Producir teatro tiene sus cosas. Los productores, directores, actores y todos los participantes nos pueden enseñar mucho.
En esta entrevista es la productora de Rompiendo códigos, Amanda Quesada, quien nos cuenta no solamente cómo se hace el teatro en Costa Rica, sino también cómo se hace el mejor teatro del país. Así es, en días pasados, en una votación abierta en el sitio, Rompiendo códigos, logró la mayor cantidad de sufragios del público y con ello el alzarse como la mejor obra de teatro del 2010. Además el crítico de teatro William Venegas la catalogó como la tercer mejor obra del año.
Sobre ello y muchas cosas más sobre la situación del teatro costarricense en la actualidad, entrevistamos a Amanda. Aquí el diálogo:
1. Si pudiera describir en pocas palabras el tema de "Rompiendo códigos", ¿cuáles serían esas palabras precisas?
Rompiendo c ódigos pone sobre el tapete la necesidad del respeto por las diferencias entre las personas, requisito indispensable para la constitución de una sociedad humana sana.
2. La obra fue elegida por los votantes en CulturaCR.NET como la mejor puesta en escena del 2010, ¿qué implica, qué siente, como productora, sobre este logro conseguido?
Me siento muy halagada porque logramos llegar al público, que es nuestro principal objetivo, fue un trabajo en equipo y me alegra mucho que la gente lo valore.
3. En su lista de obras de teatro, de lo mejor a lo peor, William Venegas le da a Rompiendo códigos un segundo lugar, pero el público la pone en primer lugar. Casi coinciden en ponerla en el mejor lugar, ¿qué orgullo puede significar para un trabajo teatral este hecho?
Más que orgullo es una satisfacción. Como mencioné anteriormente llegar al público y saber que la gente disfrutó con la obra, significa mucho para nosotros, es lo que nos mantiene con energía para seguir haciendo arte, que es lo que nos apasiona
4. Rompiendo códigos es una co-producción con la Compañía Nacional de Teatro (CNT), ¿qué implica hacer una co-producción? ¿Qué le toca a cada quién?
Cada parte se compromete con ciertas tareas. Por ejemplo la CNT como co-productor de Rompiendo c ódigos aporta el Teatro 1887, los técnicos (que dicho sea de paso realizaron una excelente labor de equipo con nosotros y ayudaron mucho en lo artístico), boletería, algunos materiales y todo el apoyo institucional que significa la Compañía Nacional de Teatro, con la que siempre es un honor trabajar. La Carne Teatro se encarga mayormente de todo lo artístico, aportando todo el elenco, la dirección, la selección de los diseñadores, como asimismo mucho trabajo en administración, promoción y producción en diferentes áreas.
5. ¿Cómo les ha ido con la asistencia a la sala de teatro en la primera temporada de exhibición de la obra?
Muy bien. Inclusive tuvimos un día en que se agotaron las entradas y quedaron más de 50 personas sin poder entrar. La recomendación de la gente que fue a verla hizo que el público creciera en número y nos apoyara, esa fue nuestra mejor publicidad.
6. Pienso que en Costa Rica hay más oferta cultural que demanda, en teatro particularmente duele mucho ver en reiteradas ocasiones salas casi vacías o con un público exiguo, ¿les sucede con "Rompiendo códigos" o con alguna obra previa? ¿cómo se enfrenta esta realidad en el teatro?
Afortunadamente La Carne Teatro cuenta con un equipo que trabaja mucho para que esto no suceda, se trata de un trabajo duro de promoción, estrategias para atraer al público y que se dé cuenta que en Costa Rica hay buen teatro. Sabemos que en nuestro país se hace un excelente trabajo, pero mucha gente no lo sabe. Con nuestra anterior obra "Leonardo y la máquina de volar" también nos fue muy bien con el público. Elegimos textos con temáticas que creemos actuales y necesarias para ser compartidas en nuestra sociedad. Asimismo nos exigimos en la parte artística. Creemos que esto el público lo valora y es nuestra principal estrategia para que el público nos acompañe.
7. ¿Qué necesita el teatro en Costa Rica para mejorar, para tener una mejor ubicación en el plano de los espectáculos culturales del país?
Considero que falta un poco de educación en ese campo. Aunque sí valoro que en ocasiones el MEP ha apoyado en ese sentido. Llevar a los estudiantes de colegio a ver teatro de arte es muy importante, y ahí puede estar una de las claves de la educación del público costarricense. En un tiempo en Costa Rica hubo gran cantidad de público fiel al teatro de arte, porque se deleitaba y reflexionaba con el mismo. Parte de ese público se perdió, pero creemos que el gremio del teatro profesional costarricense actual va por buen camino.
8. Usted es productora, ¿se gana más haciendo espectáculos de teatro comerciales de comedia que un drama o una producción con un mensaje elaborado?
Realmente no he trabajado en teatro comercial, entonces no puedo comparar. Pero puedo decir que sí se puede ganar con el teatro de arte si hay lucha, perseverancia y mucho compromiso con lo artístico. Creemos en la inteligencia y sensibilidad del público costarricense. Estamos seguros que valorarán los espectáculos teatrales profesionales, sean comedia, drama, tragedia, lo que sea, siempre y cuando puedan llevarse del teatro algo más que la risa o la lágrima del momento. El público al que apuntamos y que deseamos se multiplique es el que le gusta salir del teatro y conversar con la familia, con los amigos, reflexionar. Salir del teatro un poco diferente a como entró. Confiamos en los que prefieren eso a reírse por un rato y salir del teatro sin más que el eco vacío de sus propias risas.
9. ¿Es difícil hacer teatro en Costa Rica? ¿Por qué razones?
Pienso que el teatro es difícil en cualquier lado que se haga y eso es lo hermoso de este arte, que es un reto, una lucha constante.
Pero también pienso que uno de los aspectos más difíciles de este arte en Costa Rica es la parte económica. En el caso de Rompiendo Códigos tuvimos la gran dicha de contar con el apoyo de Proartes y la Compañía Nacional de Teatro, que confiaron en nuestro trabajo. La parte económica es la más complicada, pero no imposible. Afortunadamente también hemos contado con algunas empresas e instituciones que han creído en nosotros y nos han ayudado en nuestras producciones. Creemos que si no los defraudamos en el resultado artístico y en la afluencia del público, van a seguir apoyándonos. Por otro lado creemos necesario más apoyo estatal para los grupos independientes de teatro profesional. Nosotros somos un grupo con larga trayectoria artística, con un elenco reconocido con actores eméritos y primeros actores, y sin embargo tenemos que trabajar muchísimo para poder llegar a un estreno sin desfallecer en el camino por razones económicas.