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Tercer Mundo: ciencia ficción bajo un mismo cielo latinoamericano
Película se exhibirá desde el 8 de abril en cines costarricenses.
Entrevista con productora costarricense de la película Tercer Mundo nos revela detalles de su filmación que usted podrá conocer aquí
Geovanny Jiménez S., CulturaCR,
23 de diciembre de 2010.
La película Tercer Mundo ya tiene fecha de exhibición en las salas de cine de Costa Rica: será desde el 8 de abril. Así nos lo informó en exclusiva Ana Lucía Jiménez, productora de la cinta.
Costa Rica se aventura en el cine en los últimos dos o tres años, esa es una realidad. Su aventura es en varios órdenes, desde la producción netamente nacional, hasta la co-producción en la que se comparten talentos con otros países.
Lo anterior sucede con la nueva película con talento y producción nacional que se estará estrenando próximamente en las salas de Bolivia y Costa Rica, luego de haberse exhibido en Chile. Esos tres países co-producen Tercer Mundo, dirigida por el chileno César Caro y producida por la costarricense Ana Lucía Jiménez.
Sobre la producción de esta cinta hablamos con Ana Lucía Jiménez, quien amablemente nos contestó algunas preguntas que comparto con usted.
La película Tercer Mundo es internacional, ¿qué parte corresponde a cada país en la producción?
R/ Tercer Mundo es la primera coproducción que se arma entre Chile, Costa Rica y Bolivia. La película cuenta la historia de tres jóvenes que viven en Santiago de Chile, La Paz, Bolivia y San José, Costa Rica. Filmamos en cada uno de los tres países, armando cada vez un equipo de filmación nuevo con técnicos y talentos en cada país. Las dos “piezas” del equipo de filmación que se mantuvieron constantes a lo largo de toda la producción fuimos César Caro Cruz, el Director/Guionista/Productor (de Chile), y yo, por Costa Rica, en el cargo de Directora de Fotografía y Productora. En la etapa de postproducción contamos con importantísimos aportes de Costa Rica , como el Fondo Proartes del Ministerio de Cultura y el trabajo de efectos visuales en Marte Studio). En Chile recibimos un fondo CORFO, para el estímulo a la producción e innovación, y el trabajo de postproducción de sonido en la Universidad Vicente Pérez Rosales).
¿Para cuándo se tiene programado el estreno en Costa Rica exactamente y en qué salas se proyecta presentarla?
R/ Estrenaremos en Costa Rica en el circuito de cines comerciales con 5 copias en 35mm. La fecha la estamos definiendo con los cines pero lo más seguro es que sea durante el primer semestre del 2011.
¿Ya se estrenó en Bolivia? ¿Para cuándo sería?
R/ Estamos trabajando para que el estreno en Bolivia venga inmediatamente después de nuestro paso por los cines en Chile, alrededor de febrero 2011.
Después de todo el trajín, trabajo y esfuerzo realizado en la producción de la obra, ¿cómo describiría usted la película en unas pocas palabras?
R/ Una película muy auténtica que se atreve a cruzar fronteras geográficas y de género para contar, a través de una interesante combinación de drama, comedia y ciencia ficción, las historias de tres jóvenes que viven sus vidas bajo un mismo cielo latinoamericano.
¿Es rentable producir cine en Costa Rica en estos momentos? ¿No implica un gran riesgo para los inversionistas? ¿Por qué sí o por qué no?
R/ Es rentable si el costo de producción no excede las expectativas de recaudación en taquilla. La clave es saber a qué público está dirigida la película, cuál es su mercado. Aunque muchas variables entran en juego a la hora del estreno, que pueden afectar para bien o para mal el rendimiento de la película en taquilla, conocer el público y el mercado permite dimensionar el riesgo en función de las posibilidades de recaudación que pueda haber. Un inversionista puede arriesgarse con una película que augure ser un éxito de taquilla, o puede hacer una inversión más “cautelosa” en una película de público más acotado, no obstante agradecido, o, incluso, puede decidir arriesgarse con una película que por su tono prometa generar reconocimientos a nivel de festivales internacionales de cine y poca recaudación en traquilla. De cualquier manera, a la hora de invertir es importante tener expectativas muy claras y aterrizadas respecto a la película que se está produciendo, y el mercado al que está dirigida.
Satisfacciones...¿cuáles son prioridad en la producción de una cinta?
R/ Lo más gratificante es lograr contar la historia que como equipo nos hemos propuesto contar, con los recursos disponibles. En el mismo nivel de gratificación, sino más, es sentir la respuesta del público: constatar que se ha establecido una comunicación entre espectadores y pantalla. Sentir las risas, los murmullos y la calidez en el público (anónimo y a oscuras), es una satisfacción muy grande. Nos pasó en Estados Unidos, donde el público que asistió a las proyecciones en los festivales en que estuvimos, respondió muy bien al humor de la película, a pesar de que tenían que leer los subtítulos.
¿Cuánta inversión se ha realizado en esta producción y quiénes la han financiado?
R/ La película se produjo con financiamiento privado y público. En Costa Rica participaron, en diferentes momentos de la producción: Fondo Proartes, Fundacine, Universidad Veritas, Marte Studio, Battery y el Centro de Cine, además de los técnicos y el elenco, que creyeron en la película y aportaron su trabajo incondicionalmente.
¿Cómo describiría el momento actual del cine costarricense, así como el latinoamericano?
R/ En Costa Rica se está generando una diversidad muy sana. El que haya películas de terror, drama, comedia, mezclas de géneros, es muy positivo porque promueve diferentes voces en el cine, al mismo tiempo que forma y afina al público local frente a la producción nacional. El problema a nivel latinoamericano no es tanto de producción como de distribución. Si bien se está produciendo mucho y muy variado, no hay ninguna garantía de que estas producciones cumplan su cometido final: llegar al público. Que haya multisalas no significa que haya multiplicidad de temáticas en cartelera. Al contrario, el cine de todo el continente latinoamericano (lo mismo que el Europeo y Asiático) tiene que arreglárselas para lograr un espacio entre las películas de las grandes distribuidoras de Estados Unidos. Estamos obligados a competir en completa desigualdad de condiciones con películas que invierten más en su publicidad que en su propia producción, y que por ese motivo pueden imponerse en las salas para exigir más pantallas, por más tiempo. Estamos en la oscuridad total respecto a lo que se produce en los países vecinos. La consecuencia de esto es que perdemos raíces y conexiones,. Aunque nos entretengamos con las producciones de Hollywood, nos encontramos privados de sentir esa sensación de “hogar” o familiaridad que viene cuando uno escucha un cuento de la tía, o del primo, o del hermano, que al fin y al cabo es lo que son los demás países latinoamericanos: integrantes de una sola familia. Lo más triste es que hemos olvidado que se puede sentir eso tan bonito.