Chile y México al borde del colapso sanitario por Covid-19

En México, de todos los casos confirmados acumulados, en las últimas dos semanas fueron detectados 21.872 nuevos contagios, que es el 15% del total de pacientes confirmados con ese mal.

Los dos nuevos focos de crecimiento del Covid-19 son México y Chile, países donde los datos son ya alarmantes.

En Chile

Las cifras del coronavirus en Chile son cada día peores. La ocupación nacional hospitalaria intensiva alcanzó el 89% y la lluvia de críticas por la cuestionada gestión de la pandemia ha mojado principalmente a una sola pieza del ajedrez del presidente Sebastián Piñera: el ministro de salud, Jaime Mañalich.

Chile está comenzando a subir en un ranking mundial en el que nadie quiere aparecer.

El 12 de junio alcanzó las 160.000 personas infectadas de COVID-19 y con 20 millones de habitantes supera en cantidad a naciones mucho más pobladas, como Pakistán (212 millones de habitantes), México (126 millones) y Francia (67 millones).

Hoy Chile está en puesto 12 de los países con más personas infectadas en todo el mundo.

Algo parece no calzar.

Esta semana se cumplieron 100 días desde el 3 de marzo, cuando se supo que un médico en el sur del país era el primer contagiado, y desde entonces se han enfermado 160.846 personas y 2.870 han fallecido.

Además, 77% de los ventiladores mecánicos están ocupados y 89% de las unidades de las camas de cuidados intensivos están ocupadas.

Pero lo más grave pasa en Santiago.

Congreso de Chile (archivo)

La capital chilena tiene 94% de sus camas hospitalarias de cuidado intensivo ocupadas, y algunas zonas de la ciudad están a punto de explotar. Al sector sur de Santiago le queda sólo 2% de disponibilidad de camas intensivas, según la encuesta diaria de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi).

De hecho, desde hace algunas semanas la Fuerza Aérea está prestando sus aviones Hércules con cápsulas médicas para trasladar pacientes desde Santiago a provincias, con el objetivo de descongestionar la situación.

Para la oposición política, muchos de estos problemas se podrían haber evitado si el ministro de Salud, Jaime Mañalich, no estuviera a cargo de contener la crisis. Hoy, son muchos los que exigen que deje el Gabinete.

Blindaje

Durante un programa de televisión el 28 de mayo, al ministro Mañalich, de profesión médico epidemiólogo, le preguntaron por qué había tardado tanto en decretar cuarentena total para Santiago, haciendo eco a las críticas de expertos y autoridades que afirman que esa fue una de las razones por las que hay tantos contagios en la capital.

“La verdad es que yo no tenía conciencia de la magnitud del nivel de pobreza y hacinamiento que había en la ciudad”, respondió tranquilamente el doctor.

Ante el bombardeo de críticas, provenientes incluso desde su propio sector político, la ministra vocera, Karla Rubilar, tuvo que salir al otro día a explicar que en realidad “el Gobierno sí tiene profundamente claras las desigualdades en Santiago y en las regiones del país”.

Como esa, muchas han sido las veces que el presidente y sus ministros han tenido que salir a defender públicamente a Mañalich. Por norma general, un ministro muy criticado en Chile es cambiado o removido de su puesto tras reincidir en un error. De hecho, en el último mes han pasado tres ministras por la cartera de Mujer debido a la misma razón. Pero el blindaje gubernamental hacia el médico parece impenetrable.

Y a pesar de que los exabruptos del funcionario han sido varios más durante la pandemia, la oposición y los expertos apuntan principalmente a cinco errores técnicos en las medidas sanitarias: cuarentenas tardías, colapso en el sistema de trazabilidad de contagiados, no escuchar la opinión de los especialistas, no incluir a todos los fallecidos con COVID-19 en los listados oficiales y fomentar una campaña llamada “nueva normalidad”.

Esta campaña invitaba a los trabajadores y estudiantes a comenzar a salir paulatinamente de sus casas para retomar sus actividades. Según la oposición, este llamado fue “irresponsable” y generó que muchas personas no le tomaran el peso a la pandemia.

El viernes, tres históricas mujeres relacionadas a la defensa de los derechos humanos en el país lanzaron la última ofensiva contra el hombre fuerte de Piñera.

Carmen Frei, hija del asesinado expresidente Eduardo Frei Montalva; la diputada Maya Fernandez, nieta del derrocado y fallecido expresidente Salvador Allende, y la diputada Carmen Hertz, quien luchó contra la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) tras la tortura y asesinato de su esposo, hicieron pública una carta contra Mañalich, titulada “Se le acabó su tiempo”.

“No podemos seguir alentando la impunidad respecto a quien ha tomado decisiones que están generando dolor, sufrimiento y muerte en Chile”, aseguraron las mujeres, con la esperanza de que esta sea la munición que logre, por fin, atravesar el blindaje del ministro de Salud.

En México

El número de pacientes fallecidos por COVID-19 en México aumentó en 504 más y el total de personas contagiadas por el nuevo coronavirus subió a 139.196, lo que significa un récord de 5.222 nuevos casos confirmados, según el informe oficial diario, con respecto día anterior.

“Son 139.196 las personas que realmente fueron confirmadas con pruebas positivas (…), así también son 16.444 las personas que lamentablemente han fallecido a causa de la enfermedad”, dijo el director de Epidemiología de la secretaría de Salud, Luis Alomía, al presentar el reporte oficial cotidiano.

En cuanto a la carga epidémica confirmada, las cifras indican el incremento en un día “de 3,9%, que representan 5.222 casos que se han confirmado en las últimas 24 horas, pero que no han sucedido en las últimas 24 horas, sino que se distribuyen en los últimos 10 a 12 días”, explicó Alomía.

Ciudad de México

La cantidad de fallecidos en relación con todos los contagios confirmados es de 11,81%, que es la tasa de letalidad de la enfermedad en este país.

De todos los casos confirmados acumulados, en las últimas dos semanas fueron detectados 21.872 nuevos contagios, que es el 15% del total de pacientes confirmados con ese mal.

Ese número casos en 14 días es considerado como la “carga epidémica activa” en el periodo de incubación del patógeno SARS CoV-2.

El informe indica que la tasa de incidencia de contagios acumulados, desde finales de febrero, cuando se detectó el primer caso, en relación con la población total, creció en un día de104,8 a 108,9 por cada 100.000 habitantes.

Para los casos activos en los últimos 14 días, la incidencia de contagios también aumentó, de 16,3 a 17,1 casos por 100.000 habitantes, comparado con el jueves 11 de junio.

La cantidad de personas analizadas se elevó a 393.714 desde finales de febrero a la fecha, un aumento de 12.575 nuevas pruebas en un día.

Con esos datos, continúa siendo alrededor de la tercera parte de personas analizadas la que ha dado positivo a la prueba.

Las pruebas que dieron negativo hasta ahora son 197.590, poco más de la mitad de las personas analizadas hasta esta fecha.

En este país no se someten a análisis personas asintomáticas, y aún esperan resultados 56.928 “sospechosos”.

México está en fase de regreso a la “nueva normalidad” mediante un semáforo de riesgo sanitario, diferente para cada estado.

Sin embargo todo el país se encuentra en rojo de “alto riesgo” hasta el domingo 14 de junio, y solo se permiten “actividades esenciales”.

Hasta ahora, el patógeno ha contagiado a 7.410.510 personas en todo el mundo, y han fallecido 418.294 pacientes, según la Organización Mundial de la Salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *