A ritmo de mariachi: Vistazos al México de hoy (20)

Se avecina el proceso electoral más grande de la historia moderna de México. El árbitro electoral no es imparcial, es peor: se vistió de partido de oposición y es un entusiasta adversario del gobierno. Los MORENISTAS en el Congreso se hartaron.

Por Habib Succar Guzmán

Desde hace unas tres semanas el ambiente político en México está más agitado que nunca, aunque eso es poco decir: desde que llegó AMLO y su Cuarta Transformación, cada semana en México hay temas muy candentes sobre la mesa.

El problema para escribir este tipo de artículos más informativos que de opinión, es precisamente la súper abundancia de información. Son tantos hechos y procesos políticos tan interesantes que están sucediendo a la vez, que es difícil escoger cuáles reseñar y cuáles no.

Pero hoy, en una conferencia de prensa matutina usual del presidente López Obrador, sí se escucharon cosas nuevas y sorprendentes. Y todo gira alrededor del proceso electoral que culminará con unas gigantescas elecciones el 6 de junio próximo. Se escogerán 15 gobernadores (de 32 estados en total), se renovarán los 32 congresos estatales, se nombrarán los más de 2,500 presidentes municipales (alcaldes) y se renovará al 100% el Congreso federal y el Senado. Todas las encuestas dan un triunfo seguro a MORENA. No se duda de si ganará (o arrasará) sino con qué margen.

Los antecedentes de las expresiones del presidente AMLO que se le escucharon hoy en “la matutina”, los encontraremos tan lejos como hace décadas y tan cerca como en las últimas tres semanas.

El INE (Instituto Nacional Electoral), que debe ser “el árbitro electoral” que organiza los procesos eleccionarios y declara los gobernantes elegidos mediante votación directa y secreta, está sumamente cuestionado desde hace décadas. Su antecesor, el IFE (1990 ̶ 2014), que fue radicalmente reformado en 2007 y disuelto en 2014 para transformarlo en INE, carga con un pesado fardo de elecciones fraudulentas a nivel estatal y federal. Hay dos casos muy sonados de fraude federal: en 1988 con la elección de Carlos Salinas de Gortari, despojando del triunfo a Cuauhtémoc Cárdenas, y en 2006 con la elección de Felipe Calderón Hinojosa, despojando del triunfo a Andrés Manuel López Obrador.

Luis Donaldo Colosio

Antes y después de estos sonados fraudes federales, se cometieron decenas y hasta centenas de fraudes a nivel estatal y municipal. El fraude se operaba de muy diversas maneras y no solamente en “las urnas embarazadas”, alteración de actas o votantes difuntos, etc. Se producían excesos en los gastos electorales autorizados por ley, se permitía el dinero del narcotráfico en las campañas electorales, hasta se asesinaban a candidatos rivales (el caso más sonado fue el crimen de Luis Donaldo Colosio, entonces candidato del PRI que sucedería a Salinas de Gortari y que de fijo sería presidente de México; se dice que el mismo Salinas ordenó su asesinato, un verdadero magnicidio).

Hay que entender que en una nación con un único partido gobernante durante más de 70 años (el P.R.I., aunque tuvo diferentes nombres en ese lapso), con presidentes que eran el resultado de procesos electorales más o menos aceptados por todos los actores políticos, los principales líderes políticos ostentaban un poder casi omnímodo. Era usual que el presidente saliente “destapara el gallo” del próximo candidato/presidente del PRI para la siguiente elección, hasta que Colosio se le salió de las manos a Salinas de Gortari. La muerte de Colosio acabó con cierto pacto no escrito para evitar la violencia política en México y dio rienda suelta a los asesinatos y también, a la alianza entre el poder político y el narcotráfico. La diferencia con la violencia política que sufrió la izquierda en México durante los 60s y 70s, es que ahora se mezclaba además con tintes delincuenciales: narcotráfico, trata de personas, robo y venta de combustible  ̶ huachicoleo ̶ , tráfico de armas, etc.

