Costa Rica tendrá sus propias pruebas Covid-19 elaboradas por científicos costarricenses

Como hacer nuestra propia sopa, sin usar la de paquete, así comparó el Ministro de Salud Daniel Salas la idea y el proyecto que espera resultados en un mes.

Con la colaboración del PNUD y el Centro Nacional de Innovaciones Biotecnológicas CENIBiot), Costa Rica desarrollorá sus propias pruebas para detección del SARS-Cov-2 con la participación de costarricenses expertos en biología molecular, fisiología, virología, microbiología, genética y biotecnología.

La idea del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICCIT) es no depender del mercado internacional que tiene una gran demanda de estos implementos durante la presente crisis, cuando todos los países del mundo compiten por adquirir reactivos y kits de laboratorio para diagnosticar el virus causante de la enfermedad COVID-19.

Se esperan los primeros resultados para dentro de un mes aproximadamente.

Para la primera fase de este proyecto el PNUD aporta $37.500 y $170.000 son aportados como contrapartida en especie por CENIBiot (acceso a equipos, profesionales).

La Universidad de Costa Rica, por su parte, trabaja en nuevas tecnologías para solventar un eventual faltante de 60.000 hisopos para la prueba de detección. Los hisopos ya escasean en el mundo y la UCR trabaja para fabricarlos en Costa Rica dentro de un mes, en una alianza público-privada.

Según el MICCIT, aunque se han propuesto otras tecnologías, incluyendo pruebas rápidas para detectar anticuerpos, al día de hoy estas no garantizan la sensibilidad ofrecida por el estándar de diagnóstico vía RT-PCR.

Hacer nuestra propia sopa

“El análisis de diagnóstico molecular es como una receta con pasos. Como analogía, si estuviéramos cocinando una sopa, los kits comerciales que utilizamos actualmente son como las sopas instantáneas, no sabemos su composición. La versión del protocolo alternativo es hacer la sopa de cero: agua, verduras, sal, carne, condimento, nuestra propia receta que nos permitirá aumentar la cobertura del tamizaje y diagnóstico en escenarios extremos, por lo que agradezco enormemente el trabajo proactivo y valioso de este grupo de científicos costarricenses” manifestó Daniel Salas, Ministro de Salud.

“La detección del virus por medio de RT-PCR consiste en tres pasos que son: la extracción de material genético viral, retrotranscripción y detección. Técnicamente es posible sustituir componentes, reactivos o tecnologías para esos pasos, por otros que tienen una menor presión de demanda en el mercado mundial y presumiblemente de más fácil acceso. El gran reto está en lograr que la sensibilidad y especificidad clínica de un protocolo alternativo, sea comparable con la de los kits comerciales”, explicó Randall Loaiza, director ejecutivo del CENIBiot.

“El mundo está expuesto a una amenaza común que se cierne con gran fuerza sobre las poblaciones y países más vulnerables. Existe el riesgo de retroceder hasta dos décadas de desarrollo; esto nos exige brindar una rápida respuesta para atender esta emergencia sanitaria y socio-económica.  Desde PNUD, reconocemos el formidable potencial de Costa Rica para la innovación y la tecnología. Nos enorgullece trabajar con los Ministerios de Salud y el MICITT de Costa Rica y bajo el liderazgo de CENIBiot para asegurar que podemos brindar soluciones y esperanza a las poblaciones más vulnerables”, indicó José Vicente Troya Rodríguez, Representante Residente del PNUD.

En el estudio trabajan el CENIBiot, del Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT) en coordinación con el MICITT, el Ministerio de Salud, el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (INCIENSA), el Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad de Costa Rica (UCR) y otros actores como la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER) y la empresa Speratum, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Según informa este ministerio, “el estudio realizado en Costa Rica busca la adaptación de protocolos para sustituir partes o etapas de kits comerciales usados actualmente en los laboratorios oficiales, por otros que cumplan la misma función, pero empleando insumos y reactivos de menor demanda, y desempeño validado con muestras clínicas. Esto permitirá tener a disposición pruebas propias elaboradas en el país.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *