Nueva amenaza planetaria: Costa Rica apoya moratoria para minería de los océanos en el mar internacional

Una nueva gran amenaza de destrucción planetaria se cierne sobre el mundo: la minería de los océanos internacionales.

En el marco de la Autoridad Internacional de Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés), Costa Rica defiende una prórroga para evitar el inicio de la explotación en minería de los océanos “mientras no se cuente con datos científicos”, informó Cancillería hoy.

Con el apoyo de Chile y otros aliados como España, Nueva Zelanda, Micronesia, Fiji, Bélgica, Países Bajos y Francia, nuestro país asume una posición para dar más tiempo a la aprobación de la minería en aguas internacionales.

La gran amenaza planetaria

En el ISA, desde 2019, hay presiones de algunos países que representan consorcios transnacionales para realizar minería en los fondos oceánicos para la extracción de minerales.

Desde el reciente 15 de agosto, dio comienzo en la sede central de Naciones Unidas la reunión que finalizará el texto para la conservación de la biodiversidad marina en aguas internacionales, el conocido como Tratado Global de los Océanos.

La gran amenaza de esta reunión es que podría permitir la concesión de licencias para practica esa minería. El Tratado Global de los Océanos “podrá blindar a la minería submarina al menos el 30% de las aguas internacionales para 2030 y supondrá que se tenga una visión integral de la gestión marina, y no sectorial, como ocurre con la explotación minera, ya que la ISA se ha enfocado históricamente en promover el inicio de esta destructiva industria”, según organizaciones ecologistas.

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Costa Rica contra la minería de los océanos

En la sesión 27 del ISA en Kingston, Jamaica, a principios de este mes, nuestro país “llamó la atención sobre la necesidad de actuar con cautela, para lo cual propuso tres opciones para que los Estados Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar apliquen el Principio Precautorio antes de adoptar la normativa que autorizaría el inicio de la explotación”, según el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (MREC).


Gina Guillén, embajadora de Costa Rica en Jamaica y representante permanente, recordó dos conceptos fundamentales sobre la protección de los océanos. Primero, que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar tiene “el mandato de garantizar la protección efectiva del ambiente marino, sus ecosistemas y biodiversidad, y que, de autorizarse la minería en el 2023, como proponen algunos, se incumpliría con dicho mandato”.

Segundo, que los fondos marinos y sus recursos fueron declarados Patrimonio Común de la Humanidad por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, adoptada en 1982.

“Esto implica que ningún país puede apropiarse de ellos, que su administración corresponde a la humanidad en su conjunto; que sus beneficios deben repartirse equitativamente; que su uso debe ser pacífico, y que se debe de conservar para futuras generaciones”, defendió el MREC en la reunión internacional.

La minería de los océanos sería devastadora.
La explotación de petróleo y su transporte ha sido perjudicial para los océanos.

Ausencia de criterios científicos

La preocupación del país centroamericano radica en la ausencia de estudios científicos que garanticen la viabilidad ambiental de esta explotación, cuyo daño podría tener efectos en muchos de los ecosistemas marinos. La iniciativa de la explotación de minería de los océanos coincide con la ruta de saquear el planeta y su eventual auto destrucción.

Según la posición tica, son necesarias “la adopción de estrictas salvaguardas ambientales que impidan la autorización de proyectos de minería mientras no se garantice que no habrá efectos dañinos duraderos a los ecosistemas y biodiversidad del mar profundo”.

En España, organizaciones ambientales celebran que ese país apoye esta iniciativa, como el caso de Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF.

Las ONG sostienen que la minería submarina “tendría consecuencias devastadoras para los ecosistemas marinos, la capacidad de captura de carbono de los océanos y la la biodiversidad de toda la columna de agua, incluídas las poblaciones de peces que forman parte de la alimentación humana”.

Costa Rica tiene la gran mayoría de sus océanos protegidos y recientemente amplió la cobertura conservada de su mar territorial en el Pacífico, en el entorno de la isla del Coco. Además, formó una alianza con Panamá, Colombia y Ecuador para crear la Gran Biosfera del Pacífico, que une en un corredor biológico marítimo a zonas protegidas como la Galápagos en Ecuador hasta la isla del Coco en Costa Rica.

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