A ritmo de mariachi: Vistazos al México de hoy (12)

En este artículo damos un vistazo a una de las instituciones
más polémicas en los últimos años en México: el INE.

Habib Succar

Desde 1917 el Estado mexicano se dotó de su organismo y sistema electoral federal, y fue reformándolo y adaptándolo a los tiempos y al juego político de los partidos existentes durante los siguientes 100 años, hasta la fecha.

El cambio más significativo en tiempos modernos se dio en 1990 con la creación del IFE (Instituto Federal Electoral) que fungió hasta 2014, cuando se transformó en el INE (Instituto Nacional Electoral), que rige en estos momentos toda la materia electoral de la federación y los estados.

La elección de presidente en 2006, fue especialmente crítica y hoy se sabe, por cantidad de testimonios y pruebas, que el IFE del momento fue la herramienta que utilizaron básicamente las fuerzas del PRI, el PAN, más los medios de comunicación más poderosos económicamente y un empresariado que, en general, se coludió con todas estas fuerzas, para cometer un fraude electoral en favor del candidato del PAN Felipe Calderón Hinojosa, en contra del candidato ganador de la elección, Andrés Manuel López Obrador.

Edificio de la entidad electoral mexicana.

En este sonado fraude, hoy se sabe que la maestra Alba Ester Gordillo (que estuvo en prisión por delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada), tuvo un papel decisivo. Ella era entonces la poderosa presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), tres veces Diputada federal por el PRI e incluso Secretaria General del PRI. Fue señalada por la revista estadounidense Forbes como una de las “10 personas más corruptas en México”. Se especula extensamente que ella ayudó al expresidente Felipe Calderón para obtener su estrecha victoria para la presidencia en 2006 (0,7% de diferencia, luego de que iba perdiendo en los conteos iniciales), como parte de un acuerdo que le permitió colocar a personas en el gobierno, dado que existen muchos indicios y pruebas sobre estos hechos (hay varios audios de llamadas de la maestra Gordillo que se han hecho públicos recientemente, referentes a la manipulación de los resultados electorales para favorecer a Calderón).

Quienes quieran conocer detalles de todo el proceso, pueden consultar muchas fuentes en la Internet, incluso hasta en Wikipedia.

Lo cierto es que el presidente Felipe Calderón cargó durante todo su mandato y hasta la fecha, el estigma de haber ejercido una presidencia espuria, donde lo menos que le han llamado sus opositores políticos acérrimos ̶como el Diputado Gerardo Fernández Noroña ̶ es “usurpador”. De tal forma, Calderón tuvo que luchar contra esa falta de legitimidad durante su sexenio y ello produjo no pocos problemas para la gobernabilidad de México.

Después de estos sucesos de la elección 2006, el IFE quedó absolutamente desprestigiado, a pesar de que los medios más poderosos de comunicación colectiva (TV, radio y prensa gráfica) trataron insistentemente de legitimar el fraude.

En 2014 se produce una nueva reforma constitucional y el IFE se transforma en el INE y se amplían sus competencias para que organice y vigile todos los procesos electorales, federales, estatales y municipales en todo el país, e incluso se le asigna la potestad de organizar las elecciones internas en los mismos partidos políticos, a petición de estos, como está sucediendo en estos momentos con el partido de gobierno, MORENA, abocado a la elección de la presidencia y la secretaría general, con 53 y 47 candidatos(as) respectivamente. Esto es algo inédito: el INE escogerá mediante encuestas de popularidad, la presidencia y la secretaría general de MORENA en los próximos días. Aparte de ser el partido de gobierno, MORENA administra la friolera de $5 mil mdp (más de US$225 millones de dólares) como aporte federal al partido. ¡Tremendo botín que muchos(as) se pelean con ahínco!

Lo cierto es que el actual INE está dirigido por 11 consejeros designados por la Cámara de Diputados y su nombramiento rige por 9 años, de modo que superan el periodo sexenal de presidencia y se pretende que sean independientes del gobierno de turno, lo cual no ha sido así. El actual consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova y su secretario y más cercano colaborador, Ciro Murayama, vienen ambos del anterior IFE y ellos mismos aprobaron el fraude electoral contra AMLO en 2006.

Además de lo anterior, los restantes 9 consejeros que integraban la dirección del INE fueron nombrados por acuerdo tripartito entre el PAN, el PRI y el PRD. Desde esa óptica, pretender que el INE sea neutral o balanceado en sus decisiones, resulta una ilusión, porque los consejeros responden a un orden político básicamente bipartidista PRI + PAN que algunos llaman el PRIAN o el PRIANATO (y en mucho menor medida el PRD, que en la práctica es aliado incondicional del PRIAN).

Peor aún, durante los 15 meses de la presidencia de AMLO, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, ha jugado un papel beligerante en la política nacional, algo absolutamente inusual en cualquier democracia representativa al estilo occidental, tal como la conocemos en Latinoamérica y en las democracias más representativas de EUA y Europa. Resguardado en su autonomía institucional, Córdova ha protagonizado inusuales manifestaciones en contra del presidente y sobre todo, ha recibido en la prensa opositora (la gran mayoría) amplios espacios para criticar las labores del presidente, incluso las “conferencias mañaneras” que realiza AMLO desde el primer día de su presidencia (el INE prohibió a AMLO realizar las mañaneras, debido a que hay procesos electorales en curso en dos estados de la Unión y consideró que esas conferencias eran “propaganda electoral”), decisión que el Tribunal Electoral revirtió y desmintió ante la apelación de la presidencia.

Papeletas de votación.

Recientemente fueron renovados 4 consejeros del INE y el tema ocupó muchísimo espacio en los medios noticiosos tradicionales y los novedosos (youtuberos, facebookeros, etc.). También, todo México estuvo pendiente de una reciente sesión del INE donde se aprobaron y rechazaron las inscripciones de diversos partidos políticos. En especial, se generó muchísima atención por la solicitud del expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala de inscripción para su nuevo partido “México Libre”, la cual fue inicialmente rechazada y apelada en alzada ante el Tribunal Electoral.

Se dice que Calderón necesitaba con urgencia la inscripción de su partido, para obtener así un fuero especial del que gozan los personeros de los partidos políticos, algo parecido a los fueros de inmunidad de que gozan los Diputados(as) y Senadores(as) de la República. Además, si se lograba la inscripción, el INE le otorgaría una jugosa subvención económica de cientos de millones de pesos para el sostenimiento del partido, conforme con la ley electoral. Está por verse si la presión popular ̶ que es mucha ̶ logra que el Tribunal ratifique la decisión del INE de rechazar la inscripción de “México Libre”.

Luego, en junio del 2021, el INE tendrá un enorme desafío organizativo y político: se realizarán las mayores elecciones convocadas en México a nivel estatal y federal: se renovarán los congresos y las gobernaturas de 15 estados de la Unión, se nombrarán 500 diputados(as) federales, así como 2500 alcaldes(as).

En esta ocasión, el presidente AMLO ha manifestado que el Poder Ejecutivo será un garante adicional de que las elecciones estatales sean transparentes y legítimas. Por un lado, estarán vigilantes de que no haya dinero sucio en la financiación de las campañas para elegir los 15 gobernadores, algo que ha sido parte de la práctica política usual en México, ni que haya aportes indebidos y excesivos de personas, empresas y menos del narcotráfico, como ha sido usual. La misma Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, ha venido ya coordinando acciones para establecer mecanismos de control en los estados y será una herramienta adicional a los controles del INE, que ha sido también muy cuestionado porque “nunca ha encontrado un solo caso de financiación ilegal o excesiva” en las diferentes elecciones realizadas entre 2014 y 2018.

En este sentido, al INE se le ha reclamado con insistencia que, tanto en la elección de 2012 para la presidencia federal (Peña Nieto), como en la elección de 2017 para gobernador del Estado de México (del Mazo), la financiación ilegal y excesiva a favor del candidato ganador Enrique Peña Nieto (federal) como de Alfredo del Mazo (gobernador) estuvieron plagadas de irregularidades. Y estos hechos irregulares han estado saliendo a la luz hoy con la publicidad de los sobornos de Oderbrecht a Diputados y Senadores, y sobre todo los aportes ilegítimos a la campaña de Peña Nieto, canalizados por medio de Emilio Lozoya (hoy detenido con prisión domiciliaria) por un estimado de US$10,5 millones de dólares ($231 millones de pesos) que fueron a dar a la campaña de Peña Nieto. Pero el INE nunca se enteró de nada.

En fin, el árbitro de la contienda electoral en México a todo nivel, el INE, está sumamente desprestigiado. Es muy probable que, independientemente de los resultados y los manejos de las elecciones del 2021, se realice nuevamente una reforma constitucional para modificar la estructura y competencias del INE. Solo el tiempo dirá.

Lo cierto es que, en el México actual, el que debe ser “árbitro electoral” se ha comportado, por medio de su consejero presidente, como un partido más de oposición a AMLO.

Para concluir, retomamos las sabias palabras del analista geopolítico Dr. Alfredo Jalife, cuando dijo en una de sus charlas habituales con la prensa, más o menos lo siguiente (no es textual): Pregúntense mexicanos, ¿cómo se llama el presidente del tribunal electoral de los EUA? ¿El de Francia? ¿El de Inglaterra? ¿El de Alemania?, etc. etc. … ¡Pues nadie sabe! Precisamente porque los organismos electorales de las democracias avanzadas del mundo no tienen ningún interés ni protagonismo fuera del periodo electoral. Pero en México todo el mundo habla de Lorenzo Córdova y de Ciro Murayama, porque estos son fichas del PRIANATO que han excedido sus competencias y parecen voceros de un partido de oposición al presidente AMLO.

Así están las cosas en el México actual. Veremos si el Tribunal Electoral le otorga la inscripción a “México Libre” o ratifica el fallo del INE que se dio sorpresivamente en agosto pasado, pensamos que gracias a la enorme presión popular ejercida sobre este asunto y en contra de un partido para Felipe Calderón. En estos momentos, muchos esperan que el gobierno de EUA solicite la extradición de Calderón para que comparezca en el juicio por narcotráfico, lavado de dinero y delincuencia organizada que se sigue allá contra Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad de Felipe Calderón que se coludió con el Cartel de Sinaloa para favorecer sus actividades y enriquecerse de forma asquerosa con una fortuna de decenas de millones de dólares.

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