin romper las burbujas sociales.
  • Considerar la situación específica de personas, familias o comunidades que se encuentran en condiciones de especial vulnerabilidad.
  • Mantener la rutina diaria. Por ejemplo, aunque no se tenga trabajo, es recomendable levantarse a la misma hora y marcarse pautas en el día a día. De igual forma, aunque haya recibido una mala noticia, comer y dormir siguen siendo esenciales y parte de la vida cotidiana.
  • Mantener lazos sociales y actividades de ocio que faciliten la recreación y el acompañamiento.
  • Aunque se atraviesen tiempos difíciles, se debe dedicar un tiempo específico para el autocuidado y la higiene mental en forma de actividades de ocio.
  • Se debe tener presente que los extremos no pueden mantenerse por mucho tiempo. Las situaciones difíciles pasan en un momento u otro, el estrés y la angustia son condiciones pasajeras.
  • Repensar cuando se pretenda tomar decisiones en asuntos que no tengan marcha atrás.
  • Recurrir a ayuda profesional en caso de ser necesario. La salud mental es parte fundamental de la salud integral de toda persona, el apoyo profesional puede ser necesario para lidiar con los impactos de una crisis intensa y sostenida como la actual.
  • Tener presente que, al cuidarse y proteger la propia salud mental, se estará en mejores condiciones para tender ayuda a quien pueda necesitarla.

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