Con semblante ecuánime, muy amistoso y con gran apertura, Mauricio Orellana nos aceptó gustoso una entrevista en el Salón Eduardo Báez, de la Feria Internacional del Libro. Después nos dimos cuenta que es un escritor en realidad muy amistoso y también muy abierto a los amigos.
Con el ruido ambiente de la Feria, de los altavoces y el gentío distrayéndome, solo tuve que escribir la frase introductoria para que Orellana nos dejara patente, con toda claridad, su idea literaria con respecto a su novela "Ciudad de Alado", publicada por Uruk Editores.
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Conversamos sobre la novela que el salvadoreño publica en Costa Rica y que a presentar estos días, el pasado jueves 2 de setiembre, en la feria librera más importante del país.
Solo puedo agregar ahora que me quedé con ganas de conversar más, en un espacio más distendido, sobre su obra literaria en amplitud. No obstante, este avance nos dice mucho sobre su talento literario.
GDJ: Dos personajes...
MO: De hechom el personaje narrador es Manuel, además de Alado. Digo yo que el protagonismo se lo lleva Manuel, si usted se da cuenta es el único personaje que evoluciona en la novela. Alado se mantiene siempre constante, está siempre afuera, es el personaje que simboliza el estar siempre al margen.
GDJ: Es una novela bastante metafórica, poética...
Yo creo que sí, tiene bastante de metáfora en muchos sentidos, se puede interpretar de muchas maneras por esa misma razón; de hecho yo me encontré muchos otros sentidos después, que ni me imaginé cuando la estaba escribiendo. Lo bueno de acceder a este tipo de literatura es que más bien te permite que te suceda, no tanto escribirla, como que la historia te suceda en el momento, que se abran espacios que ni siquiera uno se da cuenta en el momento, que a lo mejor provienen del instinto, o de cosas supraracionales de inducción.
GDJ: Lo sórdido de la ciudad como tema novelístico...
MO: Justamente pienso yo que la ciudad es el reflejo del mínimo común de la gente, se termina reflejando en ella y a mí me interesa la realidad, esa realidad llena de lo subjetivo, fragmentada; porque creo que es a la única que tenemos acceso como seres humanos, es a partir de ahí donde se pueden generar los cambios. Entonces, en ese sentido la ciudad también es un elemento mutante, un poco orgánico, en el sentido de que si el personaje muta o si la gente muta, la ciudad también lo hace, hay una interrelación muy cercana, y precisamente el libro trata de hallar esa mutua interrelación, como puerta de esa ciudad de "al lado", a la que podemos tener acceso a través de esta manera de reinterpretar; de hecho hay una especie de relación iniciativa entre Alado y Manuel, los personajes.
GDJ: ¿Es una tendencia de la literatura latinoamericana el tomar la realidad y fragmentarla, de además el undergrown y lo sórdido como temas reincidentes?

Orellana participó en esta actividad de la FILCR, un conversatorio con escritores jóvenes costarricenses |
MO: No lo sé, yo le puedo hablar desde mi experiencia. Soy de esa ciudad, digamos que abro las puertas y ventanas de esa ciudad para que me suceda, llenarme de ella y, de alguna manera, transformar la realidad o las cosas que me nutren con una propuesta estética. Este proceso iniciático que le mencionaba hace que este personaje Manuel vaya dejando capa tras capa todos sus prejuicios y la manera en que fue educado. Esta fue una novela que escribí hace 10 años, me acuerdo muy poco de las intenciones que tenía entonces, pero creo que esa posibilidad de cambio se abre. La obra de Alado es precisamente Manuel. La violencia también está metida y el homosexualismo en la parte que toca la prostitución masculina, vemos precisamente esa intención del personaje Alado, iniciador del "hacer descubrir cosas" de Manuel, su identidad, que se busque y se cree a sí mismo, le va a abriendo las posibilidades de poderlo hacer.
GDJ: ¿Qué expectativas tiene usted con esta edición de Uruk Editores en Costa Rica?
MO: Yo entiendo que es una novela bastante...que quizás a mucha gente no pueda llegar a interesar, una novela que pueda llegar a constituirse por lo undergrown y todo eso en algo muy de gente realmente interesada en ese tipo de temática. Yo creo que las novelas salen como salen, no hay una intención detrás. La apertura mental del sello editorial Uruk ha permitido que el criterio editorial sea el que se imponga en qué se publica y qué no se publica, contraviniendo muchas de las tendencias de las literatura globalizante y mercantilista.
GDJ: ¿Cómo percibís esta Feria Internacional del Libro en Costa Rica?
MO: Personalmente me parece una magnífica oportunidad para reventar esa burbuja en la que vivimos y acercarnos más a la creación literaria.
Luego participamos en varios eventos, un conversatorio y un encuentro de escritores, informal y no planeado, en un restaurante chino cerca del Centro para las Artes y la Tecnología La Aduana, donde se realizó la FILCR 2010.
En el restaurante chino compartió el autor con varios de nosotros, quizás luego alguno lo llevaría a conocer lo sórdido o undergrown de San José de noche. Quizás, cómo saberlo, de aquí surja alguna idea literaria para Orellana. Lo que sí pudimos notar es que se sintió muy feliz, bueno, al menos así lo manifestó en su Facebook.
Esperamos verlo de nuevo en Costa Rica, su novela merece ser leída y disfrutada, quizás cada uno se refleje en esa ciudad de "al lado", ¿o será que esa ciudad se reflejó en nosotros?