REPORTE: No le temamos al debate sano y al conocimiento

A unos días de cumplirse un mes de la huelga que tiene a Costa Rica postrada en una difícil situación social y política, encontramos aspectos culturales e identitarios en el debate que se genera.

En dos platos: esta huelga -como otros acontecimientos sociales importantes- polariza a la población costarricense. Algunos definen este fenómeno como clivaje político. Diríamos que en Costa Rica todo tema social de moda plantea una tesis y una antítesis permanente: unos a favor y otros en contra de la huelga.

El berreo -esa eterna molestia que lleva el costarricense en sus genes históricos- se desborda por todas las redes sociales y algunos que antes eran muy amigos o coincidían en un tema anterior, hoy pueden ser opuestos.

Son los síntomas de un pueblo activo social y políticamente. Sin embargo, mayoritariamente mal educado sobre cómo funciona el asunto político, donde los memes y la desinformación se hace viral con mucha facilidad.

Culturalmente hablando, todos queremos manifestarnos, berrear sobre todo, pero no todos queremos estudiar, conocer y analizar lo que realmente sucede.

Por esa razón, vemos todos los días insultos y falacias abundantes en las redes, muchas de ellas cargadas de odio, pero de un odio superficial y que ha sido alimentado usualmente por mentiras, desconocimiento y mala información tanto de los medios de comunicación como la de memes, textos y otras especies que todos los días saturan las redes.

Las etiquetas, la falacia ad hominem, las falacias de generalización y de asociación son cosa de todos los días. El costarricense, usualmente, es huraño a las razones, a los argumentos y la comprobación de lo dicho. Y, cuando no puede hacerlo, siempre termina por atacar al emisor contrario. Y ahí todo se deteriora.

Y eso es cultural, idiosincrático en el tico, porque podemos ver que en otras culturas -como las europeas o asiáticas- no sucede así. Es, incluso, latinoamericano.

Conozca más sobre esta obra que nos acerca al cómo somos y cómo no somos los costarricenses.

Este fenómeno conduce también a las personas a buscar siempre culpables, y no soluciones. El tico necesita culpar, para no sentirse culpable de lo que sucede. Y es en el gobierno del momento donde encuentra con quien hacerlo siempre, por default. Es el fenómeno del “antigubernamentismo” crónico. 

Quizás el día que nos enfoquemos siempre en lo que se dice sin prejuiciarnos por quién lo dice, seremos mejores como sociedad y, claro, como país.

Por ejemplo, a mí me han dicho millonario, pequeño burgués, neoliberal y servil, etc. Y yo les repito: apáñense con mi razones, no conmigo. Paradójicamente, también me dijeron chancletudo, comunista, resentido, vividor y cosas afines. Y NADA de eso soy.

He visto que lo mismo han dicho de un partido político (¿comunista neoliberal?) o de un gobierno, o de un grupo institucional.

Y tengámoslo bien claro: es nuestra incapacidad para argumentar y razones, con pruebas, lo que nos conduce a los prejuicios, a las etiquetas y los ataques al cuerpo (ad hominem).

Tenemos que recuperar el respeto por el conocimiento, por la razón y por el debate sano de argumentos. No le temamos a eso, pero tampoco a equivocarnos y rectificar; no le temamos al conocimiento, porque es en ese terreno donde estaremos mejor como individuos y como sociedad.

AGENDA CULTURAL

Recuerde que en estas páginas también puede encontrar información buenos libros para leer, eventos artísticos de todo tipo y de oportunidades (convocatorias) que le puede ser útil.

En esta oportunidad quiero destacar las más recientes exhibiciones de arte:

En el cine varias propuestas interesantes:

El teatro ofrece por supuesto una de las fechas más esperadas cada año:

Y en cuanto a libros, qué tal estas antologías para leer buenos cuentos:

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