Crecer duele pero ¡vamos a llevar a Costa Rica al espacio! ◘ Voz propia

Artículo del Dr. Adolfo Chaves Jiménez, coautor del proyecto de ley para crear la Agencia Espacial Costarricense, profesor e investigador del Instituto Tecnológico, sobre un reportaje mal intencionado que se publicó en La Nación sobre el Proyecto Irazú, el primer satélite costarricense en el espacio.

Por Adolfo Chaves Jiménez*. Muchas personas, durante muchos años, me han dicho que yo soy tonto (o más) por venirme al país a tratar de aportar en un campo que en Costa Rica no existe. Además, venirme a un lugar donde no existe una cultura de innovación y a la gente que crece les “serruchar el piso”, y eso es muy cansado, por decir lo menos.

Sin embargo, yo siempre he creído en este país, en que podemos seguir creciendo. Pero crecer duele. Para aprender a andar en bicicleta, uno se cae muchas veces. Pero caerse no quiere decir que las cosas se hicieron mal.

“Caerse no significa que las cosas se hicieron mal”

El Proyecto Irazú era una prueba de concepto de que podíamos utilizar un satélite para hacer monitoreo ambiental ¡y funcionó! Podemos hacer monitoreo ambiental. Y es tan así, que ya nuestros próximos proyectos trabajan sobre esos resultados.

Sin embargo, Irazú no era un producto terminado. Es una prueba de concepto. Eso, en una cultura de innovación, se da por sentado. Pero en un país como Costa Rica, algunos contratiempos que tuvimos que afrontar podrían interpretarse de muy mala manera.

La única manera de no tener contratiempos haciendo satélites es no hacer satélites. Pero tener contratiempos duele. Les aseguro que el satélite cumplió con sus objetivos y fue un éxito. También que todo está claramente documentado.

Mucha gente se ha comunicado conmigo porque están preocupados por lo que escribe La Nación hoy. El satélite interfirió con comunicaciones rusas ¡eso es cierto! y saben qué, ¡lo corregimos!… pucha, eso es aprendizaje.

También se insinúa que los resultados no están. Los resultados han sido publicados en varios lugares, con reportes finales y demás. Parte de dichos resultados han sido entregados al periodista. Sin embargo, interpretar que los datos recolectados no han sido hecho públicos y que eso implica “que no hay resultados” es incorrecto. Recuerden, es una prueba de concepto. Y el equipo pudo comprobar que las recepciones de datos se hicieron correctamente. Incluso, por transparencia, dichos datos fueron publicados por el laboratorio. Estamos trabajando todavía en las publicaciones que explicarán en más detalle la parte científica. Porque publicar en revistas no es inmediato, y eso en el área científica siempre ha sido entendido. Pero el draft de dicha publicación, se le ha entregado al periodista, que lamentablemente, también lo ignora por completo.

Lo que aprendimos será utilizado en el Proyecto GWSat. Pero a la prensa ese proyecto no le ha interesado. Lo cual no es problema. Cuando los resultados estén publicados, se darán cuenta de la evolución que hemos realizado muchísimas personas ¡van a ver!

Por favor, no se preocupen por mí personalmente. Innovar, a través de la historia, siempre ha sido mal interpretado, porque innovar es vivir bajo los estándares del futuro, no del presente, y menos del pasado.

“Innovar es vivir bajo los estándares del futuro, no del presente, y menos del pasado”

Cuando pasan cosas de esta naturaleza, podemos aprender mucho. Yo soy un profesor, y actuar es la única manera de generar lecciones, de innovar y avanzar.

Cuando veo cosas así, siempre me recuerdan a la que se considera “la mayor corrección de la historia”. El 13 de enero de 1920, el New York Times publicó un editorial diciendo que un cohete no podía funcionar en el vacío, y por tanto, no funcionaría en el espacio. La respuesta de Goddard a dicho editorial, que cuestionaba que recibiera fondos para su investigación en cohetes, fue en general ignorada, pero finalmente, cuando Aldrin, Collins y Armstrong volaban hacia la Luna, el periódico tuvo que retractarse ¡49 años después! Lo que hizo Goddard, no entendido en su tiempo, fue tan importante, que hay un Centro de la NASA que se llamar Goddard en honor a sus resultados. Acá agrego un link con un poco de la historia.

“Los obstáculos siempre pueden ser el camino”.

Los obstáculos siempre pueden ser el camino. Estoy seguro que este renovado interés en el Proyecto Irazú va a llevar a las personas que investiguen a darse cuenta cómo muchísimas mujeres y hombres trabajamos en el proyecto, la mayoría, como en mi caso, ad honorem, por generar una capacidad para Costa Rica. Y se darán cuenta que en Costa Rica existe la capacidad, que la gente de estos países latinoamericanos podemos hacer cosas de primer mundo.

Pero crecer duele. Y no podemos echarnos para atrás por que interpretan nuestros contratiempos como el fin del mundo. Vamos a llevar a Costa Rica y a esta región al espacio. Van a ver que todo esto que pasa ahora, a la larga, va a ser muy positivo. Y nos vamos a reír de lo ingenuos que fuimos en el pasado.

No vamos a retroceder.

*Dr. Adolfo Chaves Jiménez. Profesor, investigador, Coordinador del Laboratorio de Sistemas Espaciales, Tecnológico de Costa Rica. Coautor del Proyecto de Ley de la Agencia Espacial Costarricense. Candidato a astronauta, Misión Latcosmos.

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