El dato a tener en cuenta respecto de los fraudes del IFE y luego el INE, es que sus dos principales jerarcas de hoy, los consejeros Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, formaban parte del antiguo IFE que consumó el fraude contra López Obrador en 2006 y también en 2012, cuando se permitió la lluvia de millones de pesos en la campaña de Enrique Peña Nieto (PRI) y que se manipulara al electorado con el regalo de despensas (tarjetas de compra de comida en los súper mercados Soriana). En ambas ocasiones, 2006 y 2012, Córdova y Murayama salieron a la prensa negando toda acusación de complicidad con los fraudes electorales. Luego vendrían más fraudes en elecciones estatales en 2015 y 2017, pero el INE siempre volvía a ver para otro lado.

El INE cambió radicalmente su accionar a partir de la elección de AMLO en las elecciones del 1 de julio de 2018 y asumió el gobierno el 1 de diciembre de 2018. (Incluso analistas tan serios como el Dr. Alfredo Jalife Rahme han lanzado la hipótesis de que AMLO arrasó con un 63% de los votos, pero el INE le robó un 10% que repartió entre los partidos tradicionales (PRI  ̶  PAN) porque sino el PRI hubiera desaparecido). Desde entonces, el INE, por medio de dos voceros muy notables (Córdova y Murayama), ha venido cobrando un protagonismo inusual e impropio, al extremo de parecerse más a un partido político de oposición que un árbitro electoral.

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Desde el año 2020 se contabilizan los groseros intentos de censura del INE hacia las conferencias de prensa de AMLO, cada mañana. Se adujo que eran “propaganda política” y que había un proceso electoral en curso en Coahuila e Hidalgo en donde “la propaganda” de las conferencias mañaneras podía influir. La medida, a la postre fue revertida por el Tribunal Electoral y la maniobra de Córdova/Murayama no prosperó. En aquel entonces, AMLO fue muy ecuánime y como siempre, fue pausado en sus expresiones y dijo:

“Yo lo que creo es de que se debe hablar de la democracia, de las elecciones, que sean limpias, que sean libres, que no haya compra de votos, que no se utilice el presupuesto para favorecer a ningún partido, a ningún candidato… que no se repartan despensas, frijol con gorgojo, para adquirir los votos, que no se obligue a nadie a votar por un candidato o partido, que no se rellenen las urnas, que no se ‘embaracen’ las urnas como era antes, que no se falsifiquen las actas que no hay fraude electoral en pocas palabras. Entonces eso es lo que quiero seguir diciendo, no que voten por tal partido o candidato. No, eso sería inmoral, antidemocrático”.

“Lo que quiero es seguir transmitiendo es que todos debemos ser guardianes de la democracia, que todos tenemos que procurar que las elecciones sean limpias y libres…, eso es lo que no quieren los del INE”, acusó.

La lista de reclamos de AMLO refleja las añejas prácticas fraudulentas en las elecciones estatales y federales, ante las cuales el INE siempre ha cerrado los ojos, y uno de esos reclamos “que no se utilice el presupuesto público (estatal o federal) para influir en las elecciones” ha sido una crítica reiterada y una práctica que es posible de controlar de varias maneras, si realmente hay voluntad política para hacerlo. Pero en elecciones anteriores el INE no ha hecho absolutamente nada para perseguir esa práctica.

Fue al inicio de 2021 y con las gigantescas elecciones de junio en la mira, que el INE (léase la dupla Lorenzo Córdova/Ciro Murayama) ha cobrado nuevamente un indebido protagonismo y ha sido motivo de revuelos en la prensa debido a las controvertidas medidas que ha venido tomando, con miras al proceso electoral.

Lorenzo Córdova, INEC.

Hay un “viejo” asunto pendiente y llegó la hora del ajuste de cuentas. Desde el año 2019, cuando se aprobó una reforma constitucional que establece que, en el servicio público, el salario máximo es el del presidente de la República y ningún funcionario puede ganar más que él, se generó una fuerte molestia con el INE porque los consejeros directivos (11), han sido renuentes a cumplir esta legislación y siguen auto aprobándose aumentos salariales y otros muchos beneficios de salario en especie que más que duplican el salario de AMLO.

“… se modificó la Ley de Remuneraciones de Servidores Públicos, para disminuir los altísimos salarios que había en la jerarquía superior de la administración pública. «No puede haber gobierno rico con pueblo pobre» es lo que ha repetido incansablemente AMLO. Ahora, ya en el ejercicio del poder, ha actuado congruentemente al realizar ajustes y aplicar una reducción de 60% al sueldo del presidente y sus principales colaboradores. AMLO ha propuesto que el presidente de México gane 108.000 pesos mensuales (alrededor de 5.000 dólares) y pone un techo para que ningún servidor público perciba más que el mandatario o que su superior jerárquico. A muchos funcionarios y jueces del Poder Judicial, acostumbrados a ganar entre 10.000 y 15.000 dólares mensuales, lo han considerado un límite ofensivo. Hablan de derechos adquiridos donde lo que hay en realidad son privilegios que ayudan a reproducir las desigualdades históricas que hay en México…”(Fuente).

Y en la Corte se ajustaron el cinturón, pero en el INE no.

Además de la permanente insatisfacción de los legisladores de MORENA con esta actitud rebelde de los consejeros del INE, la primera medida duramente cuestionada por los congresistas y senadores de MORENA, ha sido el cambio en la interpretación de la ley sobre la elección de los diputados y senadores “plurinominales” que se ha venido realizando desde décadas atrás bajo un mecanismo que ahora el INE, de pronto, decidió cambiar. Es decir, la ley no ha cambiado, pero el INE decidió cambiar la aplicación del mecanismo matemático mediante el cual se eligen estos diputados y senadores, un mecanismo complejo que usualmente le agrega a la mayoría ganadora del congreso, diputados y senadores adicionales.

Esta maniobra, absolutamente ilegal y fuera de las competencias del INE, tiene claramente la intención de perjudicar la mayoría que MORENA logrará en ambas cámaras legislativas, según predicen todas las encuestas. Repito: está clarísimo en todas las encuestas que MORENA tendrá mayoría, lo que no se sabe es si será simple o calificada…

El polvorín que se ha desatado ha sido muy ruidoso, al extremo de que el senador Gerardo Fernández Noroña (del Partido del Trabajo, aliado de MORENA), presentó una solicitud de juicio político contra Córdova y Murayama el 25 de enero pasado (Fuente).

Ciro Murayama

Pero la gota (fueron muchas gotas) que derramó el vaso de la tolerancia de la mayoría legislativa de MORENA y sus aliados, fue la decisión del INE de eliminar las candidaturas de 60 presidentes municipales (alcaldes) y 2 gobernadores de MORENA, aduciendo peregrinas razones de “falta de informes económicos reportando los gastos de pre campaña” cuando los mismos candidatos(as) alegan que no tuvieron procesos de “elecciones primarias” o pre campañas, porque la elección en MORENA la verificó la dirigencia del partido mediante la realización de encuestas de popularidad, de modo que ese mecanismo fue quien decidió las candidaturas en muchísimos municipios y estados.

El caso es que el INE, de forma sospechosamente “selectiva” escogió candidaturas de alcaldes y gobernadores en municipios y estados donde el triunfo de MORENA está garantizado por una diferencia aplastante. ¿Y los demás partidos? ¡Ni uno! Ni siquiera tuvieron la decencia o inteligencia de disfrazar el “procedimiento” incluyendo gente de otros partidos (PAN, PRI, PRD, MC, PT, ES), no, solamente se le aplicó esa normativa electoral a los candidatos(as) de MORENA. (Fuente).

Gerardo Fernández Norona

Entonces, cerramos como iniciamos: esta mañana AMLO también se mostró muy beligerante y firme, criticando duramente las actuaciones del INE y recordando cómo él fue víctima de los sucesivos fraudes electorales en 2006 y 2012 ante los cuales el INE no reconoció su inercia y complicidad. Fueron expresiones inusualmente vehementes por parte de AMLO que siempre se muestra muy ecuánime ante cualquier pregunta de la prensa. Esta vez, su firmeza dejó entrever que él apoya implícitamente (no puede decirlo abiertamente), la iniciativa legislativa presentada por el Diputado Fernández Noroña de realizar un juicio político a los consejeros del INE Córdova/Murayama y destituirlos. Veremos qué pasa. Tomen sus asientos en primera fila y encarguen sus palomitas.

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